La primera decisión tomada por el nuevo presidente del Partido Popular, el señor Feijóo, de pactar todo o al menos lo más importante con el Gobierno de Sánchez, pone en evidencia la posible descomposición del PP, donde tres corrientes se disputan la hegemonía.

    Lo dejó claro Pablo Casado -corriente centrista-libera- en su discurso de despedida: “Creo sinceramente que hemos conseguido entre todos una renovación por adición de los que se habían ido, la reconstrucción de nuestro espacio electoral. Los que nos habían sobrepasado (Ciudadanos) han sido casi absorbidos y a los que lo intentaron después (VOX) les dejamos las cosas claras”. 

    Así pues, el XX Congreso del Partido Popular, que pasará a la historia por la defenestración de quien fue su presidente y la elección del nuevo, tiene una sola lectura: el PP no sabe a dónde va. Siendo que va a ser verdad que Ayuso es más que postureo y ojitos. Más, porque está claro que Ayuso representa la segunda corriente ideológica en el PP -corriente derechista-.

    De cualquier forma, ante el Gobierno más sectario, radical e ineficaz de la democracia -que ya es decir recordando los dos de Zapatero y la Pajín-, apreciación con la que cada vez más españoles están de acuerdo, el señor Feijóo -corriente socialdemócrata- convendría que midiera sus pasos en los pactos con el Gobierno de Sánchez, al tiempo de llamar la atención a su mano derecha, Cuca Gamarra, nueva secretaria general del partido, que ha ahondado en pactar con el Gobierno Sánchez casi sin condiciones sobre el argumento falso: “Los españoles prefieren entendimiento al enfrentamiento”.

    Con todo, una cosa deberían tener en cuenta. Que se acuerden de aquel monótono, pronunciado con esa voz tan propia del personaje… “Váyase, señor González”. Pues Aznar, que tampoco pactó, terminó echando a un Felipe González enrocado, que contaba con el apoyo de la Corona, la Banca y los grandes empresarios. Con todos menos con la clase media, que es quien pone y quita gobiernos, y hasta la que hace las revoluciones serías y duraderas. 

    Sacarle las castañas del fuego al Gobierno que nos lleva a la ruina es evidenciar que el Partido Popular no sabe a dónde va. Que es una jaula de grillos dividido entre la corriente Casado, la que representa Feijóo y la de Ayuso.  

    ¡Enhorabuena, VOX! Porque entre lo que hacéis y lo que os prestan, tenéis la presidencia del Gobierno casi ganada.

    Por cierto, ¿si llegará VOX a ganar la presidencia del Gobierno, los del “cinturón sanitario” irían a la revolución? Como es posible, supongo que la Guardia Civil tendrá un plan preparado para la ocasión. Que de los que proponen “cinturones” no nos podemos fiar, como bien sabemos por la historia.