Los Veteranos Legionarios y Simpatizantes de la Plataforma Millán Astray cantan Victoria. La Estatua del Comandante Franco será custodiada y conservada por las autoridades de la Ciudad de Melilla por decisión judicial mientras se sustancia la legalidad o ilegalidad de su retirada de la vía pública.

El día que se dicte sentencia firme sobre dicha Estatua en la que, esperemos, se ordene su reposición, los Veteranos Legionarios y Simpatizantes solicitarán a las autoridades melillenses el poder llevar dicha estatua a pulso y en caravana de desagravio desde su emplazamiento en un almacén municipal a su lugar de destino final.

Después de haber conseguido la reposición de la calle del Fundador de La Legión, el General Millán Astray, en la Capital de España, después de 5 años de batallas legales contra el Ayuntamiento de Madrid, primero el de Manuela Carmena y después el de José Luis Martínez Almeida, en esta Asociación de Veteranos reina el orgullo y la satisfacción por defender hasta el final a los Héroes de La Legión Española.

Podemos estar tranquilos los que respetamos al Comandante Franco, porque a nuestro juicio no veremos imágenes en Melilla como las vistas en Barcelona, donde estatuas de militares han sido objeto de escarnio y de humillación, como pasó en el año 2016 en Barcelona, con el Ayuntamiento de Ada Colau, donde se lanzaban huevos y otros objetos a estatuas decapitadas, en actos organizados por el propio Ayuntamiento de la ciudad condal, en esta cada vez mayor espiral de locura y paranoia que asola nuestra Patria.

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20161017/exposicion-polemica-estatuafranco-dispara-tension-calle-5553693

Esta Asociación de Veteranos Legionarios y Simpatizantes desea manifestar su máximo respeto y consideración hacia la Justicia Española, que está dando sobradas muestras de su rigor e independencia, capaz de resistir los embistes irracionales de los promotores del odio y del “guerra-civilismo forzado” de los de siempre.

Lo que quiere la mayoría de los españoles es vivir en paz y en armonía, y no en esta constante agitación de rivalidades forzadas y provocadas por minoritarios medios sectarios y políticos radicales con fines poco claros.

El Comandante Franco fue el Salvador de Melilla en 1921 y esto es algo que ya está escrito en las estrellas. Nadie de este Mundo podrá contradecir dicha realidad y los motivos por los que esa estatua estuvo en la vía pública y, esperamos, volverá a estar.

Deseamos agradecer a los melillenses su respeto y aprecio mayoritario al Comandante Franco y que se hayan portada de forma tan digna y firme ante su vil retirada. Pronto volverá a estar en su sitio, como se merece y como nos merecemos los que le honramos.