Miguel Iceta no sabía que hay repartidos museos nacionales por toda España. Y alguno hasta en dos ciudades.

«Lo que nos gustaría es que los museos nacionales no estén sólo en Madrid». Lo ha soltado el ministro de Cultura y Deporte, Miguel Octavio Iceta, y se ha quedado tan pancho y orondo. ¡Qué atrevida es la ignorancia! Y pensar que estamos gobernados por personajes como el «bailarín» o, como le llaman en su partido, el «peoncín» que llegó de Tabarnia.

Da que pensar una afirmación como la del ministro; lo primero que se le viene a uno a la mente es que este hombre no ha pisado un museo en su vida, lo cual tampoco sorprende dada su «esplendorosa» formación académica. Al menos, que alguien explique al orondo ministro que esos espacios no son donde se crían y recogen los espárragos trigueros.

Por cierto, no tomen lo de «orondo» como gordo sino como que está «lleno de presunción y seguro o satisfecho de sí mismo», adjetivo coloquial que sí recoge el DRAE en su tercera acepción. Y ya que alguien le explicará lo de los espárragos trigueros, que aproveche a informarle de que sí hay numerosos museos nacionales fuera de Madrid.

No sé lo que él entenderá como «nacional» porque procede de unas tierras donde confunden interesadamente la terminología: llaman nación a una comunidad autónoma; país a lo que no lo es; confunden Estado con lo que es parte de un territorio y han logrado la estupidez de llamar «embajadas» a lo que tan sólo son oficinas comerciales. Con ese precedente, semejante cacao mental y sus ignorantes afirmaciones, bien podemos hacer una crema catalana de trigueros, melón, nueces del PNV y cacahuetes. Lo mejor va a ser preguntarle por salas de salsa y escenarios de dudoso pelaje, sin más.

¿Quién ha dicho a Iceta que no hay museos nacionales fuera de Madrid? Pues haberlos, haylos, señor ministro, como meigas en Galicia. Y varios de mucho prestigio, desde el Museo Nacional de Arqueología Subacuática, de Cartagena, hasta el Nacional de Cerámicas y de las Artes Suntuarias de González Martí, en Valencia, pasando por el Nacional del Greco y Sefardí en Toledo, el Nacional de Teatro en Almagro o el Nacional de Ciencia y Tecnología en La Coruña.

Hay varios más, ministro, en Cantabria, Salamanca, Barcelona… Esta última ciudad tiene el «Nacional» de Arte, pero como ustedes confunden la terminología, no sabemos si es sólo «nacional-catalán», «nacional-indepe», «nacional-golpista» o es «nacional» español; es decir, Nacional, sin más. Mire, ministro, contando incluso los de Madrid, 139 museos pertenecen a la Administración General del Estado; 83 están adscritos al hoy Ministerio de Educación y Formación Profesional. Muchos otros lo están a los ministerios de Defensa, Vivienda, Ciencia e Innovación, Fomento, etc ¡Qué bruto es usted, amigo! No sé si sólo lo decía con mala uva, para picar a Madrid, o hacía gala de la desinformación habitual de su departamento de Transparencia.

Vamos a examinarle, señor Iceta, para comprobar su cultura museística nacional: ¿Sabe dónde está el mejor Museo Nacional de Escultura de España? ¿Lo conoce, amigo «bailarín»? Dígame dónde se encuentra: ¿Sabe por qué ciudad pasa el Pisuerga? ¿Conoce el nombre de la ciudad donde nació el insigne matador de toros, Roberto Domínguez? Claro que, en Cataluña, ese tipo de festejos no los tienen porque no los entienden, a pesar de ser nacionales.

Se lo pongo más fácil, ministro: ¿Dónde nació el príncipe de los poetas, José Zorrilla, que da nombre al estadio de fútbol? ¿Y el novelista, caricaturista y columnista, Miguel Delibes? Un dato histórico más: En un acto llevado a cabo en el Teatro Calderón de esa ciudad se fusionaron FET y las JONS, en 1934. ¿Ni con esos datos lo sabe? Pues mire, como se dice a los niños, una última pista: empieza por VALLA y termina por -DOLID. ¿Y ahora? Incluso, hasta le hubiera admitido, PUCELA.

Nuestro ministro de Cultura y Deporte demuestra no tener ni pajolera idea de cultura y menos aún de deporte. Se conoce que Pedro «El mentiroso» consideró a la Cultura una «María», como lo eran algunas asignaturas en secundaria y bachillerato. Miguel Iceta no sabía que hay repartidos museos nacionales por toda España. Y alguno hasta en dos ciudades, como el Museo Nacional de Arquitectura y Tecnología, en Salamanca y Barcelona.

No me sorprende que este ministro quede siempre como Cagancho en Almagro; por cierto, esta ínclita localidad alberga el Museo Nacional de Teatro. Ya hemos enumerado muchos. ¿Y dice Miguel Iceta que no hay ninguno fuera de Madrid? Debe ser que, como en Cataluña desecharon y despreciaron y judicializaron el «Hermitage», por culpa de la formación de Ada Colau, ahora hay varios órganos, organismos e instituciones que han pedido salir de Cataluña cuanto antes; es el caso de esa parte de la Escuela Judicial que se ubica en Barcelona, donde se imparten los cursos de formación inicial, así como gran parte de las actividades de formación judicial internacional

Por cierto, no echen en saco roto que --tan pronto como haya nuevo Gobierno-- el Museo Picasso de Barcelona se integre en el ya existente en Málaga, perdiendo Barcelona en el envite.

Tendríamos otro Museo NACIONAL fuera de Madrid.