Poseyendo multitud de posibilidades en el calendario, Cum Fraude escoge con toda la intención del mundo el 9 de mayo para dar por finiquitado otro estado de excepción/sitio (denominándolo, embusteramente, otra vez, “de alarma”).

Masonería nacional

La GLSE (Gran Logia Simbólica Española) pertenece a CLIPSAS (la internacional francmasónica, digamos), además de a la Unión Masónica del Mediterráneo (UMM), a la Alianza Masónica Europea (AME), a COMALACE (Contribution des Obédiences Maçonniques Libérales et Adogmatiques à la Construction Européenne) y es fundadora del Espacio Masónico de España (EME).

Dicho espacio lo conforman las logias masónicas liberales más importantes con presencia en España: la propia GLSE, la Federación española de El Derecho Humano, la Gran Logia Femenina de España y el Gran Oriente de Francia. Y, clave: el 9 de mayo de 2009 devino fecha de fundación de dicho espacio.

Masonería europea y UE

El 9 de mayo de 1950, el democratacristiano y masón, Robert Schuman, entonces Ministro francés de Asuntos Exteriores, siguiendo la propuesta del también masón Jean Monnet, efectúa una declaración histórica en el salón de l’Horloge del Ministerio francés de Asuntos Exteriores. En tal lugar, realiza un llamamiento para poner en común las producciones francesa y alemana de carbón y de acero. Hasta hoy, setenta años después.

Luces de la UE

Y, primero, reconoceré aspectos interesantes, incluso muy valiosos, de la UE. El más importante: una Europa sin una puta guerra tras estar masacrándonos entre europeos sin parar durante siglos.  O, desde luego, el benemérito intercambio de bienes y servicios sin atender a fronteras nacionales, con una moneda común fuerte y robusta de por medio. O el explícito reconocimiento, a través de distintas tablas de derechos humanos, de la inviolabilidad y sacralidad de cada ser humano. Y, gran hallazgo, la posibilidad de que los tribunales europeos enmienden las aberraciones jurídicas de cada país miembro.

Sombras de la UE

¿Aspectos negativos? Muchísimos más, sin duda. Monstruosa elefantiasis burocrática, gastos desaforados incluidos. Al subvencionar a mansalva a los productores, precios por las nubes. Y la clave: soberanías nacionales, hondamente esfumadas. En algún aspecto, a veces muy positivo, como el judicial antes citado. En otros, negativo. Seguridad e inmigración.  La libre circulación de personas significa que, también, criminales y terroristas se pueden desplazar a sus anchas por el interior de la UE. No tan solo la buena gente. Además, el gran poro abierto, inmigración.

Todos sabemos que la inmigración se halla fuera de control. Impresionante e inducida marea humana que supone una carga insoportable para los servicios públicos, el transporte, la educación y la sanidad. Además muchos inmigrantes - otros no, obvio- se aprovechan de las ayudas que ofrece el Estado limosnero. Otros aceptan trabajar por menos dinero de lo habitual, vedando de ese modo puestos de trabajo a los oriundos y forzándoles a rebajar sus salarios para poder ser competitivos. El hecho es claro: ser miembro de la UE significa someterse como nación a la libre circulación de personas sin poder poner límites a la inmigración. Ni legal ni ilegal.

¿Se está reemplazando a la población blanca?

La madre del cordero. ¿Nos resignamos a una Europa racial y étnicamente mestiza? ¿Es la UE la avanzadilla para la desaparición definitiva de las diferentes culturas e identidades que forjaron el viejo continente durante los últimos milenios? El Plan Kalergi, ¿otra clave?

Kalergi, a la sazón el diseñador de la “Europa multicultural, multirracial y cosmopolita”, es decir, el ideólogo de la destrucción del Viejo Mundo. Sería asimismo el ideólogo de la limitación del poder ejecutivo de los parlamentos y los gobiernos nacionales. Es decir, la merma de soberanía de los distintos estados miembros y nuestra transformación en meros cautivos de Bruselas. Toda esta deriva se la deberíamos, en principio, a este masonazo de tomo y lomo que, tal vez, fáusticamente, debió pactar con el diablo esta situación.

¿Ficción o realidad? ¿Se extinguirá inexcusablemente la raza blanca en Europa? ¿Se está debilitando deliberadamente la raza blanca mediante una suerte de conquista/invasión silenciosa, de genocidio sin sangre, que consiste en el mestizaje y en la emigración de personas no blancas a Europa?  ¿Es cierto que toda raza mestiza es despreocupada, indolente y manipulable, de menor inteligencia, sin capacidad para organizarse y desobedecer, por lo cual ni se darían cuenta de que estaban siendo esclavos? Más preguntas. ¿Es el mestizaje algo constitutivamente malo?

Libertad contra tiranía, nacional o global

¿Nos hallamos ante un combate entre dos concepciones del mundo y de la sociedad completamente opuestas: una abierta y universalista, la otra cerrada y nacionalista? ¿Soberanismo versus globalismo?

La escisión, en esta ocasión, deviene mucho más acertada que la clásica división de derechas contra izquierda, tan falsaria y desfasada. Pero me resulta hondamente insatisfactoria. La única división válida, sencilla de entender: libertad contra tiranía. Poco me importa que la mazmorra posea límites regionales, nacionales o transnacionales. Libertad, innegociable. ¿Les pone acaso a ustedes más, apreciados lectores de ECDE, una prisión de los “suyos” por ser de los “suyos”?

Todos esclavos, lechosos y negratas

Vista la falsa pandemia, todos esclavos. "Puros", "mezclados" o "impuros", todos habitan la misma esclavitud moral. E intelectual. Ya vieron ayer el falsísimo titular de portada, propio de esclavos, de nuestro común y querido periódico.

Cum Fraude miente. Y la Asociación Nacional de Víctimas y Afectados por Coronavirus (ANVAC), también. Muy sencillo de comprender. Echando un ligero vistazo a los gélidos datos del INE, al Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto Carlos III o al Índice Nacional de Defunciones del ministerio de Pesad-Illa, tanto los 30.000 difuntos de la "izquierda" como  los 60.000 de la "derechas", dos colosales patrañas.

Y, por supuesto, muchísimas gracias a las dos "Españas", imagino que racialmente homogéneas ambas, por gustar tanto de la mentira y la esclavitud. En fin.