Al Consejero de Sanidad de Madrid:

Deseo mostrar mi más profunda perplejidad por las medidas que se están tomando para luchar contra el COVID-19, en Madrid, aunque no sólo en Madrid; por considerar que estaríamos ante una auténtica negligencia punible, al tomar medidas lesivas, del tipo de las que se tomaron durante la gripe mal llamada española de 1918, ignorando las opciones tecnológicas que la ciencia pone a nuestra disposición, sin olvidar los graves errores de gestión que, por frecuentes, no son menos reprobables.

Todos sabemos que la estrategia de lucha contra el COVID-19 pasa por:

  1. Usar y hacer usar las mascarillas correctamente, cuando realmente hace falta
  2. Aislar precozmente a los contagiados, lo que pasa por la identificación precoz de esos contagiados y de sus contactos
  3. Garantizar la ventilación (introducción de aire fresco del exterior) en el interior de los edificios.

Pues bien, nada de esto considero que se haya hecho con la más mínima diligencia tal como voy a analizar.

Uso incorrecto de las mascarillas

Usando las mascarillas correctamente se puede reducir el número reproductivo básico (R0) por debajo de uno, siempre que se usen cuando concurran las circunstancias propicias para el contagio.

 

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Las mascarillas comerciales tienen una eficacia próxima al 100%. Usándolas en el 40% de las ocasiones propicias para el contagio, no crecen (R0 = 1) exponencialmente, produciéndose una gran reducción cuando se usa más del 40% de las ocasiones propicias para el contagio.

Las situaciones de mayor riesgo de contagio se producen cuando varias personas concurren en interiores y cuando se está a menos de dos metros de otra persona, sobretodo, cuando se habla, canta o se dan voces. Vemos con frecuencia a los políticos ponerse la mascarilla cuando están callados y quitárselas para hablar, momento en el que más necesarias son, ya que es cuando mayor carga viral se transmite. Por otro lado, nos obligan a llevar mascarillas cuando vamos solos por la calle, como si temieran infectar a las farolas.

Concepto de detección precoz

Precoz no es lo que la administración suele entender por rápido. Para los políticos, precoz rara vez significa tardar menos de varios meses. En cambio, en términos de pandemia, precoz significa no más de tres horas.

Están tardando semanas en dar los resultados de los tests PCR, lo que los hace completamente inútiles para frenar el contagio. No hay nada que impida, salvo la incompetencia profesional de la administración, que el resultado de los tests se tenga en cuestión de horas. Más de seis horas es un derroche de tiempo inasumible para contener una pandemia.

Hay que tener en cuenta que mientras un servicio de mensajería tarda horas, o incluso días, en llevar los resultados al centro de salud, digitalmente, se tarda décimas de segundo. Ese tiempo desperdiciado por la inoperancia burocrática resulta determinante para detener la pandemia. Tardar una semana en entregar los resultados, como suele ocurrir en Madrid, es un acto de auténtica negligencia, con graves consecuencias económicas y sanitarias.

Obtención de datos fiables, en tiempo real y ricos en contenido relevante. Tecnología digital

Su extrema ignorancia, señor consejero, y la de sus colaboradores, sobre lo que tecnología digital puede y debe aportar, está provocando una destrucción económica de magnitud inédita en nuestra historia reciente, así como un impacto negativo en la salud tan grave, que llega a costarle la vida a muchos de nuestros familiares.

A pesar del impacto negativo, su capacidad para usar los procesos digitales, no llega más allá de sustituir el papel por el formato digital pdf. Yo entiendo que sus conocimientos digitales, no lleguen mucho más lejos de los de nuestros antepasados; pero podrían valerse de un par de auténticos profesionales en esa tecnología, fuera del ámbito de la administración, para que en quince días, construyesen una red digital de extrema operatividad y mínimo coste, utilizando los teléfonos móviles que hoy día casi todos tenemos, un par de PCs y un bróker gratuito como el mosquito, para construir así una red MQTT que permita distribuir y almacenar datos de la pandemia en formato JSON, para ser usados por médicos, ingenieros, matemáticos, no sólo de España, sino del mundo entero y permitir así generar conocimiento que nos permita a todos luchar con mayor eficacia contra la pandemia.

A continuación mostramos una red de contactos contagiados en Singapur, algo que no podemos conseguir de ningún lugar de España, pese a lo fácil que resultaría conseguirla con la tecnología digital.

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A simple vista se ve que hay un gran foco de contagios, un bar, seguido de celebraciones como bodas, reuniones religiosas y luego una serie bastante grande de contagios de pequeña dimensión.

Los casos importados los tienen muy controlados, como se puede ver.

En el siguiente gráfico de Francia, vemos las “actividades” que más favorecen los contagios. Vemos que las empresas, entornos familiares extendidos, es decir, con más de una familia conviviendo, reuniones, establecimientos de salud son actividades en las que nos debemos enfocar y priorizar en la gestión.

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Este gráfico, debería llevarnos a diferentes preguntas ¿tienen algo en común las actividades con mayor número de contagios? ¿Cuáles son las actividades donde es más efectivo intervenir?

Pues sí, son los interiores, donde se permanece en torno a una hora o más, donde más contagios se producen, lo que nos lleva a algo importante: la ventilación. Hay que asegurar la correcta ventilación de los interiores y alertar a los ciudadanos para que garanticen la ventilación de sus hogares, ofreciendo ayuda para acondicionar las viviendas de modo que se garantice la ventilación.

Sin embargo, la ventilación no consta como una medida importante a tener en cuenta en interiores para mitigar los contagios, lo que nos ha conducido a sufrir contagios masivos en interiores, tal como podemos ver en el siguiente gráfico que recoge la incidencia de contagios a nivel mundial.

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¿Qué vemos aquí? Las prisiones son un gran foco de contagio, seguido por las residencias de ancianos, centros médicos, procesado de carnes…

¿Qué tienen en común?  Grandes concentraciones de personas en interiores, tal como veíamos en el caso del gráfico de Francia y de Singapur.

No obstante, hemos de pararnos para saber qué ocurre en las prisiones españolas, para lo que me he puesto en contacto con un funcionario de prisiones que me dice que no conoce ni un solo caso entre los presos aunque sí se han producido entre los funcionarios a los que se les hacía tests con frecuencia y, en caso de contagio, se les mandaba a casa. Es decir, que nuestras autoridades saben qué hacer para que los presos no se contagien pero no lo hacen con los ancianos ¿Por qué? Hemos convertido las residencias en un centro de contagio y muerte que propaga el virus, cuando deberían de ser una burbuja libre de virus y muerte.

Estos gráficos demuestran que hay países que saben recopilar datos y publicarlos de forma que, el resto del mundo pueda estudiarlos y poder así aprender y mejorar, día a día.

Lamentablemente nuestro consejero y nuestros expertos en burocracia, carecen de las habilidades necesarias para organizar una infraestructura eficaz y ligera que permita analizar cómo se propaga el virus, para poder frenar su propagación. Por ello nos vemos limitados a los métodos medievales empleados en la gripe española de 1918.

La lección más relevante que podemos extraer de los casos anteriores, es el contagio a través del aerosol del coronavirus. Es algo conocido y sistemáticamente negado por las creencias y prejuicios de los médicos. Ponemos como ejemplo el bacilo de Koch, que provoca la tuberculosis. Durante décadas, nos han dicho que tuviéramos cuidado con la saliva que caía al suelo, para evitar contagios. Pero hará unos 20 años que hemos descubierto lo obvio, que también se transmite por aerosoles. Esto tiene una gran relevancia para poder frenar los contagios: abordar seriamente la ventilación de los edificios, con la ayuda de ingenieros expertos en ventilación de interiores y la implicación preferente de la administración.

Aislar a los contagiados

El concepto de aislar, no es lo que hemos visto en Madrid, sino lo que dice la Real Academia de la Lengua Española:

Impedir que un agente físico, ... pase o se transmita a un cuerpo o a un lugar.

Es decir, hay que conseguir que los contagios se aíslen de verdad. Los hosteleros se quejan de que no tienen clientes ¿A caso no sería beneficioso para todos, que las personas contagiadas se aislaran en hoteles, teniendo a su disposición personal sanitario y ayuda para que puedan comer y vivir razonablemente bien durante el tiempo que sean contagiosos y así librar a sus familias y a la sociedad del contagio inevitable? ¿A caso no se podría obligar a aislarse en estos hoteles a aquellos que decidan no cumplir con su confinamiento?

Si una persona decide pasar de cumplir con la obligación de aislarse en su domicilio ¿No se le puede monitorizar electrónicamente para comprobar que lo cumple?

Obviamente no sólo es posible, sino fácil, barato y eficaz, pero parece que resulta más tentador señalar y condenar socialmente creando crispación social, que hacer lo que hay que hacer con responsabilidad y firmeza.

El rastreo de los contactos de los contagiados y la tecnología digital

Aquí volvemos a la incapacidad manifiesta de nuestros políticos de hacer un rastreo de los contactos de los contagiados eficaz.

Acabo de leer un artículo titulado Impacto de las demoras en la efectividad de las estrategias de rastreo de contactos para COVID-19: un estudio de modelado, donde viene a decir lo importante que es la rapidez en detectar los contactos contagiados de una persona, para frenar la velocidad de propagación de los contagios.

En el simulador que he desarrollado lo podemos ver en las siguientes gráficas.

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Aquí vemos cómo los contagios se disparan con un rastreo tan lento, que prácticamente no tiene eficacia.

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En cambio en este gráfico, vemos cómo reduciendo solamente el tiempo de respuesta, se produce un gran pico de contactos aislados, reduciéndose el nivel de contagios visiblemente permitiendo controlar de una forma eficaz el contagio.

¿Qué hace falta? Entender bien lo que hay que hacer y actuar en consecuencia; sin las excusas típicas de los malos estudiantes, técnica que nuestros políticos han sofisticado mucho para hacer creer a los ciudadanos que hacen lo que se puede, cuando lo cierto es que dista mucho de lo que se puede hacer razonablemente.

¿Les suena el Radar-Covid? ¿Por dónde anda? Perdido sin esperanza de que resulte mínimamente eficaz, pues la mayoría de los contagios se producen en interiores, entre personas que están a más de dos metros, que no quedarán registradas en el sistema y para que funcione, debe de ser utilizado por la inmensa mayoría, el 100% de las personas, algo que no se está trabajando.

Tecnología digital ignorada

Los políticos, perfectos burócratas y enemigos de la eficacia y del bienestar social, haciendo uso de sus preferencias desfasadas, han decidido ignorar las ventajas que la digitalización ofrece a la lucha contra la pandemia ¿Qué se lo impide? La doble ignorancia digital, la ignorancia del desconocimiento y la ignorancia de la ignorancia que padecen, fruto del endiosamiento que suelen padecer nuestros políticos.

Toda esa ignorancia acumulada nos cuesta el duro revés económico que estamos sufriendo y la muerte de nuestros mayores, en número muy superior al estrictamente inevitable.

Conclusión

Sr. consejero, por mucho que se esfuerce en hacernos creer que está actuando con eficacia; lo cierto es que las medidas adoptadas, son más propias de las que se adoptaron con la pandemia de la gripe de 1918 que las que podríamos adoptar con los recursos del siglo XXI.

Sr. consejero, le he mostrado lo que usted podría haber hecho para evitar el nivel de contagios que sufrimos en Madrid, ahora usted nos someterá a las medidas medievales y lesivas que nunca habríamos sufrido, si usted hubiera actuado con la diligencia debida en una situación de pandemia.

Mi pregunta es muy clara ¿Realmente nos merecemos este tipo de gestión? ¿Qué le impide actuar con eficacia?