El burro le dijo al tigre:

-El pasto es de color azul.

El tigre le respondió:

-No, el pasto es de color verde.

El burro y el tigre se enzarzaron en una discusión, discusión que se fue calentando y los dos decidieron someter la cuestión al arbitraje del león, el Rey de la selva. Y fueron a su encuentro.

Antes de llegar al claro del bosque en el que el león estaba sentado en su magnífico trono, el burro empezó a gritar:

-¡Alteza!, ¿acaso no es cierto que el pasto es azul?

Y el león, desde su trono, respondió:

-Cierto, el pasto es azul.

El burro, aprovechando la coyuntura, se apresuró a decir:

-Pues el tigre no está de acuerdo conmigo y me contradice. Por favor, castígalo.

El rey, entonces, sentenció:

-El tigre será castigado a 5 años de silencio.

El burro, que no cabía en sí de gozo, saltó alegremente y siguió su camino, radiante y repitiendo:

-El pasto es azul, el pasto es azul, el pasto es azul…

El tigre, aceptando su castigo, le preguntó al león:

-Majestad, ¿por qué me ha castigado?, después de todo, los dos sabemos que el pasto es verde.

El león respondió:

-Sí. Tú y yo sabemos que, de hecho, el pasto es verde.

El tigre preguntó:

-Entonces, ¿Por qué me castigas?

El león respondió:

-Mi castigo no tiene nada que ver con la cuestión de si el pasto es azul o verde. El castigo se debe a que no es posible que una criatura valiente e inteligente como tú, pierda el tiempo discutiendo con un burro y encima venga a molestarme a mí con semejante majadería…

Yo no sé ustedes pero, cada vez con más frecuencia, al leer las “noticias” (sí, lo he entrecomillado) sufro la sensación (sí, he dicho “sufro”) de estar siendo víctima de una gran cámara oculta, en la que yo me siento un Truman circunstancial, que ni siquiera es el protagonista de la acción, pero que, indefectiblemente, sufre las consecuencias de todo lo que sucede:

-Mire, ¿cómo es posible que todavía no hayan buscado una solución a que paguemos una factura de la luz a un precio desorbitado? (el pasto es verde)

-¡Toma! ¡aquí te dejo una Ley de Memoria Democrática! (el pasto es azul)

-No, no, pero que le estoy diciendo que me explique por qué los precios de la luz están desbocados y todavía no han planteado ninguna solución. Y ya, de paso, explíqueme eso de que me va a subir la cotización para que pueda cobrar una pensión que ni siquiera me garantiza cuando me retire. (el pasto es verde)

-Hemos sacado de su tumba a un muerto y vamos a cambiarle el nombre al Valle de los Caídos. (el pasto es azul)

-Factura de la luz, subida de las cotizaciones, … y se han subido ustedes el sueldo un 2% en plena crisis… (el pasto es verde)

-¡Indulto a Juana Rivas! (el pasto es azul)

-Factura de la luz, subida de las cotizaciones, se han subido el sueldo y van a reformar la Ley de Seguridad Ciudadana, reforma que tendrá como consecuencia que la policía ni siquiera pueda defendernos. (el pasto es verde)

-La Economía Circular, en el marco de la transición ecológica justa, es un terreno político para nuevas propuestas donde las mujeres y los jóvenes deben tener un papel protagonista. (el pasto es azul)

-Factura de la luz, subida de las cotizaciones, se han subido el sueldo, van a reformar la Ley de Seguridad Ciudadana para dejarnos desprotegidos y hay 379 crímenes de ETA que están sin resolver y nadie está haciendo nada para que los culpables paguen por ello. (el pasto es verde)

-Un Gobierno por la igualdad y la justicia social, para devolver la dignidad a las instituciones. Hacemos un país mejor y avanzamos. (el pasto es azul)

-Factura de la luz, subida de las cotizaciones, se han subido el sueldo, van a reformar la Ley de Seguridad Ciudadana para dejarnos desprotegidos, la Memoria Democrática la utilizan a su antojo y están creando una generación entera de dóciles borreguitos que pasarán de curso sin aprobar las asignaturas y saben menos de historia que el calvo de Vox de Galicia de peines. (el pasto es verde)

-No participamos de burbujas mediáticas de la ultraderecha. (condena de silencio a quien dice que el pasto es verde)

Pero, a diferencia de la fábula, el tigre no es sentenciado al silencio por el león, sino por los propios burros; que ya se han encargado de ser juez y parte. Y, también, a diferencia de la fábula, afortunadamente, el resto de la fauna de la selva sabe, perfectamente, de qué color es el pasto.

Y si algo tiene el pasto es que crece. Sólo es cuestión de tiempo que el verde llegue a la altura de los ojos de toda la selva y ya nadie pueda negar lo evidente.

Eso sí, mientras tanto, el tigre seguirá siendo un tigre y el burro…pues eso…