Es necesario hacer un balance de la manifestación convocada por chalecos blancos en Madrid y donde asistí como organizador el pasado sábado 27 de noviembre. Y es necesario por muchos motivos con los que pretendo profundizar en la columna de esta semana.

Para todos aquellos lectores que no se han quedado en el titulo y las primeras líneas y han llegado hasta aqui, les doy la enhorabuena, porque en meses ese movimiento, será el que consiga unir de una vez por todas a los patriotas en un bloque común. Y esa es la primera reflexión.

La segunda reflexión es que después de 20 meses de plandemia, una de las cosas que se han podido comprobar es la desunión tremenda que hay entre la población civil disidente. Yo he escrito algún articulo en este medio sobre eso: “Espana desactivada”, “Pax romana”, “esperando el basta ya!” Y sobre todo en ese articulo de...., “pero entonces, donde esta la protesta señores?” O ese otro de “A donde va una sociedad que solo habla y no actúa.?”. O sea, varios artículos y muchas, muchas palabras. Y seguimos con lo mismo.
El pasado sábado se vio como los egos, y las mentes enanas como decía el filósofo Ramiro Ledesma imperan en el mundo disidente. La incapacidad española muchas veces lidera a los disidentes, donde se pide en redes sociales encarecidamente organización, pero luego se siente miedo si hay mucha organización; donde se piden concretar las acciones para ir al grano, pero cuando se hace, se dice que eso “ es política” y se rechaza; donde se pide acción, revolución y otras fantasmadas en redes sociales, pero cuando se tiene una actitud real de protesta, rebelde y reivindicativa se pide paz y moderación. O sea. Una incapacidad absoluta.

Por otro lado, la falta de respuesta política es algo gravísimo. Sobre todo para el pueblo español. No para los partidos del congreso, que ven sorprendidos como la gente rechaza al activismo político y se les permite seguir gobernándonos al no tener rivales políticos electorales. Otra cosa es detectar si ese rechazo en inconsciente, premeditado u honrado. Por fortuna, a tal día como hoy cada vez es más fácil detectarlo.

Y por otro lado las maniobras del globalismo canibal que manejan a las masas. Los medios de comunicación masivos y los partidos del sistema y del régimen. Que con el dinero publico se encargan de enterrar mediática mente lo que les interesa como ya hizo el PSOE en los 80, el PP en los 90, y asi seguimos. Manifestación de FFCCSS por la mañana a las que se les apoyo ( aun teniendo gente en contra) y FFCCSS que no apoyan al pueblo. Van exclusivamente a salvar y mejorar su nomina. A costa de cumplir las ordenes que sean.
La pregunta sería....., quien, quienes o que partido es capaz de apoyar esta situación? Estan con el pueblo o contra el pueblo? Eh ahí la cuestión.
Mucha gente ya sabe quienes fueron a la manifestación de las FFCCSS y luego no apoyaron a la del 27N de por la tarde. Ya se sabe. Y se puede decir con total firmeza que pertenecen a los que rechazan a los partidos o la política por que pertenecen a esos disidentes premeditados. A los listillos. De tu no, que ya voy yo. Y eso no es sano. Ni es patriotismo ni nada por el estilo, sino que se alimenta una vez mas de lo de siempre: LA MENTIRA. La traición.

Aun asi, el éxito con casi 2.000 personas según la policía y su dispositivo ha sido un éxito. Un éxito activista que abre un camino e inaugura una nueva época. Por mucho que les pese.
Los chalecos blancos, el partido Identitarios y la plataforma “salgamos a la calle ya” hicieron un gran trabajo, y se noto.
Seguiremos detectando al enemigo; el de fuera y el...de dentro, que siempre ha sido más peligroso.

España debe ser liberada de esta sistema podrido, caduco y putrefacto.