La pensión compensatoria trata de compensar el desequilibrio económico, si éste se produce, cuando se rompe un matrimonio. Esta pensión compensa bien al que no tenga ingresos o los tenga más bajos, en este último caso si la diferencia entre ambos ingresos es apreciable.

Respecto a la pensión compensatoria se debe tener muy presente lo siguiente:

Es importante que en el Convenio Regulador, si existe mutuo acuerdo, o bien en la Sentencia del Juez, si el proceso es contencioso, quede perfectamente aclarado qué importe corresponde exactamente a lo que es en sí pensión compensatoria, cuál al pago de alimentos a los hijos y otro tanto al importe mensual que satisface el préstamo hipotecario, tres conceptos bien diferentes. Que quede esto claro en el presente, sin que pueda prestarse en un futuro a una dudosa interpretación, es un tema capital.

Tenga en cuenta que la pensión compensatoria, de solicitarse, debe hacerse en el primer procedimiento judicial, es decir, en el procedimiento de separación o divorcio, puesto que de no actuar así, con posterioridad, en otro procedimiento como podría ser el de modificación de medidas, ya no se admitiría su petición. 

También se ha de plantear que la pensión compensatoria a su ex sea por un tiempo limitado. Esto dependerá de la duración del matrimonio, edad de ella, dedicación a la familia, etc. Tenga en cuenta que varias sentencias del Tribunal Supremo, en fechas 19/12/2005, 9/10/2008 y 14/04/2010, sientan como doctrina jurisprudencial la posibilidad de establecer una duración limitada para la pensión compensatoria del art. 97 del CC, siempre que cumpla la función reequilibradora y por concurrir presupuestos conocidos que acrediten una base real para dicha limitación temporal. La reforma del CC en Julio de 2005 expresamente ya introdujo esa posibilidad. Cabe también capitalizar la pensión compensatoria en un solo pago, aunque lo más acertado, sin duda, es no descapitalizarse de golpe, sino abonarla poco a poco, esto en previsión a futuros acontecimientos.

La pensión compensatoria a su ex se puede reducir o incluso extinguir cuando desaparece la situación de desequilibrio, dado que el cónyuge acreedor puede venir a mejor fortuna y el deudor de pago de la pensión puede empeorar y ver reducidos sus ingresos. La pensión compensatoria se extingue si la beneficiaria contrajera nuevo matrimonio o viviera en una relación estable de pareja, hecho que habría que probar de manera inequívoca.

El Tribunal Supremo recientemente ha establecido la posibilidad de poder otorgar efectos retroactivos a la extinción de la pensión compensatoria, ajustándola en fecha al momento en que su ex ya convivía con un tercero o bien contrajo nuevo martirimonio, ocultándoselo a quien le pagaba dicha pensión.

Por su parte, los datos del INE indican que en las separaciones y divorcios habidos en el año 2017, un 92,0% de las pensiones compensatorias las abonaban los esposos.

 

 José R. Barrios