En las comunidades autónomas con lengua cooficial, el alumnado hispanohablante está siendo discriminado lingüísticamente en la enseñanza. En ninguna CA con cooficialidad lingüística podemos escolarizar a nuestros hijos plenamente en español. Ni siquiera es esto posible en la Comunidad Autónoma Vasca, donde existe, en teoría, un sistema de líneas en cada idioma, ya que la línea en español, el modelo A, está siendo boicoteado desde instancias educativas como demostramos desde Hablamos Español en un estudio publicado recientemente.

Esta situación acarrea unos perjuicios indudables para los alumnos, al no ser posible estudiar todas o una parte considerable de las asignaturas en lengua materna, o, al menos, en aquella lengua oficial elegida. Esta inmersión forzosa total o parcial a la que son sometidos, dificulta el aprendizaje. Es axiomático que como mejor se aprende es en lengua materna. La enseñanza con otras lenguas como vehiculares ha de realizarse con seguimiento profesional y ha de ser voluntaria, porque es esencial que exista un especial interés en aprender esa lengua a un elevado nivel, ya que la educación en lengua no materna requiere un esfuerzo añadido y puede dar lugar a que se resienta el registro culto y la adquisición de terminología en lengua materna.

Los alumnos se escolarizan para aprender las diferentes asignaturas, no para ganar hablantes para una determinada lengua, en el caso de que esto fuese posible, porque la realidad es que, ya sea por hartazgo ante la imposición lingüística, o porque el español es una lengua con gran poder de comunicación, los datos estadísticos indican que nuestra lengua común sigue siendo la preferida por los jóvenes. Si el español va a seguir siendo su lengua en su vida privada, ¿qué objeto tiene obstaculizar su aprendizaje y no permitirles adquirir, léxico y sintaxis al mejor nivel posible en esta lengua?

Somos una rareza. España es el único país donde, pudiendo escolarizar a los niños en su lengua materna, que además es oficial en todo su territorio, se obliga a buena parte a estudiar en otra lengua.

Las consecuencias son:

  1. Pobreza de léxico
  2. Pobreza sintáctica
  3. Minusvaloración de la lengua de la familia en la escuela, al estar vetada como vehicular y por, lo tanto, como lengua de cultura.

Los alumnos de las CCAA con cooficialidad lingüística estudian la lengua regional como asignatura, como mínimo, tres horas por semana durante todas las etapas educativas. El nivel adquirido es suficiente para poder comunicarse oralmente y por escrito en la otra lengua y también les permite llevar a cabo comunicación por semilingüismo, algo habitual entre la población de las comunidades autónomas cuya lengua cooficial es romance, como lo es el catalán, de manera que ni siquiera es necesario cambiar de lengua con personas de la otra comunidad lingüística.

Todos los años en estas fechas recibimos peticiones de familias que buscan colegio para escolarizar a sus hijos en español. Algunas son familias que los escolarizan por primera vez; en otros casos se trata de traslados desde otros lugares de España por motivos de diversa índole. Hace una semana recibimos la consulta de miembros de la Policía Nacional trasladados a Barcelona. Los únicos colegios que hemos encontrado para ellos donde el español está mínimamente presente, son tres colegios concertados. No se trata de centros de enseñanza donde los hijos de los policías puedan comenzar el curso con enseñanza en su lengua materna, sino colegios que solo dan cumplimiento a las sentencias que obligan impartir las clases con un mínimo de un 25% en español. Lamentablemente son colegios que estas familias no pueden costear sin ver sus notablemente reducidos, de facto, sus ingresos y algunos tienen más de un hijo en edad escolar.

Los hijos de miembros de la Policía Nacional y de la Guardia Civil están sufriendo muy directamente las consecuencias de los traslados de sus padres o madres a comunidades autónomas con una lengua diferente del español. Esto se puede comprobar realzando un seguimiento de sus expedientes académicos y, por supuesto, hablando con ellos y con sus familias. Tenemos constancia de que algunos de estos niños y jóvenes son sometidos a enseñanza en varias lenguas diferentes a lo largo de su escolarización. Nos constan incluso testimonios de familias que han decido separarse a causa del problema lingüístico, permaneciendo un miembro de la familia en otra comunidad, para que sus hijos no se vean abocados a una inmersión de lengua total o parcial.

Desde Hablamos Español seguiremos luchando por conseguir que en los colegios existan líneas de enseñanza en español para las familias que así lo prefieran y para aquellas que llegan desde otros lugares de España a establecerse en Cataluña, o en cualquier otra comunidad autónoma de España con cooficialidad lingüística. Es la única forma de conjugar las Sentencias del Tribunal Constitucional con el cumplimiento de los compromisos adquiridos al ratificar España la Carta Europea para las Lenguas Regionales o Minoritarias. Pero en este momento, estos funcionarios trasladados a Cataluña tienen un problema al que es necesario dar una solución. Trasladaremos a estos funcionarios los fundamentos de derecho que avalan el libre uso del español en el aula, tanto oralmente como por escrito, para que sepan que, si les parece conveniente que sus hijos usen su lengua materna para realizar preguntas en clase y realizar sus exámenes, no se les puede impedir. Es algo que ya se está llevando a cabo por parte de familias de otras comunidades autónomas y supone un alivio para los alumnos hispanohablantes. Pero el problema económico a que se enfrentan estas familias debería ser afrontado por el gobierno central. Es de justicia para ellos y para los funcionarios sujetos a movilidad forzosa. Por otra parte, creemos que sería de gran utilidad que se retomase para todo el funcionariado sujeto a movilidad forzosa el acuerdo que existía entre el Ministerio de Defensa y el de Educación, mediante el cual los hijos de estos funcionarios gozaban de ciertas facilidades que suavizaban su escolarización en comunidades con más de una lengua oficial. Por todo lo anterior:

SOLICITAMOS:

Que se articulen los medios necesarios para que los hijos de los funcionarios de los Cuerpos de Seguridad del Estado destinados en las a Comunidades Autónomas donde exista lengua cooficial junto al español y se utilice como lengua vehicular, puedan cursar sus estudiaos en su lengua materna si así lo demandan y queden exentos de cualquier tipo de inmersión lingüística.

Que subsidiariamente se conceda una compensación económica para hacer frente a los gastos derivados de la escolarización de sus hijos a los funcionarios sujetos a movilidad forzosa que han sido destinados a Comunidades Autónomas donde no existe oferta pública de plazas escolares con el mínimo legal de asignaturas con el español como lengua vehicular.