La de los políticos de nuestro País, de nuestra Europa y la de los Países occidentales y democráticos en general. Las cosas se ven mejor sin la presión del momento y cuando ya las cartas se han jugado, o por lo menos como en el caso que nos ocupa, el teatro de la Política internacional, ya están repartidas, aunque no se hayan jugado, pero los más avezados, de entre los jugadores, tienen claro quién lleva los triunfos y quien el dos de copas, cuando pintan bastos.

Lo peor de lo anterior es que algunos de los jugadores no sabemos quién les ha dado silla en torno a la mesa de juego. Es como en esas partidas de la televisión o el cine, que ya sabemos quienes van de comparsas y por lo tanto, a quien van a desplumar. También sabemos quien debe de ganar, aunque a veces el que mira se lleva sorpresas y en la partida de cartas de Asia Central, no es oro todo lo que reluce, ni las cosas son lo que parecen; Habiendo tenido que esperar a que se dejen de repartir cartas, para poder enfocar hacia el final del "trile", más conocido como juego callejero de apuestas fraudulentas.

Tenemos memoria de pez, sobre todo los pijo-progres, bueno no es que la tengan, es que lo suyo es el momento presente, ni siquiera el futuro y, mucho menos, el pasado. Me llena de estupor cuando los "portacoces" gubernamentales europeos dicen que están llegando a solucionar las repatriaciones pendientes y que esperan que los Talibán cumplan con sus acuerdos firmados en DOHA y las promesas que les han hecho.

Estos memoria de pez, mejor dicho desconocedores de la Historia, no saben que en 1842, los ingleses sufren una grave derrota por parte de los afganos cerca de Kabul, El 2 de noviembre de 1841, se había sublevado Akbar Kan, un hijo del anterior líder afgano, Dost Muhammad. Las guarniciones anglo-indias fueron destruidas, pero el gobernador británico el mayor general William Elphinstone llegó a un acuerdo para retirar pacíficamente desde Kabul a sus tropas, a las familias de sus tropas y a los afganos que decidieron marchar hacia la india con ellos. En el recorrido desde Kabul a Jalalabad, unos 90 km, perdieron la vida 4.500 soldados y unos 12.000 civiles.

Estas pequeñas lecciones de historia, estoy seguro que las conocen los líderes Talibán, pero los encorbatados miembros del "Clan de Bruselas", las ignoran, entre otras cosas, porque cuando ha habido que mandar a alguien a Kabul, han mandado al último de la fila, con instrucciones concretas y cuando ha vuelto, pues ha dicho amén Jesús y a otra cosa.

Lo mismo ha pasado con las "Conversaciones de Paz" en Doha. Mike pompeo con su hombre de confianza Zalmay Khalilzad, nacido en Mazar e Sharif, provincia y ciudad afgana limítrofe con Uzbekistán. Ha sido embajador norteamericano en Naciones Unidas, en Asia Central y responsable del tratado para que sus paisanos talibán, de su misma tribu, los pastunes, lleguen a un acuerdo con USA para el repliegue occidental y la vuelta de los Talibán al poder. Esto ya huele raro, pero si conocemos que este embajador ha estudiado en dos universidades norteamericanas, muy relacionadas con la Agencia con sede en Langley, ya nos va quedando poca o ninguna fe en la, valga la redundancia, buena fe de algunos.

Creo que gente, como el secretario general de la OTAN, más preocupado en asuntos de faldas o en temas relacionados, con los pobres refugiados musulmanes que producen atentados en su país, Noruega, dicen perfectamente quien es y qué podemos esperar de los hábiles negociadores de la OTAN-UE y demás familia. Que repito están más preocupados con sus cosas particulares, que con como va su grado de aceptación en las encuestas, sobre todo aquellos que se presentan a unas próximas elecciones en algún sitio. Y ahí lo dejo...