Al igual que tratamos en un artículo anterior los fallos más frecuentes en las instalaciones de fontanería, en el presente vamos a analizar los daños en las tuberías de saneamiento.

DAÑOS FÍSICOS:

Son aquellas producidas por acciones físicas en los tramos de tuberías. Las secciones sobredimensionadas evitan habitualmente la erosión por la corriente. Las lesiones más comunes son:

ROTURAS.- En conductos exteriores (bajantes y canalones) se pueden producir roturas por simple desprendimiento al fallar las sujeciones, bien por la falta de anclaje, corrosión o, incluso, a la aparición de par galvánico entre el hierro y el zinc de la tubería. Otras causas son las dilataciones o contracciones entre tramos perpendiculares, punzonamiento, cuando los tubos pueden sufrir acciones mecánicas directas al estar bajo pavimentos sin protección suficiente, o por el paso de vehículos. Hay que procurar que la instalación quede correctamente fijada a los elementos estructurales, mediante abrazaderas fijas, con juntas de goma (isofónicas).

 

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GOLPE DE ARIETE.- Se produce por el mismo efecto que en fontanería. Puede ser incluso más pronunciado, provocando impactos importantes en el interior de la red en el momento de la descarga. Hay que procurar que la acometida de las bajantes a los colectores colgados se realice en ángulo de 45º, de forma que se rebaje el impacto del fluido.

En redes enterradas la unión entre las redes vertical y horizontal y entre sus encuentros y derivaciones, debe realizarse con arquetas dispuestas sobre una base de hormigón, con tapa registrable.

AGRESIONES FÍSICAS Y MECÁNICAS

Dependiendo el tipo de tuberías las más frecuentes son:

  • Hormigón: Mala estanqueidad, fragilidad y rugosidad interna.
  • Fibrocemento: Aumento de la fragilidad con el tiempo.
  • Acero: En el caso de acero negro se pueden producir incrustaciones. En acero galvanizado no se pueden utilizar fluidos cuya temperatura rebase los 55º C, ya que destruye el galvanizado.
  • Cobre: Baja resistencia al punzonamiento o aplastamiento. Si se utiliza en el exterior el fenómeno de fatiga hace que la pieza resista un número limitado de contracciones y dilataciones.
  • PVC: Disminución de la resistencia rápidamente con el aumento de la temperatura (por encima de 60 °C). El PVC tiene escasa resistencia a la intemperie.
  • Polietileno: Sensible a los rayos ultravioletas y al calor excesivo. Evitar la exposición prolongada a la intemperie, sobre todo sin ninguna protección o en contacto directo con la luz del sol.

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LESIONES FÍSICAS RUIDOS Y OLORES.- Para evitar la formación de ruidos y olores, hay que ventilar la red de saneamiento, acorde con lo establecido en el Código Técnico.

RUIDOS Y OLORES.- Para evitar los olores hay que garantizar el cierre hidráulico, procurando que todos los aparatos acometan a sifones adecuados. En las cubiertas, ante la falta de lluvia, es conveniente regar el sumidero para llenar el cierre hidráulico que se ha evaporado.

RED URBANA.- En ocasiones, la red urbana lleva una cota de servicio superior a la cota de desagüe de la red colgada del edificio. Cuando la red urbana entra en carga, la red interior se llena, y se levanta por acumulación de agua la tapa de registro de las arquetas interiores de la vivienda. Hay que procurar acometer a la red urbana a una cota no inferior a un metro bajo la cota de acerado. En el caso de que la red urbana sea muy superficial, habrá que levantar de forma acorde el registro de la arqueta o pozo de acometida

DAÑOS MECÁNICOS

Este tipo de daños también varía en función del tipo de tuberías, los más frecuentes son:

  • Fundiciones: cuando las uniones son a base de bridas, el sistema es poco flexible y se producen roturas.
  • Cobre: debido a la utilización de fluidos calientes se producen grandes dilataciones y si no están instalados los dispositivos necesarios (liras, etc.) se pueden ocasionar roturas.
  • Plomo: Debido a su maleabilidad se estrangula con facilidad. Además, se agrieta por fenómenos de fatiga, como el producido en los cambios de temperatura.

En todos los elementos existe el riesgo de aplastamiento por cargas mecánicas, debido a que las secciones son huecas y a las propiedades maleables de los materiales empleados (especialmente con el plomo y los plásticos).

LESIONES QUÍMICAS

Son aquellas producidas por acciones químicas de determinadas sustancias en los tramos de tuberías. No son habituales en las redes de saneamiento, dado que habitualmente se realizan en PVC o polietileno reticulado, de forma que se evitan problemas de corrosión.

CORROSIÓN.- Poco habitual en redes de saneamiento, dado que se ejecutan con materiales plásticos., pueden surgir problemas de corrosión en las cazoletas o sumideros realizados en fundición o acero, que llegan a oxidarse.

La solución pasa, obviamente, por utilizar, siempre que sea posible, sumideros realizados en PVC o polietileno reticulado, y procurar una adecuada ejecución de los sumideros.

DEPÓSITO DE SEDIMENTOS.- SI el fondo de las arquetas no está bruñido, o la red de saneamiento no cuenta con pendiente suficiente, es posible que se provoquen sedimentos de sólidos en la red.

Los depósitos se dan en arquetas y en cualquier tipo de tuberías: debidos principalmente a la rugosidad de sus paredes interiores y a la discontinuidad en las uniones entre distintos elementos o tramos por ejecución defectuosa (tramos en contra pendiente). Se deben mantener pendientes adecuadas en la red y puntos de registro y sujeción en cada cambio de dirección y cada 15m.

Se recomienda utilizar arquetas prefabricadas, o si se ejecutan in situ, que estén correctamente bruñidas y con media caña. Si el depósito de sedimentos es inevitable, como en un garaje, carnicerías, talleres, ..etc, hay que proyectar una arqueta separadora de grasas.

AGRESIONES BIOLÓGICAS.- El ataque por organismos vivos es inexistente en el caso del PVC, polipropileno, cobre y plomo. En el caso del acero hay ciertas bacterias que pueden favorecer el proceso de corrosión. Con el hormigón existen ciertos microorganismos, como bacterias ferroginosas y tiobacterias, que reaccionan con el agua produciendo sulfatos o ácido sulfúrico que ataca al hormigón.

AGRESIONES QUÍMICAS

  • Hormigón: Atacado por ácidos, sulfatos y terrenos yesíferos.
  • Fibrocemento: Atacado por sulfatos, ácidos, terrenos yesíferos, aguas selenitosas y aguas sépticas anaerobias.
  • Acero: Muy corrosible sino tiene un tratamiento protector. Atacado por aguas ácidas y el yeso húmedo. En circuito mixto (acero cobre) no se puede colocar el acero después del cobre, ya que el agua arrastra iones de cobre que se depositan sobre el hierro y lo perforan.
  • Cobre: Atacado por aguas amoniacales y aguas negras.
  • Plomo: La cal, el cemento, los elementos bituminosos y aguas ácidas impiden la formación protectora de la capa de óxido. Polietileno: Le atacan los halógenos, el azufre y el oxígeno.

DAÑOS ESTÉTICOS.- En los materiales plásticos, sobre todo si están a la intemperie y en contacto con la luz del sol, se producen decoloraciones y craquelamiento de la superficie. Cuando el fluido circula a gran temperatura, si la tubería está pintada, se producirá un desprendimiento de ésta, prococando pérdida de la protección contra la corrosión en el caso del acero.

DAÑOS FUNCIONALES

Según el tipo de tubería los más comunes son:

  • Hormigón: Las juntas son poco estancas y si se resuelven con aro de goma este tiene un envejecimiento rápido.
  • Fibrocementos: Utilización con fluidos que circulen a presión o si soportan caídas superiores a 40cm, ya que pueden separar las fibras del conglomerante.
  • Acero: La soldadura destruye el galvanizado y se produce en esos puntos la erosión. En uniones roscadas hay que evitar que la estopa sobresalga por dentro del tubo, pues puede hacer de base sobre la que se formen depósitos que pueden obstruir el tubo.
  • Fundiciones: debido a la rugosidad interior se suelen provocar incrustaciones.
  • Plomo: Está prohibido utilizarlo para agua potable, ya que se erosiona y es venenoso.

Estas tuberías presentarán problemas de ruidos y vibraciones, siendo estos problemas más apreciables cuanto menos resistente y pesados sean los elementos (materiales plásticos).

LESIONES CONSTRUCTIVAS

Son aquellas que generan las lesiones sobre otros puntos, provocadas por una fuga anterior de la propia tubería. Para repararla, siempre hay que actuar previamente sobre la patología inicial.

HUMEDADES ACCIDENTALES.- De igual modo a las instalaciones de fontanería, la rotura de las conducciones de saneamiento pueden suponer humedades por filtración en paramentos o techos.

Es conveniente, para evitar este tipo de lesiones, que las conducciones sean plenamente registrables o incluso vistas sobre plantas de garaje, para facilitar su reparación.

REPARACIONES

Las reparaciones son de muchos tipos, desde la sustitución parcial hasta la total en caso de materiales como el fibrocemento o el plomo, prohibido en tuberías de suministro de agua, pasando por el encamisado con manga continua de poliéster reversible, es decir, el utilizar la tubería de saneamiento, si esta tiene buena pendiente y sujección, como camisa perdida de una nueva tubería de material plástico que se coloca en el interior. Así nos evitamos abrir grandes zanjas o causar daños en interiores. Este sistema, la tecnología sin zanja, como el encamisado con manga continua, evita este tipo de situaciones de forma rápida y eficaz.

Si tiene algún problema de una instalación general y necesita un informe pericial y valoración de reparaciones, no dude en ponerse en contacto por correo electrónico en los correos que aparecen a continuación, siempre que se realice un buen diagnóstico, se puede ahorrar mucho dinero en la reparación, y alargar la vida de la instalación.

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Santiago Durán García

Arquitecto Técnico (UPM)

MDI Máster En Dirección Inmobiliaria (UPM)

EEM Gestor Energético Europeo (UPM European Energy Manager)

T/f 918.433.646 M. 618.519.717

www.sduran.es

santiagodurangarcia@gmail.com/ s.duran@sduran.es

BIBLIOGRAFIA:

Lesiones en instalaciones de Fontanería y Saneamiento. Colegio de Aparejadores de Madrid