Se ha consumado la infamia y el Tribunal Supremo acaba de condenar a los imputados por el conocido “caso Blanquerna” a penas de prisión que van desde los dos años y siete meses hasta los dos años y nueve meses. Recordamos qué fue el caso Blanquerna: una protesta pacífica que tuvo lugar el 11 de septiembre de 2013 en la “embajada” catalana en Madrid, en la que se estaba celebrando una fiesta de odio masónico-separatista contra nuestra patria.

Por contra los separatistas que agredieron brutalmente a dos muchachas que apoyaban a la selección española en Barcelona ni siquiera han entrado en prisión. Y no olvidemos que el terrorista que el pasado otoño en Barcelona agredió brutalmente en la cabeza con una piedra a un Policía Nacional, que estuvo al borde de la muerte, ni siquiera ha sido detenido. También están en la calle todos los terroristas que incendiaron Barcelona en ese momento, así como los criminales detenidos con explosivos, que querían volar las viviendas de familiares de Guardias Civiles en Barcelona.

El Correo de España entrevista a Pedro Chaparro, máximo dirigente de Democracia Nacional y uno de los implicados, que hace un análisis de uno de los más deplorables e injustos hechos de la democracia española. Su gran delito: amar a España.

¿Cómo valora la sentencia, que supone la entrada en prisión de los implicados en el caso Blanquerna, entre los que se encuentra usted?

La sentencia es mala puesto que supone el ingreso en prisión, pero la titánica lucha jurídica que ha alargado el proceso casi 7 años, es una verdadera victoria contando que estamos en manos de un aparato político globalista y anti Nacional que controla el aparato judicial. 

El Estado de Derecho en España hace tiempo que murió pero lo cierto es que en esta causa más política que jurídica, hay una finalidad revanchista para contener a los que defendemos en España la unidad territorial.

Una manera de frenar la acción directa que los patriotas debían ejercer contra la impunidad del separatismo y lo que se venía encima con el desafío independentista fue la "operación Blanquerna ", nada más y nada menos que llevar al el extremo mediático y político un simple escrache de 14 patriotas. 

¿Van a seguir recurriendo?

La sentencia de momento se sigue estudiando porque hay varios puntos de la misma por aclarar, el equipo juridico está trabajando sobre ello y no descarta nuevamente ir en amparo al Tribunal Constitucional pero los plazos corren y el tiempo va en nuestra contra.

Es un gran atropello y un agravio comparativo si lo compara con el trato a los golpistas catalanes, que ya están fuera de prisión.

Vamos a tener más prisión los de Blanquerna por un empujón que los golpistas que intentaron romper España. La sentencia del procés ha sido totalmente benévola y evidencia la doble vara de medir de los que aprovecharon su posición dentro de unas instituciones podridas que les ha permitido dar un golpe de estado y los que defendemos España militando dentro de las organizaciones patriotas; los independentistas ya están libres, los nacionalistas españoles vamos a ingresar en prisión. 

Sin duda está muy politizada la Justicia en España, de la mano del nuevo Frente Popular.

¿Qué nos vamos a esperar los Españoles estando en manos de un régimen del 78 mafioso y abyecto, que ha pactado con BilduEtarras y separatistas de la peor calaña y ha vendido nuestra soberanía al globalismo de la mano de Podemos, un producto de marketing político aupado con el dinero de las dictaduras bolivarianas?

El régimen social comunista más parece el Frente Popular 2.0 y esta más preocupado de que los patriotas de Blanquerna ingresen en prisión que de forzar a que se investiguen sus trapos sucios, los asesinatos de la banda terrorista ETA aún sin resolver, de investigar la procedencia de los #TsunamiDemocratic que movilizaron en Cataluña a cientos de terroristas para arrasarla y convertirla en un campo de guerra hace tan sólo unos meses, de aclarar el contenido de las maletas que la vicepresidenta Venezolana Delcy Rodríguez descargó en el aeropuerto Madrid Barajas saltándose la euro orden que le impedía entrar en espacio europeo, o de la conexión que el gobierno tiene con el narcotráfico bolivariano, por no hablar del circo de Puigdemont o la misma fiscal general del estado, que lejos de actuar de oficio por las manifiestas negligencias en la gestión del gobierno con la crisis sanitaria, ha mirado para otro lado siendo cómplice de su gobierno masónico y maltusiano.

Además se han producido hechos inadmisibles como no dejarle entrar a usted en Cataluña, hecho que denota una gran persecución ideológica.

En España soy al único político al que expresamente por orden judicial, se le ha impedido ejercer su libre derecho de reunión en la región Catalana. Una medida arbitraria que me prohíbe asistir a los actos de la organización política que lidero.

Mientras, el gobierno y sus socios golpistas, junto a sus medios de comunicación, alientan a los cachorros de la ultraizquierda para situarnos en el ambiente guerracivilista que ellos quieren.