Que el Papa Francisco, la máxima autoridad de la Iglesia Católica, haya recibido el 11 de diciembre pasado en el Vaticano y en audiencia privada a Yolanda Díaz, dirigente comunista, ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda del Gobierno del aún Reino de España, no deja de resultar significativo, pero no sorprendente.

La sintonía entre ambos ha sido manifiesta y la campaña propagandística más aún. La vicepresidenta expresó satisfacción y discreción acerca del encuentro con “Nuestro Santo Padre”. La deferencia del Vaticano respecto a la dirigente tal vez hable de una conversión hacia la fe en Cristo o de la coincidencia de objetivos de la Iglesia Católica con el marxismo.

Recordemos que en 2016 el Papa se confesó con Eugenio Scalfari, fundador del diario italiano de izquierdas La Repubblica, diciendo que “son los comunistas quienes piensan como los cristianos”. En tiempos de dudas, incertidumbre y tribulación, quizá se esté haciendo mudanza, y eso inquieta.

El encuentro de unos cuarenta minutos aproximadamente fue calificado de “muy emocionante”, según palabras de la ministra. Se trataron asuntos como la inmigración, el cambio climático, la pandemia, la crisis económica y de cómo construir el futuro.

Tampoco sorprende que la vicepresidenta y ministra, el pasado miércoles en la sesión de control en el Congreso, fuese vestida de un blanco inmaculado y respondiese a una pregunta acerca de su gestión con una cita del Evangelio de San Mateo, 19, 23-30. En este pasaje, Jesucristo afirma: “De cierto os digo que difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos”. Pues sus señorías y séquitos de la Carrera de San Jerónimo, de Madrid al Infierno sin escala.

La evangélica ministra, en su misericordia comunista, le dijo ese mismo día a Macarena Olona en el Templo de la democracia: “Le garantizo que jamás van a gobernar en este país. Pero si llegasen a gobernar ustedes, sí que iban a tener huelgas y movilizaciones masivas”. Parece que sus palabras, por el tono, corroboran las del Santo Padre “son los comunistas quienes piensan como los cristianos” … bueno las palabras de “Nuestro Santo Padre” como Diaz lo llamo sonriente ante las cámaras desde la Plaza de San Pedro.

Luego del mensaje de apoyo al candidato comunista de las elecciones chilenas, el sábado, Díaz puso un tuit diciendo: “El gran reto colectivo de nuestro tiempo es cuidar a las personas y cuidar el planeta” en una muestra más en de lo que podría clasificarse como mesianismo globalista de la izquierda.

A más de una semana del encuentro cumbre entre el Vaticano y la “líder mundial” -según palabras de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau- parece que nos encontramos a las puertas del Paraíso en la Tierra y al asalto de los Cielos, el paradigma de los comunistas que piensan como cristianos. Desde Roma se oye “Amén”.