La llamada “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, se trata de un plan de acción que pretenden llevar a cabo los Estados miembro de las Naciones Unidas para velar por la protección de las personas, el planeta y la prosperidad.

Dentro de su programa, encontramos temas tan dispares como la industria, el trabajo “decente” y crecimiento económico, producción y consumo responsable, ciudades y comunidades sostenibles, paz, justicia, educación de calidad e igualdad de género, entre otros.

Al parecer, una de las armas de Soros para conseguir la globalización, es implantar esta última, es decir, la igualdad de género.

Según Eduardo Rodríguez de Brujón y Fernández, abogado, experto en Derecho Bancario y académico de la Muy Ilustre Academia Internacional de Ciencias, Tecnología, Educación y Humanidades: “bajo el patrocinio de Soros, la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud, elabora documentos tales como “Normas para la educación sexual en Europa”. Y añade en uno de sus artículos: “Y tras ellos, Soros esconde la intención de reeducar a los niños europeos desde pequeños, destruyendo su innata identidad sexual”.

Por otro lado, Juan Antonio de Castro de Arespacochaga, profesor titular en Economía Internacional y Organización Económica Internacional de la Universidad Complutense de Madrid, quien trabajó durante 24 años en la United Nations Conference on Trade and Development (UNCTAD) en Ginebra, explica en su libro “Soros, rompiendo España”, que este magnate judío “financia a varias ONG que trabajan en el Mediterráneo rescatando inmigrantes y promoviendo la invasión de Europa por sus refugiados del Oriente musulmán”.

Me pregunto si estas dos personas estarán en lo cierto con tales afirmaciones.

Soros proclama la alarma climática, apoya el aborto y la eutanasia. Sin embargo, es pro animalista. ¿Por qué si estando a favor de los animales, no se proclama en contra de las industrias que los explotan?

Para que Soros pueda introducir sus ideas del globalismo en un país, han de cumplirse algunos requisitos. Dos de ellos son los siguientes: debe tener a alguien dentro dispuesto a colaborar, y es necesario controlar los medios de comunicación.

¿Y si fuera verdad?

¿Qué implicación tiene con la ideología de género y por qué? ¿Qué pretende un multimillonario relacionado con multitud de países interesado en temas tan dispares?

Hoy en día, la fundación de este magnate (Open Society Foundations) respalda una amplia gama de proyectos en más de 120 países, proporcionando miles de subvenciones cada año. Curiosamente, George Soros, abrió su primera fundación internacional en Hungría, en 1984.

En 2019, se propuso formar “la próxima generación de líderes feministas en América Latina”.

Ver: https://www.opensocietyfoundations.org/grants/fomentando-la-proxima-generacion-de-lideres-feministas-en-america-latina/es

Para ello, dotaría de becas a las candidatas seleccionadas: “Las solicitantes, deben estar en las primeras etapas de sus carreras y desear aprender más sobre las herramientas necesarias para aumentar su eficacia como activistas y organizadoras en torno a temas de justicia de género e igualdad entre movimientos. Las solicitantes deben poder demostrar experiencia en organizaciones o activismo comunitario en el plano local, nacional o regional”.

Investiguen. Les invito a sondear en las fuentes que acabo de proporcionarles, pero también a buscar otras que indiquen lo contrario para que de ese modo, puedan sacar sus propias conclusiones.