El sometimiento a una sola mente, es el objetivo. Así empezó la aplicación del comunismo, con Lenín, bajo la revolución rusa de 1917, y de cuyo tema nadie quiere hablar. Es el sueño de siempre de los comunistas, y muchos socialistas, el conseguir su plan global sin que quede un solo país que no esté sometido a su aberrante voluntad. Todos los partidos ya son esbirros de ese poder monstruoso a la sombra que quiere meter al mundo en un puño y ahogarlo. El globalismo. Todos, excepto VOX que no tiene amo. "VOX no tiene más dueño que su Patria". Está en total desacuerdo con todo eso. Por eso van todos contra él a degüello, e intentan prohibirlo.

Los más poderosos y multimillonarios de la tierra quieren un mundo aborregado, para dominarlo mejor. La "inmunidad del rebaño", para lo cual crearon la pandemia de este virus comunista que no puede hacer más daño. Nadie se planteó la posibilidad de si no sería mejor dejarlo todo como está que ponerlo peor. Los mismos que lo pusieron mal, quieren rematarlo.

Vox defenderá siempre los intereses de su patria antes que los planes globalistas. Se ha decidido a detener ese plan globalista de la Agenda 2030, en España. Los partidos reciben unos planes engañosos envueltos en colorines, y obedecen a las élites internacionales que los manejan, y compran España que se muestra a ser vendida. Nada bueno puede salir de los que promueven esto, que es Podemos. (¿Dónde está el coleta cortada?) No sólo obedecen a los planes si no que se convierten en sus más fieles vasallos. El PP con mayoría absoluta no cambia ni una coma a la ideología política de Zapatero. Y firma en 2015, la adhesión a esta agenda globalista. La agenda ideológica la introdujo en España el Partido Popular, aunque ahora se quiere disculpar. La política en España está controlada por la ONU, el Foro de Davos, y otras élites globalistas. El actual gobierno socialcomunista, lo que hace es acelerar la agenda a pasos agigantados. Y Vox destapa las caretas a todos. PSOE y PP vienen a ser lo mismo, y lo demostraron con sus mayorías absolutas. El nuevo contrato social que dice que en el 2030 no tendremos nada pero seremos felices, o que no comeremos carne; los propulsores de la agenda globalista, ya sabían que vendría una pandemia, y estaban potenciando la industria farmacéutica, ya antes de 2015. El clima es otra de las amenazas y aunque no acaban de acertar si la tierra se calienta o se enfría,  dicen que a causa del clima pasaremos hambre. No les quedan amenazas por hacer para que el miedo surta sus efectos. ¿Qué pasa hoy, con la libertad? No coexiste con el miedo.

En la dictadura global que pretenden, habrá un pensamiento único, con lealtad y obediencia, y un sometimiento del individuo a la comisión de la verdad que dictarán los expertos. Nada de propiedad privada y libertades. La sociedad no sabe nada del contenido del contrato, solo acepta y calla, mientras los políticos siguen encadenados a las élites mundiales. La ratera ya está armada y cuando se reaccione ya será tarde. Nadie excepto vox denuncia semejante atrocidad. El gran capital y la progresía mundial se ponen de acuerdo por primera vez. El gran reinició, el "hombre nuevo" del marxismo, aparece disfrazado de todos los aditamentos, para perder la dignidad, la seguridad y la vida. La dictadura global -que ya no llaman del proletariado- es el objetivo en el que no hay marcha atrás. La justicia será anulada si no se somete al nuevo plan, mientras la dictadura se extiende a todos los órdenes. Se suprimen las fronteras; se prohíben las identidades y nacionalidades; el hombre estará sometido en todo a la mujer, porque sus derechos prevalecerán sobre los del varón, bajo un feminismo extremo. Se eliminará todo símbolo nacional, se favorecerá la inmigración ilegal, y se potenciará su bienestar por encima del de los ciudadanos españoles. Se demonizan las tradiciones y costumbres y se legislará para su eliminación, con la historia y el pasado. También se legislará en contra de la agricultura y ganadería. Todos los pensamientos y conversaciones quedarán registradas. (Policía del pensamiento orwelliano) Los medios de comunicación serán controlados por los emisarios del pensamiento único. El agua y los alimentos estarán controlados por los fiscalizadores del estado. Se dotará a los ciudadanos de un salario mínimo vital para alimentar a los parásitos. He aquí la cartilla de racionamiento que tienen en Cuba para que nadie pueda moverse, ni ser un ciudadano libre. (Allí no hay dictadura según los sociocomunistas, con cincuenta cárceles de presos políticos)

Vox se opone a esta planificada destrucción de nuestra soberanía, economía, y del orden social, moral y político que es esta Agenda 2030. Se opone a esta locura que quiere eliminarnos.

El objetivo de los globalistas es borrar el pasado de la mente de individuo. Para ello están empleado todas las argucias. Llamar a los demás conspiranoicos cuando ellos son los que conspiran. Hablan de la salud, y no paran de asegurar la necesidad de reducir la población mundial. "Los humanos son una plaga para la tierra". George Soros, ya lo había planteado y entonces llegó el Covid-19. Está la implantación universal del transhumanismo (que suena a trashumancia) mediante la alteración del código genético de ARN, la unión de la realidad virtual y la realidad tradicional, y la hibridación tecnológica de la naturaleza humana.

El mundo está ya en manos de fondos de inversión internacionales como el todopoderoso BlackRock, dirigido por un miembro de la sociedad secreta "Kappa Beta Phi", Larry Fink; y otros menores. Unos pocos grandes inversores interconectados controlan la economía mundial y así a los gobiernos. El objetivo es sustituir el dinero físico por dinero digital para fiscalizar mejor los movimientos del ciudadano. Entre tanto, imponen la renta mínima universal como forma de dominación, para que nadie se pueda rebelar, si no quiere morirse de hambre;  una forma de comprar los votos y de comprar los silencios de millones de mantenidos, mientras los poderes políticos se venden a los grandes grupos económicos. La Agenda 2030, es la obra maestra de las élites globalistas en su macroproyecto de Ingeniería Social para adueñarse del orbe. Así según afirma el escritor Frank G. Rubio que apunta a una dirección masónica, tanto a nivel internacional como nacional: "Zapatero, Rajoy y Sánchez han llegado al poder gracias a intervenciones y manipulaciones tanto de la opinión pública como de carácter jurídico y político sistemáticas".

En definitiva, si estos diabólicos planes salen adelante, España ya no existirá, y ¿nosotros? Quizás ya no estemos para contarlo.