Un nuevo empate. Y ya van tres. Es lo que ha conseguido llevarse el Real Madrid de su partido de Champions ante otro equipo con camiseta amarilla, el Borussia Dortmund, que sigue compartiendo con los blancos el liderato del grupo F. Aunque el conjunto alemán lo hace con ventaja, ya que goza de una mayor diferencia de goles gracias al 0-6 conseguido ante el Legia de Varsovia en su estreno en la competición esta temporada.

 

Los alemanes, que supieron jugar sus cartas, lograron las tablas en los minutos finales del encuentro, como ya le ocurriera al Real Madrid frente a Las Palmas el pasado fin de semana. Los de Zinedine Zidane se adelantaron dos veces en el marcador gracias a los tantos de Cristiano Ronaldo en el 16’ y Varane en el 67’. Pero Aubameyang en el 42’, tras interceptar una carambola involuntaria del propio Varane, y Schürrle en el 87’ lograron poner el empate en el partido más complicado que a priori tienen los blancos en esta fase de grupos de la Champions.

 

Tras el enfado de Cristiano ante Las Palmas después de que Zidane lo mandara al banquillo en los últimos minutos del encuentro este fin de semana, todas las miradas estaban puestas en el portugués cuando logró el primer tanto ante el Dortmund (su segundo gol en Champions esta temporada). Por eso, tras festejarlo con Pepe y Coentrao, el jugador blanco corrió a celebrarlo con Zidane, enterrando así el hacha de guerra que había afilado en Liga ante su entrenador. El Real Madrid espera ahora al Legia Varsovia el próximo 18 de octubre en Champions.