En un reciente artículo titulado “La indefensión de España” expuse claramente lo que yo considero “mi tesis”,  pues me ha empujado a mantenerme en combate incesante  contra los enemigos de nuestra Fe y nuestra Patria. Como toda  tesis se resume en pocas palabras, éstas:

“Desde la muerte de Franco (desde el 22 de noviembre de 1975) España está totalmente en manos de la Sinagoga de Satanás”.

Me imagino que este lenguaje no es apto para todos los lectores, ni suena bien en los oídos de la mayoría, porque: ¿a quién se le ocurre tomar en serio la existencia de Satanás y peor aún, considerar que es él quien gobierna nuestra Patria?

Sin embargo es una de las certezas que veo más claras, pese a quien pese  y corriendo el riesgo de ser considerado  como “bicho de ideas raras”. Y, además,  y explica mis  76 años de lucha, sin desfallecer en esa guerra. Agradezco a Dios porque --¡esa guerra!-- ha dado sentido a mí vida, hasta el punto de poder proclamar con san Pablo: “bonum certamen certavi” al acertar  en elegir el enemigo y formar parte del Ejército que libra el “buen combate” y logrará la Victoria final.

Sentada la base,  entremos en el tema, “Consecuencias de esa tesis”.

La primera  y principal es “haberme librado de pertenecer a la inmensa mayoría que tienen siempre en sus labios la frase: ‘¡No entiendo nada!’...” Y, desgraciadamente  lo dicen con toda razón: no entienden nada, ni lo entenderán nunca con las premisas que utilizan.  Pero, ¿cómo van a entender lo que pasa en España, --gobernada por desequilibrados mentales--, si dan por cierto que los políticos españoles “pintan algo” en los destinos de nuestra Patria? ¡Todos son peleles –Gobierno y Oposición-- que representan el papel  asignado, y nada más!

Un ejemplo. Tenemos un Ministro del Interior maricón, --lo que no es un insulto, es la asignación de un “estado civil” reconocido y profesado con orgullo—y, como todos los que nos gobiernan miente cada vez que habla e ignora la moral. Acaba de ser condenado por la Justicia de  abusar de su poder, cosa que en cualquier otro país del mundo lo habría enviado a casita a ocupar su ocio en hacerse una tortillita a la francesa. Pero en España no solo no se va sino que “engorda su chulería” gracias a la indolencia de los españoles. Procede así --el juez prevaricador-- porque se siente seguro y protegido por el  “primo Zumosol” de la Sinagoga de Satanás. “Ella”,  ¡decide lo mejor para  acabar con la España la que odia desde hace quinientos años!... y no hay más que hablar.

Pedrito Sanchez,  hará siempre lo que le ordene Soros. No busquen otra explicación porque no la hay. Ninguna otra “logrará aclarara nada” y la gente seguirá  diciendo “No entiendo por qué no dimite Marlasca ni lo cesa Pedro”. La respuesta única será siempre: Porque no pueden hacer más que obedecer a quien manda en España, Así de simple. Y no me hagan reír con “disquisiciones del máximo nivel” tratando de dar luz sobre lo que ocurre. ¡Mi tesis va a misa!

Sé que me tomaran por un simplón, pues “las cosas son complicadas” y no todo es tan sencillo, etc. etc. ¡Pamplinas! Si me siguen verán  cómo esa realidad, no ha caído repentinamente del Cielo. ¡No!. Todo es muy complejo para el no iniciado en los misterios de la Sinagoga de Satanás gobierna España y el mundo  pero cuando se llevan  setenta y seis años estudiando un problema algo se aprende sobre el mismo. Y pueden estar seguros de que Satanás se guía por el “sentido común” y su Sinagoga es lo más “lógico y bien organizado que existe”,  porque para algo sirven los dos mil años de existencia. Jesús ya nos lo advirtió: “los hijos de las tinieblas son más listos que los hijos de la luz”. Y resulta penoso y desalentador comprobarlo con sólo ver “la cortedad de miras” de quienes son los llamados “los nuestros”, que es otro frente en el que he fracasado rotundamente  cuando he intentado abrir los ángulos de visión en nuestras organizaciones.

Si me aguantan los editores, el director  y los lectores procuraré que se entiendan las consecuencias de ignorar mi tesis y olvidarse la “Ley de la Historia”. Para juzgar el acaecer diario no basta ver las cosas del modo materialista imperante desde que la Sociedad arrinconó la Fe y menospreció los “valores “cristianos y humanos.

Ciertamente la vida política y social es compleja pero no tanto para quien conoce el orden divino de la Creación y tienen siempre presente lo que nos repetía siempre un santo y sabio profesor: “Dios dirige los acontecimientos a gloria suya y bien de sus elegidos”. La Filosofía es la madre de las ciencias humanas pero muy por encima está la Teología y las lecciones de los libros Sagrados como guía de tus conocimientos.

Olvidar esta verdad ha hecho descender el nivel cultural de nuestra sociedad muchos grados de altitud. Y es la causa de que nuestros intelectuales no pasen la raya de una frontera invisible que les impide hablar con naturalidad de la presencia de Dios en el acontecer diario. Ese es otro  gran triunfo de Satanás, hasta el punto observar que parte de la Jerarquía Católica  esconde el crucifijo tras la solapa, cuando antes lo lucía ufana en el pecho.