El resultado de las elecciones a la Comunidad de Madrid tiene desde mi punto de vista varias lecturas, dando como resultado el triunfo espectacular de Isabel Díaz Ayuso, que no necesariamente el triunfo del Partido Popular. Y esto ya es importante.

En cuanto a las lecturas que pueden hacerse podríamos señalar varias: la gestión de la pandemia del Covid-19 en la Comunidad de Madrid, con un excelente consejero de Sanidad, manteniendo un ajustado y prudente equilibrio entre las medidas sanitarias de todo punto necesarias y las económicas y sociales, absolutamente importantes. Otra lectura sería el choque, incluso personal, ¡que ya le vale!, que desde el principio ha mantenido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Y la tercera sería el hartazgo, casi diría que hasta la náusea, como de sobra demuestra el resultado de la elecciones, de la inmensa mayoría de la sociedad madrileña (la decente y la que trabaja) a un Gobierno nacional absolutamente incapaz de hacer frente o solucionar correctamente nada, sectario y pendenciero por el binomio Sánchez & Iglesias. Dos auténticos descerebrados. Que esa sería la clave del resultado de las elecciones.

Respecto a quién ha ganado. La pregunta para los menos perspicaces, por no llamarles simples, es evidente, ha ganado Isabel Díaz Ayuso, no el Partido Popular, lo que pone en valor el sentido común que la señora Ayuso ha mostrado y demostrado. Una persona sin experiencia en la Administración Pública, sin bagaje político y de escasa preparación. Pero que ha sabido escoger y hacer caso a unos estupendos asesores, a los que evidentemente ha hecho caso en una situación de pandemia viral. Sentido común el de la señora Ayuso que igualmente le ha hecho ver que VOX no es el enemigo. Lo contrario que en su ambición desmedida sí ha visto niño Casado, tan blando por dentro como por fuera, que se ha tenido que dejar la barba para parecer otra cosa. Lo que me recuerda lo que hacíamos con dieciséis años dejándonos las patillas para parecer un poco mayores. En nuestro caso, normal; en el suyo, en el de Casado, patético.

Ahora bien, nosotros sí somos perspicaces, y porque lo somos, sabemos que las elecciones las ha ganado la derecha sin complejos, lo que de ningún modo quiere decir que el resultado posibilite un órdago a la grande, por cuanto VOX no va a ser determinante para gobernar la Comunidad de Madrid. Con todo, será la voz que ponga orden y concierto, y esto ya es suficiente. Hay que pensar que VOX como opción real de gobierno necesita algo más de recorrido. Con todo, tampoco hay que descartar lo que pueda hacer la señora Ayuso a la que parece no la disgusta mucho estar Cara al Sol…