Han transcurrido mas de 40 años desde la votación unánime de la Constitución de 1978. Fué el momento cumbre de la Democracia Española al que se le podría poner un “pero”, la falta de información y capacidad de análisis para tomar la decisión de los votantes, lo que en el Ejército se llamaba el Método, con los juicios sobre las diferentes facetas. Desde entonces, y a pesar del manoseo de la palabra democracia por los Partidos Políticos y los Medios creadores de opinión, la democracia Española ha ido perdiendo calidad hasta quedar subvertida en la situación actual.

Cuarenta años de regar con engaños las mentes, sumados a la falta de interés por el conocimiento y a una ambición materialista han convertido a España en despojo para terroristas  y secesionistas y para potencias extranjeras beneficiarias de la subasta, a la baja, de la Federación de Reinos de España. Federación de Reinos Española que desde 1492 adaptó y aglutinó diferencias y fueros en una Unidad, predecesora y sucesora del Imperio mas generoso e intercultural que ha existido.

La herencia recibida en 1975, después del saqueo del Oro del Banco de España y de los valores de los particulares por el gobierno del Frente popular de la República en 1936, fué de organización, austeridad, prosperidad, seguridad, paz y clase media. ¿Se podía mejorar la representación política? Si pero sin destruir lo mucho bueno y vender España y sus activos a las castas.

El fracaso del Estado de las Autonomías, sostenidas contumazmente por la mayoría de los partidos políticos de ámbito estatal, es una realidad que rompe la nación Española social y económicamente y que solo se explica por intereses espurios de unas clases políticas de alfombra roja y favores caciquiles y de una cómplice “upperclass insolidaria que por su avidez de beneficios esta dispuesta a continuos ajustes de plantillas.

La llegada al poder de ZP, después del 11M, fué un aviso de la gravedad de la enfermedad de los partidos y del sistema electoral, cáncer político ante el que había que aplicar remedios contundentes y no aspirinas.

La situación secesionista, muy difícil de encauzar, máxime con el gobierno comunista y ha recibido ya una respuesta en la llamada Sociedad Civil que, desde diferentes plataformas, al margen de los partidos políticos y resistiéndose a la influencia fagocitadora de estos, pretende devolver a España su esplendor moral y material.

Se trata de recuperar: Una España unida y complementaria en la diversidad, con igualdad de oportunidades al inicio de las vidas; con respeto a la vida desde su concepción hasta su extinción natural; con valoración del esfuerzo; con leyes legitimas -no contra natura-; con respeto a la ley -sin impunidad para los delincuentes, aunque sean políticos en ejercicio, y sin rebajas para terroristas y golpistas no arrepentidos públicamente-; con seguridad jurídica; con un Poder Judicial saneado, justo, imparcial e independiente; con una Igualdad real entre españoles, fruto de la solidaridad, sea cual sea su sexo, religión, ubicación geográfica; con Libertad de enseñanza; con Libertad de empleo de la lengua Española como lengua de enseñanza y oficial en cualquier rincón de España; con cuidado a los mayores y disminuidos; con una prosperidad general, fruto del esfuerzo, que se traduzca en equilibrio social y bienestar y menos impuestos; con control de nuestras fronteras ante la invasión…; también una España con prestigio y peso internacional.

Podemos acordar que en España, para llegar al end-state deseado, la recuperación de la Unidad de España y la Igualdad de todos los Españoles, lo que desearía cualquier familia, hay dos objetivos de carácter estratégico -largo plazo- la Justicia y la Información - Enseñanza.

Las plataformas de la Sociedad civil deberán apresurarse a aglutinarse ante ese objetivo de la unidad de España y justicia e igualdad para los Españoles.

Se necesita constituir grupos de jurídicos capaces de denunciar ante los tribunales nacionales o internacionales, de forma sistémica y permanente cualquier exceso en los poderes legislativo y ejecutivo nacional, autonómico y municipal que ataquen a España y a la libertad de los Españoles en su vida, valores y economía.

Para la Información - Enseñanza se necesita poder económico que posibilite alimentar cadenas de TV y radio que se enfrenten a la manipulación de un poder mediático, auténtica publicidad política engañosa y a las editoriales que se plieguen al discurso secesionista en los libros de textos de la Enseñanza.

La Administración elefantiásica necesita ser adelgazada en todos sus niveles y al mismo tiempo necesita impulsar y valorar las capacidades que tienen sus técnicos evitando la contratación de asesores y la okupación, en cada legislatura, de altos puestos por personal afín al partido correspondiente, sin preparación para el cargo, para el que son fardos añadidos, y con sueldos y complementos superiores a los altos funcionarios técnicos.

Se necesita cambiar la Ley electoral y que los partidos políticos sean responsables a través de sus gabinetes recursos humanos de presentar personal preparado para ocupar el puesto al que aspiran. Ha pasado el tiempo de los retrógrados mitines ideológicos engañosos de hace 80 años invasores de la intimidad y vida personal, para dejar paso a la Gestión y a la Justicia.

La situación actual necesita un cambio de 180 grados pasando a conseguir eficacia y eficiencia. En los contratos de grandes obras o de energía se valoran técnicamente los proyectos pero también se valoran los tiempos de ejecución, la dirección del proyecto, el coste, la fiabilidad de la empresa,…Nada nuevo, “obras son amores y no buenas razones” ni discursos envenenados y cainitas de diosecillos de la ocurrencia.

El modo ha de ser “al toro por los cuernos y con la verdad por delante” comprometidos con la misión,  sin respetos humanos, sin políticamente correctos, sin bien queda, sin abraza farolas, sin “ni una mala palabra ni un mal gesto ni una buena acción”, sin palmeros,…olvidando la media verdad, la post verdad, el relato. Al final las apariencias engañan.

¿Importa en algunas ocasiones más el «qué dirán» las gentes que el juicio de Dios? Para quienes no creen en Dios, puede que si les importe lo que digan los demás o, como en el caso actual, no les importe nada, es mas desprecien al ciudadano.

No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio (San Juan 7,24). Lo que esperan quienes ven nuestras acciones, es que nos distingamos llevando a cabo aquello que debemos hacer. Eso esperábamos de los políticos pues la prudencia, nos dice lo qué conviene hacer, aunque implique dificultad, o dejar de hacer; nos muestra los medios lícitos que conducen al fin lícito -el fin no justifica los medios- ; nos indica cuándo y cómo debemos obrar.

La «falsa prudencia» en la toma de decisiones, que se ha puesto de manifiesto ante situaciones graves -la ETA, el terrorismo del 11M, el Golpe de Estado secesionista en Cataluña, la pandemia,…- se acerca al disimulo, hipocresía, astucia, cálculo interesado… que puede esconder miedo, cobardía, soberbia, pereza…

En la naturaleza lo aparentemente bello, como puede ser una seta venenosa, puede encerrar un aviso sobre una trampa mortal. En España la “Democracia” intrínsecamente igualitaria se ha convertido en una trampa mortal y feudal.

La situación actual, consecuencia de una trayectoria de infidelidades políticas a España y a los Españoles es de desastre sanitario, económico y moral.

En las operaciones militares ha sido costumbre desde la primera guerra mundial dejar trampas explosivas -boby traps/cazabobos- en objetos aparentemente atractivos para ser guardados como recuerdos. La primera trampa cazabobo fué la manzana del Paraíso, aparentemente muy atractiva y con un anunciado resultado post ingestión mágicos y poderosos y en realidad un desastre para la humanidad.

La mirada hacia atras, hacia una época que la inmensa mayoría de políticos y tertulianos activos no conocieron, sirve para convertirnos en estatuas de sal, torcer rumbo y ocultar tanto incapacidad para el progreso como la voluntad de imponer a los demás miseria y piojos.

El mundo está necesitado de mujeres y hombres ejemplares en sus obligaciones, sin complejos, serenos, humanos, firmes, justos, comprensivos e intransigentes, afables, leales, alegres, optimistas, generosos, laboriosos, sencillos, valientes…,

Nosotros no estamos exentos del peligro de no ser personas coherentes por no quedar mal, por aparentar, por caer en la comodidad,  la avaricia, la soberbia y por el miedo a una amenaza o chantaje. Si no vivimos como pensamos acabaremos pensando como vivimos - ¿Estabulados?- para autojustificar nuestra falta de coherencia que no es sino una fractura interna, esquizofrenia, entre lo que se piensa, se siente, se dice y se hace.

AVURNAVE y NOTAM: Han transcurrido 42 años del inicio del nuevo régimen y tenemos que luchar sin desánimo para cambiar el rumbo al hundimiento o crash  y al sálvese quien pueda de los “listos que ya tienen asegurado su bote salvavidas o su paracaídas”. Quizás la lucha dure otros 40 años de desierto y plagas y no todos llegaríamos a ese End State deseado para España pero estamos en camino y lucharemos.