Ha llegado la hora de las urnas (el 13 de febrero está a la vista a la vuelta de la esquina en Castilla y León) y serán los votos los que darán los posibles pactos de Gobierno.

Está claro que nosotros sabemos que antes o después estaremos abocados a entendernos con el PP… los que no lo tienen claro son ellos y especialmente su Presidente actual, que se mantiene sin querer saber nada de VOX

Aritmética pura y dura: si VOX es un Partido con más o menos el 20% de los votos nadie podrá pedirle que renuncie a ser un Partido de Gobierno

Ahora escucho que Casado quiere gobernar en una gran Coalición con el PSOE y eso sí debieran tenerlo en cuenta los posibles votantes del Centroderecha a la hora de las urnas… porque frente al “dialogo” o pactos con el PSOE, VOX lo tiene claro y asumido: jamás se entenderá con el PSOE, que tiene a su lado a los comunistas, a los independentistas y hasta los “proetarras” de bildu.

El pacto del Alcalde de Madrid, con los de Errejón y Carmena, para salvar los presupuestos lo ha dicho todo: el PP de hoy está dispuesto a pactar con quién sea antes que con VOX

 

Para VOX no hay pactos posibles con este “Frente Popular”, nuestro único objetivo es echarles del Poder (no solo del Gobierno) y rectificar y anular todas las leyes que se han sacado de la manga en contra incluso de los españoles y de España

Pero, dejemos que siga la corriente porque todavía nos quedan muchas cosas que ver.

Por su interés me complace reproducir las palabras de don Santiago Abascal publicadas en “El Cierre Digital”:

 

Santiago Abascal pronostica que Vox está cerca de ser la primera fuerza de España tras la subida de su formación en varias encuestas a costa del Partido Popular, que sigue sin frenar la sangría demoscópica que sufre desde que se agudizase la guerra entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso.

Varios sondeos publicados esta semana por medios como El Confidencial o El Español subrayan la tendencia que podría complicarle el horizonte a Pablo Casado: el Partido Popular no deja de bajar tras la guerra entre su líder e Isabel Díaz Ayuso, Vox se propulsa y el PSOE podría recuperar el primer puesto, eso sí, sin demasiadas opciones de formar Gobierno.

Casado pretende que Castilla y León le haga recuperar la fuerza que ha perdido. El palentino olvida que quizá Alfonso Fernández Mañueco tenga que hacer hueco en su Gobierno a Vox, que hasta ahora no ha llevado a la práctica su teoría extremista ni en la Comunidad de Madrid ni en Andalucía.

Pero, si los de Santiago Abascal comienzan a hablar en Castilla y León de pin parental o empiezan a cargar contra el feminismo, la comunidad LGTBIQ+ o la inmigración, el PP podría perder votos por el centro en favor del PSOE, que podría recuperar su posición anterior al 4M.

Vox se envalentona

Santiago Abascal aseguró hace unos días que Vox está cerca de convertirse en primera opción y cargó contra José Luis Martínez Almeida, que pactó presupuestos con escindidos de Más Madrid, y realizó unas muy desafortunadas declaraciones sobre la escritora Almudena Grandes, que le retratan ante algunos sectores templados (en los que se había granjeado simpatías con su sencillez dialéctica).

El líder de Vox asegura que su partido tiene en Castilla y León "expectativas muy buenas, nos presentamos con la intención de ser determinantes, pero en realidad salimos a ganar. Creemos que Vox tiene un mensaje coherente para toda España y que tiene un gran peso en Castilla y León. Esperamos ser determinantes en el futuro de esta comunidad".

Abascal dice desconfiar "de las encuestas. En las últimas elecciones andaluzas, ninguna encuesta pudo prever lo que ocurrió en esta región. Veo las encuestas con tranquilidad, no obstante, para mí la mejor encuesta es la calle, donde creo que el mensaje está llegando claro aunque se intente manipular".

Pacto con el PP

El ex del PP reconoce que está condenado a entenderse con Casado: "Estamos abocados a entendernos, sin embargo, veo que no tiene la misma claridad el líder del otro partido. Recuerdo lo que ocurrió en la moción de censura, con aquel discurso de Casado contra Vox y particularmente contra mí. Pienso en todas las personas que querían una alternativa fuerte".

"Ahora escucho a Casado que quiere gobernar en una gran coalición con el PSOE o que Vox le regale sus votos. Nuestro partido no es el coche escoba de ningún otro. Vamos a luchar para ganar, y eso no es un sueño, cada día puede ser más real. Con quien no nos vamos a entender es con el Partido Socialista", asegura.

Y afirma que su "disposición al acuerdo es total. Hacia planteamientos concretos de cargos es nula. Si Vox es un partido que está alrededor del 20% de los votos será un partido de Gobierno. Para nosotros no es importante el número de ministerios, lo importante son nuestras ideas. Queremos llegar al Gobierno para tumbar muchas medidas de este Ejecutivo".

"No es importante nuestra relación, lo importante es poder llegar a acuerdos para frenar las medidas del frente popular de Sánchez con los comunistas. Tenemos la sensación de que el PP quiere un relevo, pero nosotros no queremos eso. Queremos tumbar las medidas que ha impuesto Sánchez con mentiras y dar un vuelco a todas sus políticas. Ha mentido porque al final ha pactado con los independentistas y terroristas que tantas veces rechazó. Ahora es Otegi el que decide las leyes y aprueba o tumba presupuestos", afirma Abascal.