La increíble historia comienza en una gimnasio, donde Dani fotografió a una mujer de setenta años desnuda en una ducha.

La modelo subió la fotografía a las redes sociales y se burló de la figura de la señora que, alertada por la policía de Los Angeles, decidió denunciarla por invasión de privacidad.

La broma de mal gusto le puede costar cara a la exconejita, que afronta una pena de seis meses de cárcel y una multa de 1.000 dólares.

“Si yo tengo que ver esto, tú también”, escribió Dani junto a la foto que, dice, solo quería enviar a un amigo y que nunca quiso compartir públicamente.

Pero lo hizo y, finalmente, pidió disculpas. “No hay excusas que valgan. No está bien burlarse del aspecto físico de nadie… no es un tema del que se deba bromear”, escribió.

Pero ya era tarde. Además del juicio, ahora afronta el castigo de la cadena de gimnasios LA Fitness, que le ha prohibido la entrada en todos sus establecimientos.

No te pierdas la galería de la Dani Mathers.