Iván Guerrero Vasallo es escritor y colaborador de El Correo de España y de varios periódicos digitales de su tierra, Cantabria. En esta entrevista analiza la maldad intrínseca del liberalismo, que curiosamente nunca es atacado en los grandes medios de comunicación, que se sienten muy a gusto con esta ideología.

Usted ha escrito recientemente que el catolicismo es incompatible con el liberalismo. ¿Pero es que acaso hace falta recordarlo?

Sí, por desgracia, sí. Pasan los años y hay aún muchas personas que oyes por ahí que todavía se confunden. Yo creo que es porque no se informan por sí mismos como es debido y también porque la sociedad en general está muy influida e incluso ha sido adoctrinada durante décadas, por ejemplo, por los grandes medios de comunicación controlados por la plutocracia y por eso si uno se fija nunca hablan mal ni atacan al liberalismo, todo lo contrario, lo alaban como el único sistema viable para la humanidad, cuando eso no es cierto. Si uno se fija no dejan salir en esos medios a ningún católico que se ponga a debatir y enseñar lo que significa el liberalismo realmente, no los invitan, por si caso revuelven conciencias. Y los que rara vez invitan no los dejan apenas ni hablar y cuando lo intentan les echan una especie de ''perro de presa'' encima.

Hay que recordarlo sin descanso pues el mal no descansa nunca luego nosotros, los católicos, no debemos dormirnos en los laureles y siempre debemos estar alerta y combatir cualquier error o mentira directamente que atente, no sólo contra nuestra fe, sino también para ayudar a ciegos y pobres de espíritu ha liberarlos de esa ceguera y ese espíritu dañado al tener las mentes emponzoñadas por culpa del régimen liberal. Debemos seguir sin desmayo desenmascarando al liberalismo allí donde se encuentre informando a la gente de cómo es en realidad esa ideología nefasta para poder entre todos en su día desterrarla completamente de la faz de la Tierra.

Lo primero que tiene que hacer el pueblo es buscar lugares en donde les hablen de lo que es realmente el liberalismo, para nada fantasiosos y propagandistas del liberalismo, portales católicos, ante todo los que no hayan aceptado los errores del Concilio Vaticano II o portales tradicionalistas, por ejemplo.


Aunque se ha explicado muchas veces, no está de más recordar por qué es incompatible el catolicismo con el liberalismo.


Porque el liberalismo, con su relativismo moral, quiere deshacer completamente la moralidad de las sociedades humanas para poderlas más fácilmente corromper y así moldearlas a su gusto cuando todo se tiene que regir por ella sino desembocamos en el desenfreno y en el caos más absoluto, en la sociedad del todo vale, precisamente como estamos ahora, para luego, utilizando como pretexto ese caos, crear un orden totalitario mundial al gusto de Lucifer.

 

Para uno de los máximos impulsores del liberalismo, sino el mayor de ellos, uno de los hombres más nefastos de la historia, Juan Jacobo Rousseau, la moralidad, creada según él por cuatro cristianos, es como una especie de gran cadena que nos retiene, que nos esclaviza, una cadena que tenemos que romper y liberarnos de ella. Tremenda estupidez.

Porque el liberalismo apoya la separación del Estado de la Iglesia. La Iglesia católica siempre lo condenó pues la Iglesia puede hacer mucho bien colaborando con los Estados en la educación de sus gentes, su doctrina fortalece excepcionalmente bien la mente y el espíritu para ser inmunes a todo tipo de corruptelas y vilezas difundidas por Lucifer a través de sus lacayos.

Porque el liberalismo apoya la libertad religiosa haciendo tabla rasa con todas las religiones encontrando de paso en cualquiera de ellas el camino a la salvación cuando la única vía verdadera es la católica, la única religión ofrecida por Dios al hombre, las demás o son heréticas o bien cismáticas. Repito, la única religión e institución verdadera es la Iglesia católica apostólica romana. Sí, lo sé, hoy en día la Iglesia católica tolera la libertad religiosa desde el Concilio Vaticano II, por desgracia, pues debería ser inmediatamente abolido ese punto.

Porque el liberalismo protege la libertad de expresión como un derecho inalienable. No digo que está mal opinar lo que uno quiera pero eso no significa el tener licencia para decir todo tipo de infundios, calumnias, mentiras o directamente tonterías con las cuales engañar, enzarzar y corromper a la gente y para que también, entre otras cosas, la opinión del sabio valga lo mismo que la del que no lo es. Precisamente todo esto lo apoya esta absurda ideología. Otro punto que apoya desgraciadamente también la Iglesia en estos tiempos. Otro punto a abolir.

Porque esta ideología ve con buenos ojos la democracia, es decir esa que está asentada en lo que llaman la soberanía del pueblo, soberanía nacional o popular, cuando la soberanía es exclusivamente de Dios, nosotros simplemente somos criaturas creadas por Él y debemos obedecer y hacer cumplir su ley la cual debe ser la base en la que se debe asentar cualquier comunidad humana que pretenda prosperar. Para eso estamos en la Tierra para honrarle, servirle lo mejor que podemos y obedecer como padre bueno nuestro que es y así conseguir la salvación.

De esta absurdez de soberanía nacional deriva lo de someterlo todo a la opinión y a la voluntad de las mayorías, la democracia como fundamento de gobierno. La Iglesia, desde ese absurdo Concilio, se acerca también peligrosamente al concepto de democracia al reducir el poder del Papa y ceder gran parte de ese poder a los obispos y a las conferencias episcopales de los países. Otro punto más que creo que debería ser abolido.

Y, sobre todo, porque el liberalismo es de raíz masónica y para la masonería su ''Dios'' es Lucifer, es decir, el enemigo de Dios, y no se puede servir a Dios y al enemigo de Dios a la vez.

Es algo que siempre ha recordado la Iglesia, aunque últimamente al no oírse mucho desde los púlpitos muchos seglares enarbolan la cruzada contra el liberalismo.

La Iglesia siempre luchó contra el liberalismo precisamente porque la Iglesia católica es la principal institución de la Tierra protectora y defensora de Dios a la vez que divulgadora de su ley en la misma, pero, es cierto, en estos tiempos parece que la Iglesia católica, sobre todo muchas de sus altas jerarquías, parece como si hubiesen abandonado la lucha contra el liberalismo.

Echo en falta a un Papa o cualquier alta jerarquía eclesiástica que critique con argumentos, con valor y sin miedo la perniciosa doctrina liberal, echo en falta hoy en día un Papa como Pío IX o León XIII, pero es que la Iglesia católica principalmente desde el funesto Concilio Vaticano II ha ido por unos derroteros que, como nadie lo remedie, acabará a largo plazo con la propia institución ya que desde esas fechas no hace más que tirar piedras contra su propio tejado acercándose y ''compadreando'' peligrosamente con el liberalismo. Es verdad que ha habido Papas ''postconciliares'' como Juan Pablo II o Benedicto XVI que atacaron hasta cierto punto la ideología liberal pero han tenido que cargar con las consecuencias de ese Concilio.

Hay otras personas que dicen que los errores cometidos por la Iglesia vienen de más atrás, desde los tiempos de la Reforma, es decir, se remontan hasta el siglo XVI, puede que sea así, pero para mi el error cobró forma dentro de la Iglesia y se le dio un carácter de natural legalidad a partir de aquel Concilio Vaticano II, porque por lo menos se convocó un Concilio en el siglo XVI, el de Trento, para contrarrestar el nocivo pensamiento luterano, inspiración y base del pensamiento liberal, no para asumir y permitir la Iglesia católica tanto para ella como para el mundo ese pensamiento errado y corrosivo. Es totalmente cierto que el luteranismo ha sido el principio de todos los males que nos aquejan al difundirse luego a través de la ideología liberal y está a su vez extendida a partir de la revolución francesa de 1789.

En fin, la estrategia seguida hoy en día por la Iglesia católica es, simplemente, para agradar a las masas modernas y eso es un error tremendo porque son las masas modernas las que están completamente erradas y desnortadas por culpa de una serie de gobernantes caraduras, anticristianos, que están por ello al servicio de la plutocracia luciferina y no de la Doctrina Social de la Iglesia católica que ha sido siempre muy concisa y certera en sus apreciaciones de los problemas del hombre en la Tierra y, esto es más importante todavía, siempre ha sabido dar con una solución viable a esos problemas. Las masas modernas, empachadas hoy en día de nihilismo y de relativismo moral, no deben ser seguidas ni mucho menos halagadas poniéndonos a su altura más bien todo lo contrario deberían ser corregidas de inmediato, para empezar, recibiendo de nuevo una correcta educación cristiana. Además, no está sirviendo apenas para nada esa estrategia, pues las parroquias e iglesias, siguen vaciándose y esto, es triste decirlo pero es así, va a más con los años sin que nadie le ponga remedio.

Por ahora, aunque muchas altas jerarquías eclesiásticas nos hayan, hasta cierto punto, dado la espalda a los seglares no tenemos que desfallecer, si la bandera ha sido abandonada por nuestros comandantes nuestro es el deber de intentar enarbolarla sin miedo ni dudas de ningún tipo defendiendo el fuerte hasta que podamos ceder esa bandera de nuevo a esas altas jerarquías después de haber entrado estas por fin en razón, no queda otra, al fin y al cabo todos somos hijos de Dios, luego todos somos Iglesia. Aún así es difícil la misión pues como todo ejército necesitamos de un general y un estado mayor que nos organice y nos dirija a todos, como Dios manda.

Muchas personas no saben lo que es el liberalismo, pero viven como tales, otros en cambio abrazan conscientemente esta ideología.

Yo creo que si tuvieran unos mínimos conocimientos de lo que es realmente el liberalismo, lo que supone para un país y en general para el hombre nunca aceptarían el ser liberales y dejarían incluso de pensar así automáticamente la mayoría de esas personas.

El liberalismo desde siempre ha sabido muy bien cómo venderse a la gente con todo tipo de argucias y medios a su alcance, el liberalismo a sabido camelar muy bien a las masas, ¿cómo no va a saberlo si detrás de todo esto está el mayor embaucador de todos los tiempos, Lucifer?.

Es cierto que es fácil dejarse llevar sin pensar por uno mismo. Pensar y reflexionar profundamente un tema te hace esforzarte mentalmente pero sino pienso por mí mismo, si piensan por mí, es más descansado, luego para mucha gente es fácil dejarse llevar como una pluma por el viento, por la opinión de la mayoría que le rodea. A Dios gracias no somos todos así.

Por otro lado, los que abrazan conscientemente esta delirante ideología suelen ser en su mayor parte personas mediocres a nivel intelectual ya que es una doctrina que no resiste un debate serio.

Es una ideología que no tiene ninguna profundidad filosófica o teológica más bien al contrario, es muy limitada, por eso tal vez sea también otro motivo por el cual se haya extendido tanto por el mundo. También, y esto es mucho peor, esas personas que la abrazan están influidas o directamente son miembros de la masonería que sólo quiere destruir todo lo que huela a católico infiltrándose en cualquier lugar desde donde pueda influir para poder llevar a cabo ese cometido.

¿Por qué cree que el liberalismo ha tenido tanta aceptación entre los católicos?

Para empezar, porque, como he dicho antes, yo creo que se ha sabido vender muy bien al haber sido creada y difundida por un embaucador en potencia, el gran mentiroso Lucifer.

Porque muchas altas jerarquías eclesiásticas parece que renuncian a la lucha, como si vieran ya algunos con buenos ojos el liberalismo causando gran confusión entre los católicos. Si la Iglesia permite y asume como propios puntos del programa liberal, ridículos por otra parte, como la libertad religiosa, el laicismo, la aconfesionalidad de los Estados, la libertad como un fin en este mundo, más para hacer el mal que el bien en esta vida y así hago lo que me da la gana sin juicio moral de ningún tipo según la visión liberal, cuando en realidad la libertad es un medio y no un fin, todo sea dicho, es normal que un católico diga, ¡ah!, ¿que la Iglesia permite todo eso?, ¡pues entonces yo soy liberal y católico a la vez!, ya no verían la diferencia provocando el desconcierto, precisamente lo buscado por el mal. Es así de sencillo.

También debemos decir que por la nefasta educación tanto política como religiosa recibida durante décadas por los españoles. Siempre he dicho y lo repito aquí que necesitamos una educación tanto política como ante todo religiosa, obligatoria, desde la más tierna infancia colaborando las propias familias con los centros para que dejen de engañar y embaucar a la gente con mentiras diarias para llevarnos al final a la esclavitud y a la perdición.

Es paradójico porque el liberalismo ha sido el gran enemigo de la tradición católica.

Pues sí, es paradójico y triste a la vez. La Iglesia, con toda razón por su parte, siempre combatió esa luciferina ideología y debería seguir haciéndolo lo que pasa es que parece que ha abandono hasta cierto punto la senda tradicional y abrazado peligrosamente demasiados puntos de la ideología liberal, cosa está que no sólo ha provocado grandes trastornos dentro de la propia Iglesia, que pueden provocar en un futuro su destrucción como institución, sino también en el mundo al tolerar ideas y principios totalmente insensatos y nocivos que no llevan a la salvación del hombre sino más bien a su perdición.

Es posible que también la soberbia humana actual también nos haya conducido a esta situación debido a que como promete a los incautos Lucifer a través del liberalismo, ser como dioses, como lo quiere ser el, de ahí el ''non serviam'', no servir a Dios pues como somos dioses no debemos recibir órdenes y consejos de nadie y menos de otro Dios. El castigo a ese tremendo pecado puede ser el caos y la destrucción.

Muchos españoles combaten el marxismo con fuerza, pero sin embargo son muy condescendientes con la derecha liberal, al considerarla patriota.

Siempre digo que el marxismo es socialismo desatado y el socialismo desatado viene de la mano del capitalismo liberal al sólo traer este a la larga tremendas desigualdades e injusticias sociales a un país, luego esas personas se confunden al elegir al liberalismo como solución al problema comunista pues como digo es el liberalismo el que precisamente nos trae el comunismo.

Hay algún partido político que otro que va de patriota y de salvador de España, que también se sabe vender muy bien al ser liberal de tipo ''conservador''. Es lo dicho antes, la solución para un país que cae en el comunismo no es elegir el liberalismo, que es donde ha estado, no, el sistema no tiene que ser ni liberal ni mucho menos comunista sino volver al origen, a la raíz misma de la tradición española que nunca fue liberal, lo repito, nunca.

España necesita un régimen antiliberal para poder regenerarse adecuadamente e intentar volver después a épocas en las que este país jugó un papel clave a nivel mundial. Una España católica tendría que decir y aportar muchas cosas a Europa, a la cual se la debería reconducir y llevar por cauces cristianos formando de nuevo parte todos los países europeos de lo que se llamó la Cristiandad poniendo al frente de la misma a un Emperador cristiano, y también al mundo en general (América, nuestros antiguos territorios de Ultramar) que deberían aceptar con gratitud la doctrina católica y más en estos tiempos de tribulación en los cuales vivimos.