Es una de las mejores noticias que nos deparó la jornada electoral del día 4 de mayo en Madrid. Todo lo demás era previsible y deseable. En otra entrega daré mi opinión al respecto de los resultados, pero hoy me desborda la alegría del momento. Hoy no solo Madrid sino toda España se tiene que sentir feliz, pues el ser más abyecto y despreciable de la política nacional ha decidido salir corriendo y dejar colgados de la brocha a sus facinerosos correligionarios de un invento como es Podemos, diseñado por un PP que calculó mal las consecuencias y que, dejado en manos de este personaje toxico y deleznable, en su corta carrera política, solo ha sembrado odio, rencor y muerte.

En una pirueta trágica para España este individuo pasó de rojo asambleario a mear con sus zarrapastrosos piojosos y porreros por las esquinas de la Puerta del Sol, inventando un movimiento de la ultraizquierda antisistema que parecía la Corte de los Milagros en acampada. Como se les toleró aquello en vez de echarles de allí a golpe de lanzallamas, llegó el principio de la escalada de este tipejo a las instituciones del Estado. Sostenido por un partido criminal como el PSOE, dirigido por un orate megalómano y sin escrúpulos llamado Sánchez, se convirtió en el vicepresidente del gobierno más nefasto que se ha soportado en España desde el anterior Frente Popular.

Este puesto político le sirvió para enriquecerse de forma escandalosa y también colocar a su última barragana totalmente analfabeta en un ministerio inventado para que ella o elle, la madre de sus niñes  pudiera, desde este puesto ganado desde su cama y con una trayectoria profesional que va desde un mes de trabajo de cajera en un Supermercado a ministra, manejar presupuestos elevados de nuestros impuestos para gastarlos en chiringuitos de, por ejemplo, feminazis, invertidos y otras especies variopintas de degenerados financiados bajo las siglas LGTBI y así participar del latrocinio regalado por su macho alfa.

Después de dormitar en el gobierno durante un tiempo y llenarse los bolsillos el podemita jefe salió corriendo y puso de disculpa la terrible amenaza del fascismo que planeaba sobre Madrid. Tras haber querido asaltar los cielos de la Capital, sin haber podido salvar por su inoperancia criminal a tantos ancianos de las residencias cuando era el responsable máximo a nivel nacional, ahora pretendía pasar página para salvarnos a los madrileños de la terrible ultra derecha y así instalarse como presidente de la Comunidad de Madrid y seguir socavando el estado de derecho y así continuar con su proyecto bolivariano desde el corazón de España. Para ello no dudó en plantear una campaña canalla utilizando todos los medios posibles de fraude, calumnia y mentira que esta gentuza de la izquierda y este personaje nefasto en particular son capaces de utilizar para sus únicos beneficios. Es necesario recordar esto para valorar lo que gracias a un voto masivo de la ciudadanía nos hemos quitado de encima.

La canción decía se va el Caimánse va para barranquilla... Esa barranquilla puede ser o las cloacas de infame Roures, o el paraíso comunista. "Qué cojones", como dijo él mismo hace unos días en un medio radiofónico, del criminal Maduro... En todo caso la marcha de este indeseable, donde sea, siempre es buena noticia, aunque yo preferiría que este delincuente acabara delante de un juez y posteriormente ingresado en prisión para purgar todas sus fechorías hasta el final de su asquerosa existencia.