En días no lejanos, el “execrable” Zapatero, negando la crisis, oscureció con negros nubarrones las tierras de España, la penumbra del ocaso económico se adueñó de las familias, de los trabajadores y empresarios, de tal modo, que a partir de entonces y durante años, los amaneceres eran tristes, plomizos y desesperanzados; los colores del amanecer se tornaban obcecadamente en turbios y crueles grises.

Los años de mandato presidencial de este despreciable socialista se centraron casi con exclusividad, en la tarea de preparar el terreno y consolidación de los cimientos para la futura construcción, de tantos elementos como fueran necesarios para la estabulación, cría y mantenimiento del ansiado y pretendido rebaño español.

Llegado a la presidencia su delfín,---- procedente de la lechigada socialista, el “mil leches”,  “trasgo” amoral, de espíritu enredador y mentiroso, acezando con su incontenible y codicioso afán de poder totalitario,----dio continuidad al proyecto de su antecesor, negando inicialmente el coronavirus, dando alas y permitiendo el paso franco al fatal contagio, que ha costado la vida a miles de españoles,  provocando una crisis sanitaria y económica de consecuencias dramáticas y por el momento difíciles de tasar o cuantificar.

¡No crean que Sánchez ha perdido su tiempo!, no, con la inestimable ayuda y explícita colaboración de los comunistas, sustentándose en el anticonstitucional “Estado de Alarma”, ha reanudado la política “progresista” caracterizada por el indisimulado anhelo de fracturar la unidad territorial de España, atentando contra la libertad y los derechos individuales del ciudadano, declarándose insumiso contra las sentencias de los tribunales, blanqueando los crímenes de ETA, legislando contra la razón y el orden, sembrando la semilla de la venganza, la división social y el revanchismo histórico, dinamitando la base de una sociedad civilizada como es la educación, creando inseguridad ciudadana, alimentando la desnaturalizada lucha de sexos, colmando los pesebres de sus acólitos y de sus altavoces mediáticos, asaltando sin pudor democrático las instituciones del Estado….., en definitiva construyendo tantos rediles o tenados como sean necesarios que permitan encerrar al “tolerante” y “sumiso” hato lanar, en que quieren convertir al ciudadano, que apretado en su cautiverio, solamente podrá expresarse con un balido tímido y opaco.

¡Lucido ganado!

¿Lograrán su propósito? De todos los españoles depende que no consigan “ovejunizarnos” ni acomodarnos.

Sánchez, en su pretensión de procurarse un escenario tan idílico como pastoril y trágico, ha puesto manos a la obra para proveerse de “Border Collies”, canes obedientes, dóciles y grandes profesionales del pastoreo socialista; para movilizar a los poderosos, leales y expeditivos mastines comunistas; para reclutar rabadanes y pastores perfectamente adiestrados en las renombradas escuelas de capacitación retrógrada  y bucólica ideología socio-comunista.

No olviden que inmediatamente después viene la Esquila, y el ganado acomodado o no, termina enseñando sus vergüenzas y renegando de su futuro. El “Paraíso” prometido devendrá en un infierno, la manada podrá   disfrutar a placer  con los cinco sentidos, con un llanto y crujir de dientes y dándose golpes de pecho, al gritar el Aleluya jubiloso del totalitarismo socio-comunista.

Ahora bien, no crean que cumplido el primer requisito para la “Esquila”,  reunión en el corral con los vellones secos y faltriquera vacía, aquí va a finalizar el proceso, ¡ni hablar!, la época de la esquila llegará, la primavera o principios del verano es la más aconsejada y oportuna; faltan otras dos condiciones, a las que ya se ha dado cumplimiento, como son contar con las herramientas adecuadas o alteración de las normas y búsqueda de esquiladores profesionales, cuyo rastreo y averiguación, tanto como su oferta, es cosa hecha, pues, no ofrece ninguna dificultad.

En la reciente Historia de España, nunca estará más justificada la rebelión ciudadana en contra de la hipotética posibilidad de formar parte de la “Cabaña Nacional” socio-comunista.