Seleccionar al que parece pez gordo Pablo Iglesias para Rimas y jeta, podría ser confuso pues el que es vicepresidente, nada menos que de Asuntos Sociales y Agenda dos mil treinta, es un ínfimo miserable  puesto a dedo con el comunismo por bandera. A España la ofende en cada acto que representa. 
 
Un pedante que se las trae porque de profesor de la Complutense, incompetente, del mínimo salario pasó a enriquecerse con el tráfico bolivariano, narco a más señas, arrimado a Chávez y al Foro de Sao Paulo. De alfeñique a criminal, endosado al gobierno por un doctor cum fraude, con Unidas Podemos, cursilada donde las haya, la poca cosa bolivariana se encaramó en España y de paso fichó de ministra a la oportunista que calentaba el catre. Pretérito imperfecto de calentar porque en la actualidad, dicen, se lo calienta, el catre digo, otra manceba. Pobre Irene, da más asco que pena, se entenderá que esté trastornada, cuando desde el inútil ministerio de la igual-da se manifiesta. Son cosas del karma. 
 
De caradura a genocida, sospechamos de sus criminales protocolos matando a nuestros padres, gerontocidio atiborrando de morfina o abandonando las residencias. Responsable y culpable el podemita que si no fuese por la Delgado y el Diablo, ya estaba el sospechoso mayor del reino penando en la cárcel. 
 
El que daba por saco en el dos mil cuatro, desde el anonimato, organizando el asalto a las sedes de pepé, es canalla que destroza España, se enriquece con la muerte, arruina a millones y vive a tutiplén. 
 
Los pelotas lo denominan brillante, hasta Anson se arrimó con la expectativa de que el Iglesias ignorante-el que confundía a Newton con Einstein-una vez en el poder, le sustanciase la presidencia de El Imparcial con prebendas culturales, principalmente monetarias, pillín el de la RAE. 
 
Pero el vicetraidor demuestra que no se casa con nadie, ni con Irene Montero, salvo que sea colega de Maduro y cómplices de Neurona, que más vale todos a una no les pillen el canchullo porque si la UDEF investiga acaban en el trullo. Que es un delincuente, sin presunto, a millones es evidente, enemigo del Estado como vicepresidente se ha colado. 
 
Desde que el rey de las saunas, el del Falcon, con meteórica ascensión, lo endosó con engaño en el popular frente, el bolivariano ha crecido de modo consistente. No en buena fama sino todo lo contrario, sí en saqueos monetarios que si ya trincaba antes, no digamos con la llave del BOE. Subvenciones a la izquierda, por millones, la ruina a los autónomos por decretos y cojones. Cuatrocientos millones a la Montero, con beneplácito de los corruptos del ERE, se reparten mano a mano esta timba del Estado. Comisiones y control no son de derecho cuando los podemitas y sociatas arruinan a golpe de decreto. Si sale un día a patadas sin aforamiento y acaba en los tribunales, lo sumado ni en décadas de cárcel lo devuelve. 
 
Protesta por la ley de expresión cuando la prensa le saca los trapos sucios, los sudores le sobrevienen al leer oscuros secretos que esconde. Censura es libertad, proclama, nada raro del comunista, lo que cansa es la argumentación de la excusa liberticida. Pesado y sinvergüenza, impenitente, lo que quiere el mamarracho es un aló presidente...quizá en circuito cerrado de un centro penitenciario.
 
 Como socio de gobierno ya tiran puñaladas, no hay mejor huida hacia adelante que alentar las algaradas , distraer las calles quemando contenedores, para qué enmascararse si el plumero se ha visto de radicales y en el horizonte los tribunales. 
 
Vaya panda desastrada Echenique condenado, Monedero amortizando la hipoteca con Neurona y el Iglesias cada día mas pringado. 
 
De proclamar el escrache le dieron propia medicina y aunque quienes lo aborrecen son buena gente, teme en su peregrina conciencia que se harte la paciencia, millones de damnificados a la salida lo esperan sin guardias civiles. Acojonado. 
 
 Mirando de dónde proviene con esa joya de familia, no extraña el disparate, la deshonra y el carácter arribista. De bajo pueblo, de muy baja estofa, va y se nos convierten en famosos la pareja de moda; los tres descendientes; el mozo de carga; el abuelo, los padres, las amantes y la chepa, la que dicen que esconde tras la coleta. Ahora moño porque le sale del c. 
 
Ignacio Fernández Candela