Nuestra prostituida y pigmea cartita, facturada en masónica logia. Y no ha tanto en el Templo de los Di- Puta-Dos, masónico signo de fidelidad mediante. La presi de tal y siniestro conciliábulo, Meritxell Batet, recibiendo al presidente del parlamento canario, Gustavo Mato. No se ocultan ya. Realmente son un ejército de ocupación. Satanistas.

Constitución, paradoja: defendida solamente por quienes la detestamos

Ayer, enésima vuelta de tuerca, pamema celebrativa, rituales masónicos mediante, de la ley de leyes (ya de por sí, lastimosa y liberticida), sistémica y sistemáticamente contravenida, quebrantada, transgredida, infringida, profanada: memento, sin ir más lejos, sendos e ilegales estados de alarma.

Y otra vez el ajedrezado y puto corro de las patatas. Otrosí: ¿pero  no había que separar la Iglesia del Estado? Perfecto. Perfectísimo, mejor expresado. Pero TODAS las iglesias, la mandilera también.

El corro de las patatas, comeremos ensalada…

Y recuerden ambos aquelarres covidicios, covidiotas, mejor expresado, no es bueno que se apropien de las palabras. Dizque homenajes, dos años ya. El corro de las patatas comeremos ensalada, como comen los “señores”, naranjitas y limones. El circulito de marras, avatar semicírculo. La simbología del círculo con un punto en su centro, génesis situado en las antiguas civilizaciones, especialmente en el antañona Egipto, cultura nítidamente solar, siendo uno de sus principales dioses el dios Ra, representando el símbolo del regio astro.

El círculo como figura geométrica perfecta, simbolizando masónicamente que el hermano masón que se halla ubicado dentro del círculo no podrá extraviarse, por estar tanto él como sus “hermanos” conformando simbólicamente la circunferencia externa del círculo. El hermano masón, pues, permaneciendo dentro del círculo y en medio de las columnas.

Unos masones más iguales que otros

El hermanito masón representado por el punto central. El círculo encarna sus deberes ante el Gran Geómetra y ante sus hermanos y congéneres plurales. El círculo, crucial límite en el cual el hermano masón no puede permitir que sus pasiones, prejuicios o intereses personales trasciendan ese mismo circulito, ya que de hacerlo habrá olvidado, dizque, la completa sumisión a  hacia todos los que le acompañan en este vil y terrenal mundo…

…Sobre todo a los jefazos, vulgo maestros. Aprendices y compis yoguis, como los timovacunados, ciudadanos de tercera en la logia. Todo, obvio, tan jerárquico. Y piramidal, juas. Manicomio covidiota, tan masónico todo. Timovacunación covid, violando sin cortarse todas las leyes: Prostitución Española y de inferior rango. VACUNAZIS. O VACUBOLCHES, si prefieren. En fin.