Una vez más, España e independientemente del gobierno de turno vuelve a gestionar un problema de estado, de la peor manera posible. El de turno y el que toca, porque cualquier gobierno actual lo hubiera hecho de la misma manera. ¡De la peor que puede existir!

El desconocimiento, la cobardía y la negligencia son palabras que describen y amparan el modelo de eugenesia con el que muchos de los actuales gobiernos mundiales, se han plantado ante la crisis sanitaria que estamos viviendo. Y como no podía ser menos, la Administración Sánchez se une a lo que podría describirse como un control poblacional.

Los informes científicos especifican que las medidas de contención deberían de haber sido implantadas hace muchos días y que esa contención solo se lograría y así se plantea, con la declaración de estados de excepción por comunidades y dependiendo de las características del territorio y la expansión del virus en cuestión.

Horas y horas de televisión dedicadas a hacer política explicando necesarias medidas económicas, que no sirven para contener un virus y que no se erradica inyectando dinero a los mercados. Las medidas de protección económica deben de ir encaminadas a facilitar la interposición de barreras de contención y no a quitarle votos al político de enfrente. ¡Hoy eso da igual!

El mundo y en concreto España, va a pasar a la historia por esta crisis de la manera más lamentable posible. España y el gobierno actual, este que ahora nos ha tocado sufrir será el ejecutivo que erradicó a nuestros  abuelos de la faz de la tierra. El gobierno tiene que ser consciente que lo único que separa la cifra actual de muertos con los miles que quedan por llegar, es el tiempo. El gobierno de España no comprende que mil millones de euros en recursos sanitarios, es menos efectivo en la contención de una epidemia que una multa de diez mil euros al que salga del territorio en el que se le diga tiene que estar. Sánchez y sus ministros se implican en problemas secundarios que a golpe de decreto dejan las vergüenzas al descubierto en forma de incapacidad e irracionalidad, para seguir con los aeropuertos, las estaciones y las carreteras abiertas al contagio.

Existe un enfrentamiento entre la comunidad científica y los gobiernos. Los gobiernos no hacen caso, los gobiernos tienen miedo, los gobiernos están erradicando al sector denominado muy mayor que pertenece a la población geriátrica que se encuentra a partir de los ochenta años. Y los medios de comunicación no lo dicen, lo esconden, no lo saben, no lo cuentan.

Erradicaremos el coronavirus, conviviremos con el como con otros muchos y en relativamente poco tiempo, la población se convertirá en inmune a él. Pero mientras eso llega, estamos asistiendo a una de las peores gestiones de la historia en la que los gobiernos mundiales podrían estar atentando directamente contra la especie humana.

La eugenesia es un modo de atención social a la que la compete mejorar la especia. No me gustaría que la población pensara en el coronavirus como un modo de eugenesia programada, pero por la respuesta de este y el resto de gobiernos, es lo que podría parecer.