Vox tendrá a partir de hoy oficialmente una sede en Barcelona por más que los terroristas callejeros de la extrema izquierda lo quieran impedir manifestando su nulo respeto por las libertades más elementales. El local de Voz está junto enfrente del club tradicionalista Empel que igualmente está en el punto de mira de la extrema izquierda y que ha sufrido numerosos actos vandálicos.

Vox inaugura hoy su sede en la capital catalana bajo la amenaza de un escrache por parte de grupúsculos de extrema izquierda que quieren a toda costa impedir su apertura. La organización “Plataforma Antifascista” ha convocado a las once y media de la mañana un manifestación para “no permitir la apertura de la sede de Vox en Barcelona”, programada para las doce del mediodía.

Bajo el lema “que le jodan a Vox”, los manifestantes pretenden impedir que tenga lugar el acto previsto en el número 28 de carrer del Camp, en el distrito de Sarrià, y que contará con la intervención del secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, el portavoz adjunto del grupo Vox en el Congreso de los Diputados, Ignacio Garriga, el presidente de Vox Barcelona, Juan Garriga, y el vicesecretario nacional de jóvenes, Luis Felipe Ulecia.