El tema de la migración dominó el debate sobre el futuro de Europa en el Foro Estratégico de Bled (Eslovrnia), informa Mariann Öry en este artículo publicado en el diario húngaro Magyar Hírlap. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, dijo que las competencias para gestionar la inmigración deberían corresponder a los Estados nacionales.

El anfitrión, el primer ministro esloveno, Janez Janša, abogó por una Europa fuerte basada en Estados miembros fuertes en la inauguración del Foro de Estrategia celebrado en Bled el miércoles por la mañana. David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo (PE), pronunció el discurso de apertura de una mesa redonda sobre el futuro de Europa. El político socialista italiano, que fue el único de los participantes que no hablaba inglés y que hizo traducir sus palabras por un intérprete, se pronunció a favor del reparto de los solicitantes de asilo en gran parte de su intervención.

En respuesta a una pregunta sobre la naturaleza de la política, Viktor Orbán subrayó que la tarea de los líderes políticos es preparar al pueblo y a la nación para el futuro, y para ello deben entender primero cómo será ese futuro. Después, hay que determinar qué instrumentos están disponibles, cuáles no, y cómo se van a proporcionar estos últimos. El primer ministro checo, Andrej Babiš, hizo hincapié en la gestión de la crisis, Janša en la necesidad de coordinar los distintos intereses, y el presidente serbio, Aleksandar Vučić, abogó por tomar decisiones valientes.

La migración fue un tema importante en el debate, en el que los líderes expresaron sus diferencias. En contraste con las declaraciones de Sassoli a favor de la inmigración, el primer ministro griego, Kiriakos Mikotakis, defendió que hay que aprender de los errores de la crisis migratoria de 2015 y que hay que ayudar a los solicitantes de asilo sobre el terreno y proteger las fronteras.

La migración no debe manejarse, ¡la migración debe detenerse!

Orbán recordó que en 2015 fue el primero en advertir que la migración masiva amenazaba la seguridad y la identidad cultural de Europa. También señaló que existía un gran desacuerdo sobre esta cuestión y que había que devolver todas las competencias en materia de migración a los Estados nacionales si no se quería que destrozaran la Unión. También señaló que Hungría quiere abordar los problemas demográficos no a través de la migración, sino a través de una política familiar tradicional y cristiana.

El primer ministro checo describió la situación en Afganistán como una vergüenza y una catástrofe. También recordó que él y Viktor Orbán habían vetado la “estúpida idea” de las cuotas.

Sobre el tema de la migración, Sassoli estableció una analogía con la experiencia del colapso del Imperio Romano, a lo que Viktor Orbán respondió posteriormente que la experiencia histórica de Hungría era un paralelismo más relevante, ya que todos los migrantes que llegan a Europa hoy son musulmanes. Advirtió que los inmigrantes que llegan ahora cambiarán la composición de Europa y desafiarán nuestra herencia cultural cristiana común.

La identidad cultural de Europa, así como la seguridad de las personas que viven en Europa, podrían verse amenazadas por la inmigración ilegal y generar problemas para los que aún no tenemos una respuesta, señaló el primer ministro.

Preguntado por la ampliación de la UE, el Primer Ministro húngaro subrayó que la adhesión de Serbia a la UE tiene una importancia geopolítica estratégica. Vučić expresó su decepción por las negociaciones de adhesión. Dijo que, debido al retraso en su integración en la UE, los países de los Balcanes Occidentales están buscando sus propias soluciones para proteger sus intereses, aunque no todos estén contentos con ello.

Sobre el futuro de Europa, Orbán dijo que su visión es “permanecer juntos”. Esto presupone el éxito económico, sin el cual no hay base política para los valores comunes.