Según el diccionario de la RAE la palabra carcoma aplicada a las personas tiene este significado: Persona que poco a poco va gastando y consumiendo la hacienda

La carcoma o queras es el nombre común que reciben las larvas de varias especies de coleópteros que se alimentan de la madera (Xilófagos) perforándola y destruyéndola. En España existen tres clases de carcoma: Anóbidos (carcoma propiamente dicha), Líctidos (carcoma del parquet) y los Cerambicidos (carcoma grande) Recientemente ha aparecido en España dos nuevas clases de carcoma: la carcoma parasitaria o política y la carcoma mamporrera o mediática

El ansia de poder carcome a quien lo ansía bárbaramente y al país que sufre su ansia de poder. La persona enferma de poder, por satisfacerlo, no duda en poner en peligro la paz y la convivencia. La carcoma del poder, así como la de la codicia - a veces van juntas – corroe todo lo que se opone a sus logros, tal como la carcoma xilófaga destruye los cimientos del edificio donde se instala hasta llegar a perforar sus cimientos y echarlo abajo. Es lo que hace el político podrido por el poder: corroer todas las instituciones para socavar los cimientos del Estado con tal de mantenerse en el poder, es lo que está haciendo Pedro Sánchez. Pero esta carcoma política parasitaria nada podría hacer sin el apoyo de la carcoma mamporrera mediática que corroe la sociedad con el tóxico de su manipulación. Es lo que hacen los medios al servicio de Pedro Sánchez. Entre la carcoma política y la mediática los cimientos de España se están deteriorando día a día ante la pasividad de una sociedad que ni siquiera despierta viendo el paso de decenas de miles de muertos y de cientos de miles de contagiados. Podríamos decir que esta es otra carcoma, la carcoma de una sociedad inerte, pasiva, anestesiada.