La forma adecuada de curar las quemaduras es un tema por el que me preguntan con mayor frecuencia, porque es un tema sobre el que circulan muchos errores en la forma de proceder.

Personalmente he tenido bastante experiencia en curar este tipo de heridas, desde México, a Holanda, donde he ido a buscar pacientes que han sufrido quemaduras por diferentes motivos (accidentes de tráfico, echar alcohol en una hoguera, explosión de una bombona de gas, abrasiones en motoristas, ciclistas…) créanme sólo hay una forma de curarlas bien, que en las unidades de Quemados conocen y coinciden perfectamente y yo he aplicado en mis pacientes (entre ellos mi propio sobrino al que le evité la colocación de un injerto en el antebrazo).

Las quemaduras se clasifican en:

Primer Grado: típica quemadura solar. Enrojecimiento de la piel y dolor.

Segundo Grado: pueden ser:

  • Superficial: de color rojo, con dolor y Ampolla.
  • Profunda: de color blanco, SIN ampolla y con poco dolor o ausente.

Tercer Grado: color como el NACAR, SIN DOLOR y Sin AMPOLLA, pero sin embargo son las más graves. No duelen porque son tan profundas que atraviesan todas las capas de la piel, llegando a afectar los nervios sensitivos, por lo que estos no transmiten las sensaciones ni de calor ni de dolor.

Teniendo esto en cuenta, cuando alguien se quema y no refiere dolor, hay que llevarle lo antes posible a un centro sanitario a ser posible con la especialidad de quemados, que en Madrid, sólo disponen de dicha especialidad el hospital de La Paz y el de Getafe (ambos públicos). Las quemaduras de Segundo y Tercer grado deben ser valoradas y tratadas por personal sanitario (enfermería), porque requieren atención cuidadosa para valorar que tipo de quemadura es, el tratamiento más adecuado teniendo en cuenta: el lugar de la quemadura (cara, manos, brazos, piernas, etc), la edad del paciente, las enfermedades previas de la persona y los fármacos que toma (si los toma) para favorecer la correcta evolución y evitar infecciones que retrasen su curación.

Por lo que en este artículo nos centraremos en las quemaduras de primer grado y segundo grado superficial.

 

¿Qué podemos hacer ante una quemadura?

La primera medida siempre será retirar a la víctima del foco de calor y a continuación ENFRIAR la zona con AGUA FRÍA, durante el mayor tiempo posible, estas dos medidas sirven para todo tipo de quemaduras.

Si la zona quemada es muy grande y es una quemadura de segundo grado profundo o tercer grado (todo el tórax o todo el abdomen o la espalda o ambos miembros inferiores completos), en ese caso NO se Enfriará la ZONA, porque al ser muy grande podemos causarle hipotermia (bajar demasiado la temperatura corporal). Uno de los mayores problemas de las víctimas con gran superficie corporal quemada es conservar el calor corporal, es decir, “se mueren de frío” (a pesar de estar quemados), porque al tener destruida gran parte de la piel, pierden calor y si les enfriamos, se complica su situación clínica.

 

¿QUE NO HACER?

  • Echar pasta de dientes:
    • La pasta de dientes no enfría nada, hagan la prueba y échense en la mano ahora sin lesión y comprueben que no sienten frescor. El frescor que proporciona la pasta de dientes al lavárnoslos es porque el flúor se mezcla con la saliva
    • La pasta de dientes No evita que salgan ampollas: si no se administraran la pasta en la quemadura, tampoco le habría salido la ampolla, porque se trataría de una quemadura de primer grado o de segundo grado superficial.
    • La pasta de dientes complica la curación de la quemadura, porque se seca y al retirarla podemos hacer más daño y aumentar la lesión.
  • Echar lejía: la legía en sí misma e muy irritante, si la echamos sobre la piel dañada por una quemadura, empeorará la quemadura porque aumenta la lesión. Absolutamente Prohibido echar legía.
  • Echar limón: prohibido también, es un ácido, produce escozor, aumenta la lesión, no alivia y no desinfecta ni limpia. Absolutamente prohibido el limón.
  • Echar Aceite ni mantequilla, ni vaselina: No hay ningún estudio que diga que el aceite cura las quemaduras, solamente en las de primer grado (tipo solares), podría usarse como hidratante, pero nunca con el objetivo de curar la quemadura, incluso depende el producto con el que se haya producido la quemadura (como la sosa), puede aumentar la profundidad de esta y retrasar su curación.
  • No enfriar con HIELO: el hielo quema. Absolutamente prohibido.
  • No echar clara de huevo.

quemaduras 

¿CÓMO CURAR UNA QUEMADURA NO GRAVE?

 

Después de retirar a la persona del foco de calor y enfriar con agua limpia, de puede aplicar una crema para quemaduras cuyo componente principal es: la  “sulfadiazina argéntica” que puede guardarse en el frigorífico para que ayude a enfriar la quemadura.

 

Si sale ampolla: No romperla, lavarla con cuidado y aplicar antiséptico para que se seque la piel de la ampolla y se caiga posteriormente sola. La piel de la ampolla, protege la piel que está inmediatamente debajo, piel lesionada y débil que se puede infectar si retiramos la piel de la ampolla.

Si la ampolla es muy grande, se puede extraer el líquido interno de forma estéril (por un profesional, si no se sabe hacer) sin retirar la piel de la ampolla, esta debe caerse sola cuando se seque.

Ante quemaduras por llama:

  • No corra.
  • Tírele al suelo, hágale rodar, cúbrale con una manta que pague las llamas.
  • Enfríe las quemaduras con agua fría (No helada).
  • Traslado a un Centro Sanitario.

 

Acudirá a un Centro Sanitario.

 

  • Si se trata de un niño, un anciano o con personas con patología previa (de riñón, corazón, insuficiencia venosa y/o arterial, diabetes, etc,) y presenta quemaduras extensas.
  • Si las quemaduras son en cara, cuello, manos y/o genitales en cualquier edad.
  • Si no tiene productos adecuados o no sabe usarlos.
  • Si ha estado mucho tiempo en una zona con humo, lo ha respirado, o tiene el vello nasal con hollín o la saliva al escupir es gris.

 

No acudirá a un centro Sanitario

 

 

  • Si son quemaduras pequeñas.
  • Si es quemadura solar: el tratamiento se hará en casa, consiste en hidratar la piel con cualquier crema hidratante (que pueden meter en el frigorífico para que esté fresquita), en dos días disminuirán las molestias. No tomar el sol hasta que la piel recupere su normalidad y siempre con bronceado con alta protección solar. Recuerden que la piel tiene memoria.

 

Es normal que las quemaduras duelan y escuezan pero si son leves, no se usan productos que las empeoren, no se producen heridas o arañazos sobre la piel lesionada y se hidrata la piel lesionada se curan sin complicacniones.

Ante cualquier duda consulte con su enfermera de Atención Primaria o Centro de Urgencias (en fin de semana, festivos y noches).