Autoridad discutida, autoridad perdida. Nunca ha habido tanta condescendencia con los que quieren romper España y se les ha permitido campear a sus anchas impunemente como ahora.

Conscientes de la flagrante debilidad del estado español y la falta de autoridad del ejecutivo de Sánchez, que no quiere contrariar a Podemos, la kale borroka insurrecta de Vascongadas se reorganiza atacando a la Guardia Civil, cada vez más debilitada en Navarra.

Estos incidentes, pese a su gravedad, no han trascendido hasta que OKDIARIO lo acaba de sacar a la luz. Varios agentes del puesto de la Guardia Civil en Alsasua (Navarra) fueron atacados y heridos la pasada madrugada por una veintena de jóvenes del entorno proetarra. Los hechos tuvieron lugar junto al bar Koxka, el mismo en el que dos guardias civiles de paisano y sus parejas recibieron una brutal paliza en octubre de 2016.

Pasaban las 6:30 de la mañana cuando una patrulla de la Guardia Civil, que estaba realizando una ronda por Alsasua, localizó varios contenedores colocados en forma de barricada en la vía pública. Los agentes decidieron bajarse del vehículo para evaluar la situación y retirar los obstáculos.

En ese momento un grupo de aproximadamente 20 jóvenes de la localidad -a los que se conoce como «quintos» y pertenecen al entorno proetarra- comenzaron a tirar objetos a los dos agentes.

El incidente fue a más, llegando incluso varios de ellos a patear en la espalda a uno de los agentes. Los golpes le han provocado lesiones significativas, por lo que el agente ha tenido que ser dado de baja para el servicio. Ante el descontrol de la situación y la agresividad del grupo atacante, los guardias civiles solicitaron refuerzos a la Policía Foral de Navarra.

Los agentes del cuerpo policial autonómico llegaron al lugar tras la llamada de auxilio de la Guardia Civil. Consiguieron poner freno a la violencia, pero no se practicó ninguna detención.