Es el momento este día de que esos partidos a los que he dedicado mis últimos artículos, vean que estamos ya hartos de estar hartos.
 
Es el momento el 24-F de que los sectores implicados en esta protesta, sector primario, autónomos y transportistas, hagamos oir nuestra voz y hacer ver a la sociedad que los componentes del tejido productivo español, simplemente no podemos más.
 
Es el momento de que este gobierno aislado en su burbuja de auto propaganda vea que hasta aquí hemos llegado.
 
Por eso ruego a los lectores del Correo de España que difundan a todos sus conocidos que el 24-F se convoca un paro, por parte de los sindicatos libres y no apesebrados, para hacer saber que nuestras espaldas no soportan ya la carga de esos impuestos destinados al oropel de las taifas y demás entes succionadores.
 
Por favor, este día vayamos todos al paro y a las manifestaciones convocadas. Su éxito podría marcar un punto de inflexión en la política nacional.
 
No tendremos el apoyo de los grandes sindicatos, ni de los medios de comunicación de masas. Pero tenemos que hacer oír nuestra voz alta y clara. Por ello hay que sumarse a este paro. Por que los beneficiados del sistema no nos van a ayudar en ello y ya estamos exhaustos.  No podemos con la carga de impuestos a soportar cuando a nuestros productos no se les paga y tenemos que asumir además la competencia de productos extranjeros cuyas exigencias de calidad a la hora de la producción son mínimas, y por ende con una reducción de costes sustancial.
 
Tenemos que mostrar nuestro abandono y nuestra desesperación. No es día para escurrir el bulto. Es hora de hacer saber que el tejido productivo español no puede sostener más a las miriadas de parásitos que viven de la política, a costa de las ubres del Estado. Es hora de hacer saber que no estamos dispuestos a mantener más extranjeros ilegales que vienen a vivir de las subvenciones y no a trabajar.
 
Esto está a punto de estallar, dentro de unos meses, a pesar de las ayudas de buena fé de la Union Europea, la situación será tan calamitosa que podrían producirse graves conflictos sociales que no sabemos a dónde nos pueden llevar.
 
Por ello es la hora de que los españoles se enteren de una vez de que el sistema del 78 no funciona. Así de simple y llanamente.  Que hay que dejar de apoyar a los voraces partidos del sistema y volver las miradas a los patriotas.  Este día puede ser nuestra gran oportunidad y no debemos desaprovecharla. 
 
Seguramente ustedes no tenían ni idea de la convocatoria de este paro. Es normal. Los apesebrados medios de comunicación no quieren que se sepa. Les va en juego sus prebendas confiscadas y expoliadas del sudor de nuestros mejores hombres. Por ello todos tenemos que poner nuestro granito de arena en la difusión de la noticia.
 
El otro día un familiar mío estuvo sulfatando sus cosechas. Al día siguiente llovió y todo su trabajo se fue al garete. Que no pase lo mismo con el 24-F. Que no sea cosa de un dia. Que sea un rayo luminoso que anuncia el explosivo trueno de nuestra voz. La voz de las esclavizadas espaldas que sostienen un sistema autonómico aberrante. La voz de los que a pesar de deslomarse no tienen  para llegar a finales de mes.
 
A mis compañeros agricultores del sector primario, a los autónomos y a los transportistas.  Que sepan que desde estas páginas digitales no cesaremos de apoyarles y que haremos todo lo posible para que el paro y las manifestaciones del 24-F sean un éxito. Ojalá preludio de algo más grande aún. La liquidación del expolio del 78 y la conducción del país hacia las rutas de la grandeza y del esplendor.
 
Hoy me viene el hombre del gasóleo a llenarme los bidones. Me costará un buen pico reponerlos. Y ese dinero irá a pagar a las oligarquías extractivas y las taifas sus suntuosos y demenciales gastos en lujos y bacanales. Luego me pagarán una miseria por el trigo. Doscientos y Pico euros la tonelada. Tendré que vivir en austera situación un año más. Sin poder renovar una maquinaria que se va quedando obsoleta.
 
Por ello este llamamiento desesperado al paro y a la manifestación.  Espero que sea un canto sonoro que atraiga a cuanta más gente mejor al evento. Y no graznido de cuervo. Escuchen la canción del 24-F. Freddy Billy y yo hemos puesto todo nuestro corazón en ella. Los organizadores del evento se emocionaron al escucharla y las felicitaciones han sido numerosas. Estamos muy orgullosos de este trabajo que ojalá sirva para marcar un antes y un después en el devenir patrio.