Y entonces un lugar tan remoto como Saigón, capital de Vietnam del sur, se convierte en el lugar más famoso de aquella indochina olvidada, que ahora se enfrentaría a la superpotencia, Estados unidos. La Guerra de Resistencia contra Estados Unidos, más conocida como guerra de Vietnam, representó la primera derrota de la gran nación del norte, a manos de una guerrilla local, conocida como, Frente Nacional de Liberación de Vietnam (Viet Cong) y el Ejército de la República Democrática de Vietnam (Vietnam del Norte), con el apoyo de China y la Unión Soviética. El conflicto que se extendió entre 1955 y 1975 fue un gran fracaso para América, en especial, una derrota moral, como también, una demostración que su poderío podía ser relativo según las latitudes geográficas; culturales; y sobre todo militares. 

En Saigón tuvo lugar esa gran derrota, que costaría la vida de más de 60 mil americanos, y que solo sería superada en duración por la guerra afgano-estadounidense. Ahora bien, la guerra de Afganistán, que emprendió en su momento George W. Bush y le costó su reputación, tal como la de Vietnam fue el fin de la carrera del legendario Richard Nixon. 

En Afganistán, Bush, en pocas palabras, armó un desastre. Luego el gobierno Obama y su secretaria de Estado, Hillary Clinton, no lograron ninguna mejoría importante en la zona. Aunque la presencia de Estados Unidos sí había logrado cambios para la población civil. Y había logrado que las mujeres, niñas y adolescentes tuvieran un cambio sustancial en sus vidas, asimismo, se había intentado sacar al país de la pobreza en la que estaba sumido.  

El actual presidente Joe Biden, terminó por cometer un último "craso error" que fue retirar de manera casi que improvista todas las tropas americanas que se encontraban allí. Sin embargo, Donald J. Trump también había prometido lo mismo, así que era un hecho ya anunciado, sin importar quien estuviera al mando. 

Así las cosas, siendo Biden el presidente "electo" y habiendo tomado esa decisión, su responsabilidad es absoluta si esto conlleva a un desastre como ya se está logrando entrever. Y, es que de seguro los americanos, estaban más que aburridos de tener que pagar por una guerra en un lugar que ni pueden ubicar en un mapa y que además con certeza salía de sus impuestos, pero las consecuencias podrían ser mucho peores. Afganistán fue el lugar donde se ideó todo el plan de Al Qaeda, aliados naturales de los talibanes, que terminó con el atentado terrorista más grande en territorio estadounidense de toda su historia.  

Es que el peligro de los talibanes y del mismo Afganistán es inminente para el futuro de los Estados unidos, más sabiendo que, todos los terroristas del Oriente Medio, entre ellos, Hamas, Hizbolá y Al Qaeda, convertirían en su santuario a Afganistán. Inclusive, la reaparición de un grupo como Isis en la zona podría ser resultado de lo que desencadenó Biden, retirando a las tropas americanas de esta nación. La OTAN por su parte, ni se entera de lo que pasa, solo sabe que no se había retirado aún EE. UU y ya los talibanes habían tomado el poder, tal como sucedió en 1996. Y habría que esperar 5 años para que el régimen de horror que los del turbante negro instauraron, se dilucidara.