"Bellum omnium contra omnes", es la descripción latina que Thomas  Hobbes, da a la existencia humana en estado de naturaleza, (De Cive, y Leviatán), al sostener que la humanidad, para evitar tal condición, donde "el hombre es un lobo para el hombre" opta por un contrato social, abdicando de ciertas libertades a cambio de una convivencia pacífica en sociedad. A lo largo de la historia la frase fue utilizada por unos y por sus contrarios. Algo así como Pedro Sánchez, que describe con toda nitidez un problema, para después afirmar todo lo contrario que es lo peor y lo que termina haciendo. La guerra de todos contra todos la inició el satánico ZetaP, y ahora la consuma Sánchez. En la mente de estos individuos perversos y sus secuaces que llegaron al poder trampeando y mintiendo, ya estaban todas estas ideas suicidas, antes de que nadie nos imagináramos de que iban a reeditar la guerra civil, con su fatídica ley de desmemoria histérica, que firmó el Rey Juan Carlos I, lo mismo que su hijo hizo con los indultos a la banda criminal catalana, el otro día.

La guerra de todos contra todos consiste en destruir España, su historia, su economía y convivencia social, en hacer invivible a la persona normal, su estancia terrenal en este pedazo de piel de toro que van a descuartizar hasta que no quede piedra sobre piedra. Y no solo en lo material, sino también en lo espiritual, en lo intelectual y en todos los órdenes, que convierten en desórdenes para lograr el fin de esta locura. Dice el Papa emérito, Benedicto XVI, que "el diablo quiere destruir a España". Se lo dijo al ex ministro Jorge Fernández Díaz, sobre Cataluña. Fue el 17 de junio de 2015, aunque Fernández Díaz, no lo desveló hasta el pasado año 2020. Ratzinger, le ofreció cuatro "armas" para "vencer" al demonio: la humildad, la oración, el sufrimiento y la devoción a la Santísima Virgen.

Vayamos a decirle a Pedro Sánchez y su banda, que sea humilde, que rece y estas cosas... y no decreta tu fusilamiento inmediato porque aún no puede; sólo lo tiene en la mente. Y también hacerle tal invitación a sus votantes que son la pura imagen de sus líderes. Esa es la respuesta de pedir humildad a la soberbia que es como pedir peras al olmo. Me quedo con lo que dice el arco de la iglesia del pueblo a su entrada: Las fuerzas del infierno no prevalecerán. Porque esto es lo que vino a afirmar Benedicto XVI. Me quedo con mi propia convicción: "El que no cree en el demonio, es que no conoce a la izquierda". El demonio y las fuerzas del mal, llámese ahora a los supremacistas catalanes indultados, y a los que con sarcasmo se nombran "progresistas", avanzan indudablemente. Los malos trepan rápido al poder apoyándose en el silencio de los buenos. Estos individuos que todo el mal empezaron, se ciscan en la ley, ponen en el BOE -y de qué manera- las suyas, leyes liberticidas y antinaturales, mientras cometen una concatenación sistemática de delitos. Están todos comprados por el mal, que les inspiró Satanás, empezando por Pedro Sánchez, y demás socialistas y ahora el rey -lo increíble-, que si hace un referéndum, monarquía o república, hubiera asegurado la monarquía para siglos, mientras que así le va a durar, solo unos meses. La vía de la república no es más que la vuelta a la guerra civil, tras la destrucción. Para mí ha terminado el Rey. Adiós.

España queda al albur y libre disposición de sus enemigos. Y cada cual que piense lo que quiera. Tampoco que se acostumbre porque eso de pensar pronto le será prohibido. Volvemos a 1934. Esto lo dice en Libertad Digital, Federico Jiménez Losantos, bajo el titular: "El PSOE nos lleva a otro 1934. ¿Son conscientes Casado y Abascal?" Hombre, de Pablo Casado, no hay que dudarlo, porque no quiere plantear moción de censura, por segunda vez, que Abascal hará por sí solo, sin el apoyo del PP. Y menos mal si no lo pone encima a bajar de un burro, apaleado, como la otra vez en octubre pasado, cuando se dio semejante situación. Actuó como el perro del hortelano. Pero un perro rabiado. Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio. A Casado solo le importa y molesta Abascal. Con la derecha dividida y hecha trizas, toda la izquierda se frotó las manos de alegría empezando por Sánchez que humilla a Vox, escupiéndole lo de "extrema derecha". Estos rojeras son tan malos, como inconscientes. En las antípodas Abascal es el único consciente con Isabel Natividad Díaz Ayuso, de la situación real de España. Se les ve con principios y virtudes. Con sensatez manifestada. Queremos ver a Isabel cada día más unida con VOX. La lucha será cruel, a brazo partido, frente al enemigo pertrechado que nos aborda. "Lo tienen todo, menos la razón".

La situación real es de auténtica enajenación mental que va a más. Es inimaginable la fuerza del mal. Y el daño que lleva haciendo esta banda criminal de delincuentes y sus "miembras" llegados al poder por los votos de sus representados, y con la peor voluntad. El nivel de corrupción de los sociatas, y su sistemática compra de votos con el dinero público, o su capacidad para el mal, no tiene nombre. Gracias a la paciencia de la media España perjudicada que aunque dice no resignarse a morir, muere lentamente; la otra media atraca rápido y arranca con el botín. Con lo que roba a cuenta de tal resignación, que pronto tocará su fin. La paciencia tiene un límite.        

La expresión de "la guerra de todos contra todos" es un argumento a favor del Estado como un mal necesario para limitar el egoísmo natural de los seres humanos, que dejados sin restricciones entrarían en esa situación bélica, que es la que tenemos en España. Está en pleno debate la llamada y destructiva Ley Trans, que sería como entender a la estupidez, enfermedad que mina la mente de todos estos comunistas y sus primos que tanto daño hacen con plena voluntad al estar en el poder. Al conseguir la revolución perpetua pues ya estamos en la guerra para cambiar la sociedad que es su objetivo. Las leyes aberrantes de estos individuos son así. Igual que ellos. Dividieron a las familias y a las instituciones y ahora quieren darles el matarile. Su acción depredadora abarca todos los temas de la vida y rincones más inverosímiles. Cuando entró el mal en la religión y en la corona, apaga y vámonos que dijo el cura al monaguillo al perder la apuesta de quedarse con la parroquia. Ni que decir tiene que la división y enfrentamiento de las familias en Cataluña es superior. No hay por donde cogerlo y no cabe en la cabeza. No se puede hablar de política, excepto con los de tu cuerda. Servidor que perdió algunos supuestos amigos que entraron a Podemos, a los de su cuerda les aguanta todo. No les vende la cuerda con la que tendrán que ahorcarse como hacen los comunistas, o Casado. Parece que es cosa de tragar y tragar... Si no quieres terminar mal con media España. Aguantar, hasta reventar que es lo que les gustaría tras dividirnos. El daño que causan a la sociedad es irreparable, y la sociedad como España, somos nosotros. Los demás son sus enemigos que son también irreparables. Con ellos prefiero no perder el tiempo porque eso de dar cabezazos contra la pared hasta descalabrarse no es cristiano, y además, ya no estamos para más desgracias.