El Atlético de Madrid no ha podido pasar del empate sin goles en Butarque, por lo que cae hasta la tercera plaza de la tabla con 15 puntos, lejos del liderato que mantiene el FC Barcelona. El Leganés confirma su buena racha jugando a lo grande frente a los de Simeone y ya son séptimos con 11 puntos. Los rojiblancos hicieron un partido mediocre que los deja tocados, si tenemos en cuenta también la derrota ante el Chelsea. La guinda del pastel la puso el ‘Cholo’ tras sentar a Griezmann a falta de media hora para dar paso a Vrsaljko.

Los de Garicano, por contra, estuvieron impecables en su planteamiento, pero se toparon con una barrera que evitó males mayores para el Atlético de Madrid: Oblak. El guardameta rojiblanco fue el mejor jugador de los suyos antes y después de los cambios discutidos de Simeone. Una mala señal para los colchoneros, que últimamente carecen de ideas en el campo y se encomiendan demasiado al esloveno.

Tras este partido hay que decir que Griezmann vive su peor arranque goleador de las tres últimas temporadas, mientras que el Leganés se ha convertido en uno de los conjuntos europeos que menos goles reciben, al logar ha logrado mantener a cero su portería en cinco de los siete encuentros que ha disputado.