En paz descanse el joven Samuel, miserablemente asesinado.  

A la secta anticristiana e inhumana del arcoíris no le importa Samuel; le importa su condición sexual, le importa el rédito político, le importa azuzar la guerra social.  

Para los no sectarios como yo, Samuel es más que un número o un instrumento; es un ser humano... y un alma. Con dignidad. A Dios rezo por él como por cualquier inocente abatido. 

Digamos las verdades del barquero:
El feminismo y los demonios 'multiculturales', han ninguneado a Samuel. 

La izquierda caviar que convierte las calles en estercolero y la paz pública en un bello recuerdo, ha ninguneado a Samuel.

La incuria de un Ministerio del Interior que oculta el origen étnico de los asesinos, ha ninguneado a Samuel.

Las organizaciones LGTB que utilizan un crimen execrable para lucir al viento su trapo multicolor y demonizar a la media España conservadora, han ninguneado a Samuel.

Los que ven en Samuel a un 'gay' o en Víctor Lainez a un 'facha', los que usan a las víctimas y las deshumanizan, han ninguneado a Samuel. 

Los izquierdistas y lobbistas que no ven en las personas a seres humanos con alma portadora de valores eternos, sino sólo trozos de carne sujetos a instrumentalización para un fin, han ninguneado a Samuel.

Los que antes que cadena perpetua contra criminales sexuales, prefieren estúpidas leyes 'de sólo si es si' para empoderar colectivos victimizados, han ninguneado a Samuel.

Los que antes que el derecho a la vida de todos, natos y no natos, prefieren el derecho a mutilar penes y autodeterminar sexualmente a niños, han ninguneado a Samuel.

En definitiva: los que han cosificado al ser humano para imponer una visión globalista, sexualista y lobbista, han sepultado a Samuel. Todos ellos han vaciado de ley y de Orden a España para convertirla en un pudridero multicultural. Todos ellos han regalado la nacionalidad española a sujetos con antecedentes penales y culturas hostiles. Todos ellos han promovido el caldo de cultivo para que un joven haya sido miserablemente asesinado y las culpas no sean atribuidas a sus asesinos sino a la media España derechista. 

Los altavoces mediáticos del marxismo rezuman un odio especial; una intoxicación psicopática y perversa que sigue recordando, como exclamó la 'Pasionaria' en junio de 1936 contra el líder nacional José Calvo Sotelo: 'ha hablado en esta Cámara por última vez'. Media España está bajo amenaza y criminalización y parece no haberse enterado de nada. 

Samuel no es carnaza; es un hombre. Samuel no es una coartada; es un hijo de Dios. España no es un solar vendido; es una Patria que hemos de defender por la Justicia y la Verdad. Nos están declarando la guerra y muchos no se enteran.