Todavía colea la última ‘garzonada’. Al ministro no le bastó con demonizar las chuches y hacer una ‘huelga de juguetes’ por no respetar adecuadamente la diversidad y la inclusión... Tuvo que acudir a la prensa británica para atacar a la industria cárnica española a la que acusa de exportar carne de mala calidad. Hay ministerios inútiles y ministros extraordinariamente peligrosos. Gente parada, malos pensamientos.

Garzón quizás no sepa que el 2,4% del PIB español es precisamente la industria cárnica. Quizás no sepa que se trata de un sector atomizado en pymes e intensivo en mano de obra precisamente en la España despoblada, donde más necesario es fijar población.

Como es lógico, el PP está promoviendo mociones por toda España pidiendo su destitución. Cuestionado como nunca ha necesitado que su ‘primo de Zumosol’, Pablo Iglesias, saliera en su defensa. Mal debe verlo el ministro peligroso del ministerio inútil para necesitar el comodín del Coletas…

Pero lo más lamentable no es que haya ministerios inútiles ni ministros peligrosos que ponen en riesgo una de las principales industrias del país. Lo peor es que hay un presidente que lo tolera y por lo tanto se hace cómplice. 

Y los españoles ya se cansaron de los socios radicales e independentistas de ‘su sanchidad’. Dios tercios piden que cambie de socios. Se cumplen dos años de la llegada de Sánchez a la Moncloa. Había prometido por activa, por pasiva y por perifrástica que no llegaría a la presidencia de la mano de los independentistas. Voilá. Había dicho que no podría dormir por las noches con Podemos en el gobierno. Voilá. Ahí tenemos a un Podemos intentando callar al ‘pollo’ Carvajal para que no cante la gallina, auditando las cuentas de Rajoy mientras gasta sin control alguno y tratando de marcar agenda desde la moqueta. Por supuesto, adiós al voto rural…

Y Garzón sigue en el gobierno para que el endeble entramado de Sánchez no se le desmorone. Podría limpiar su gabinete, pero se arriesgaría a que los podemitas le incendien la calle. Así que mucho mejor ‘comprar’ paz social. Al fin y al cabo, pagan los españoles…

Por eso la gran responsabilidad de mantener inútiles y peligrosos en el gobierno y de estar en permanente cesión a los ‘indepes’ es un Sánchez indigno, incapaz e igualmente peligroso.

El anzuelo del pescador

Rey elogia la labor civil del Ejército. En concreto su labor en la lucha contra el covid y el volcán. Bien. Pero un Ejército no es una ONG. Tampoco es Protección Civil. Es la garantía de la seguridad y de la paz de todos. Y se garantiza con las armas.

La “altura moral” de las víctimas. El rey elogia la fortaleza y la “altura moral” de las víctimas justo antes del fin de semana en el que están previstos 200 actos de homenaje a terroristas que ni el gobierno ni la Audiencia Nacional han querido frenar. Repugnante. Indigno.

Transportistas contra petroleras. Los transportistas se han unido en la Plataforma de Afectados por las Petroleras para demandar a Repsol, BP y Cepsa por pactar precios al alza en la última década. Comienza el juicio. Se abre la sesión. Apasionante.

Biden trata de enterrar a Trump. Un año después de los sucesos del Capitolio, Biden acusa a Trump de ser un “peligro” para la democracia americana y de justificar el uso de la mentira y de la violencia. ¡Pero si el mismo Times reconoció la estrategia de mentiras usada por Biden! Si Biden siente la necesidad de ‘enterrar’ a Trump, es que está muy vivo.

Vacunas infantiles. El gobierno reconoce en un documento interno que “no existe seguridad a gran escala”. ¿Por qué entonces tanta obsesión y prisa en la vacunación infantil?