Durante su alocución navajera contra Santiago Abascal, Pablo Casado se desgañitó repitiendo su "respeto por los votantes de Vox", y en más de una ocasión les solicitó -como si le pertenecieran por título de propiedad- su retorno a las ponzoñosas siglas del PP.

No le dolieron prendas, sin embargo, para insultar a esos 4 millones de votantes de Vox cuando descendió a las catacumbas verduleras para atacar a Santiago Abascal blandiendo los recursos más tabernarios y los usos más difamadores.

Pablo Casado se revolvió en bilis y espumarajos contra un Santiago Abascal que siempre le juramentó cordialidad y respeto, en público y en privado. Pablo Casado se revolvió contra quién creía sellado, con el líder del PP, un pacto noble y leal de hombría y honor.

"Prefiero la bala marxista a la palmadita derechoide, pues es cien veces mejor morir de bala que morir de nauseas", dijo una vez José Antonio Primo de Rivera.

En la sesión de la moción de censura, Pablo Casado sometió su verbo, sus formas y su contenido a las bendiciones comunistas de Pablo Iglesias, a las preces socialistas de Adriana Lastra y a las nueces de los etarras.

La derechita volvió a dar asco y nauseas, y con su incuria e hipocresía, con su violación de todos los códigos de honor y respeto, no hizo más que robustecer a quién tiene más briosas y nobles sus raíces en ese Parlamento de la infamia para alcanzar la categoría de Hombre y de Estadista: Santiago Abascal 

"Usted presenta una moción contra el partido que le dio trabajo durante 15 años", exclamó Pablo Casado contra Abascal. La expresión clarifica lo que es verdaderamente el PP: una burda agencia de colocación. Lo cual, nadie dudaba. De hecho Pablo Casado es un personaje sin oficio ni beneficio que medró en la política desde que era un crío y que ascendió, como caniche de Aznar primero y como cortesano de Rajoy después, finiquitando su Licenciatura de Derecho con un más que sorprendente y curioso éxito: en una sola convocatoria aprobó media carrera cuando anteriormente le salían los aprobados a una asignatura por año aproximadamente. Mientras tanto, Santiago Abascal se jugaba la vida todos los días como concejal en Llodio y cuando acudía a los entierros de sus amigos y vecinos, asistiendo a la universidad escoltado y contando con la permanente amenaza terrorista sobre su vida y la de su padre.

"El PP ha pagado un tributo de sangre y usted lo ha pisoteado". Fue la otra difamación canalla que Casado le soltó a Abascal. Al parecer Pablo Casado piensa que las víctimas de ETA son patrimonio suyo o del PP, cuando son la dignidad y memoria de todos los españoles de bien que vieron como no sólo concejales del PP o de otros partidos, sino también militares, policías, guardias civiles o ciudadanos corrientes, caían bajo las bombas y las balas etarras.


Ayer Casado se unió con su voto a los etarras de Bildu, a ERC, a BNG, a Podemos, y al PNV.... y lo hizo demostrando odio y cainismo; mucho más de hecho, del que fue utilizado por cualquiera de los portavoces de esos grupos. Ayer Casado sí pisoteo la sangre de los muertos a manos de ETA.

No sólo vomitó bilis contra Vox, sino que mintió de manera continuada y lo hizo para atribuir a su partido los típicos falsos tópicos acerca de la infalibilidad, patriotismo y honorabilidad de su partido, el PP, que no por repetirlos mil veces –como hacen las terminales mediáticas episcopales- se convierten en realidades.

 

 Algunos de los “tópicos” falsarios repetidos por Pablo Casado para “reconducir” al votante de Vox hacia las siglas del PP como si de niños malos o tontos se tratase, fueron:

1.'Somos los mejores gestores y rescatamos España de dos recesiones ( en 1996 y en 2011)'. Falso: Aznar infló con burbuja inmobiliaria, especulación crediticia y privatizaciones empresariales para amiguetes una economía que comenzó a llenarse de inmigración masiva, barata y esclava. La economía española se hizo rehén del ladrillazo y del turismo de botellón y balconning. Aznar no reindustrializó una economía devastada por el felipismo. Ese modelo de espejismo económico artificial estalló en 2008. En 2011-12, Mariano Rajoy acometió la mayor subida tributaria de la democracia y España fue rescatada financieramente en junio de 2012 por el Banco Central Europeo de Mario Dragui que compró masivamente Deuda pública española a cambio de....los hachazos fiscales propinados por Rajoy (IVA, IRPF, Loterías, etc) y de los agresivos recortes sociales (congelación de las pensiones y precarización laboral). España creció económicamente con el PP de Rajoy, dirán algunos. Pues no: lo hizo a pesar del PP, pues lo hizo con más deuda pública, con más impuestos y con más contratos basura en una política de no tocar ni un milímetro el elefantiásico despilfarro político del Estado autonómico o los innumerables chiringuitos feministas o pro inmigracionistas. Además, en 1998 Aznar vendió poderosas industrias públicas españolas como la llamada 'Alcoa' al capital extranjero, para que hoy ese capital despida masivamente a los empleados y España no tenga poder industrial alguno. Una verdadera cesión de soberanía imperdonable por parte del PP que continuaba el proceso de 'reconversión –destrucción-  industrial' emprendido por el felipismo.


  1. 'Vox divide electoralmente a la derecha y por eso gobierna el PSOE'. Falso: el PP se destruyó a sí mismo. De los once millones de votos logrados por el PP en las elecciones de 2011, pasó a los siete millones obtenidos en los comicios de 2016. ¿Saben cuántos votos cosechó Vox en esas elecciones de 2016? 50.000...No creo que la caída del PP se debiera a que Vox 'divida a la derecha'. La caída del PP se agudizó en los posteriores comicios de abril y noviembre de 2019 donde Pablo Casado perdió otros tantos millones de votos y se quedó en 89 escaños ( de los 186 obtenidos por sus siglas políticas en diciembre de 2011). Vox no dividió a la derecha: el PP la 'suicidó' progresivamente por sus traiciones, su cobardía y su corrupción moral y política.

  2. 'El PP posee principios y patriotismo'. Falso: el PP ha contribuido a la división de España. Pactó con Jordi Pujol catalanizar la lengua valenciana en el Pacto del Majestic de 1996. Tras matar los terroristas etarras a Miguel Ángel Blanco en 1997, el PP dialogó con la ETA a la que Aznar llamó públicamente 'Movimiento Vasco de Liberación'. Aznar acercó presos etarras a Vascongadas y excarceló a otros tantos. El PP de Aznar entregó a Jordi Pujol todas las competencias en materia de educación y seguridad, permitiendo las multas lingüísticas, el adoctrinamiento antiespañol y la expulsión de la Policía y la Guardia Civil de tierras catalanas. En una vergonzosa sesión parlamentaria del 20 de noviembre de 2002, el PP se unió a Izquierda Unida, PSOE, CiU y PNV para condenar el Alzamiento del 18 de julio y el franquismo, y escupir de este modo sobre la media España a la que, supuestamente, representaba.

Durante sus ocho años de gobierno, Rajoy no se quedó corto respecto a Aznar en traiciones a España: apoyó y sufragó la 'ley de memoria histórica' aprobada por Zapatero en 2007 y que condenaba a media España, traicionando a sus votantes; apoyó y financió la ley del aborto dada por Zapatero en 2010 y que extermina 95.000 vidas indefensas anualmente; permitió los dos referendums ilegales separatistas catalanes de 2014 y 2017, el de Artur Mas y el de Puigdemont, y la aplicación del famoso “artículo 155” fue una fantasmada que además de servir para financiarles el golpe separatista a los independentistas, les permitió huir de España. Vox tuvo que ponerse la toga para procesar a los criminales a los que Rajoy había permitido huir.


  1. ' El PP siempre combatió a ETA'. Falso: el PP y PSOE -no sólo el PP- aprobaron una ley de partidos políticos en 2002 que permitió ilegalizar Herri Batasuna durante un tiempo. ¿Qué hizo más tarde ese mismo PP que rugía en cólera cuando ZP pactaba con ETA, excarcelaba a De Juana Chaos o legalizaba a Bildu? Pues que llegó al poder en 2011 aupado por una mayoría absoluta, y en 2012 demostró que continuaba con la hoja de rendición de Rubalcaba: votó en contra de ilegalizar Bildu a propuesta de Rosa Diez –UpyD- y de las Víctimas del terrorismo, que le presentaron centenares de pruebas e indicios para impulsar la ilegalización de las marcas etarras. Del mismo modo, el PP excarceló a más de 100 etarras desde 2013 derogando la doctrina Parot, y liberando 'por motivos humanitarios' al etarra Bolinaga. Javier Maroto y Borja Semper, del PP vasco, se han vanagloriado de amistades con Bildu y han dialogado con la formación etarra. Recientemente el PP no apoyó en las Cortes la proposición presentada por Vox para ilegalizar a partidos separatistas.

  2. 'La Unión Europea ha sido favorable para España, y además Merkel...es aliada del PP'. Falso: la UE amputó a España su agricultura cuando firmó con Marruecos o Sudáfrica infames Tratados comerciales -que el PP apoyó- y que destrozan a nuestros agricultores españoles por la odiosa competencia desleal. La UE no nos salvará de la crisis de la pandemia: nos ha impuesto un falso 'Rescate' económico que nos acribillará con más impuestos “verdes”, más I.V.A, más deuda pública y esclavitud, y más precarización social con recortes a pensionistas y a trabajadores mientras no hace nada por embridar al despilfarrador y autonomista Estado español. La UE de Merkel, amiga de Pablo Casado, da amparo y protección jurídica a criminales golpistas huidos como Puigdemont o a los etarras en Bélgica. Esa misma Unión Europea impone a los Estados miembros aceptar a los islamistas e inmigrantes ilegales, que como refugiados o 'menas' destruyen la civilización y el orden público en los barrios de Europa. Merkel metió en Alemania a más de 2 millones de refugiados que han convertido parte de Europa en un estercolero islámico. Esta es, al parecer, la Europa que quiere Pablo Casado.


Además de mentiroso, durante sus alocuciones contra Vox,  Pablo Casado se ha mostrado irritado, marrullero y deslenguado. ¿Por qué Casado utilizó la fiereza verbal que jamás usó contra el gobierno socialcomunista  de Pedro Sánchez que lame las botas de ETA y produce 60.000 muertos? Por frustración y por fracaso. Porque barrunta que se le ha terminado el cuento del voto útil y el 'mal menor'. Porque advierte que no puede romper su pleitesía hacia esa izquierda mediática de La Sexta y Prisa a la que regaló todas las televisiones. Porque su militancia en el consenso progre junto a la izquierda y los separatistas ya no puede ser disimulada, pues Abascal lo ha desenmascarado.


Vox no quería ganar una Moción de censura: quería poner sobre la mesa y en solfa el verdadero rostro de cada grupo político en ese Hemiciclo, y sobre todo el del PP; esos que siempre creyeron tener patente de corso para traicionar a sus votantes, para vender España a sus peores enemigos internos y externos y que quería que luego, encima, los españoles le siguieran votando como si el voto fuese de su propiedad; como si España estuviera obligada a elegir entre los canallas de izquierdas o los traidores y acomplejados del PP. Se acabó esta dicotomía infernal.


Hay una alternativa a la cobardía y a la política profesional de buitres, chalaneos y buenismos suicidas. Gracias, Vox.