La chapuza del Delcygate, las mentiras y el secretismo siguen trayendo cola y va emergiendo a la luz la verdad. Hoy se ha conocido que el CNI estaba enterado de todo y ayer constatamos que AENA no quiere hacer público el contenido de los vídeos en donde se recoge el encuentro, otro detalle más que vuelve a enturbiar el enrevesado asunto junto con el de las maletas, que se conoció que eran nada más y nada menos que 40. El Watergate costó el puesto a Nixon, aunque mucho nos tenemos que no va a hacer caer al gobierno de Sánchez.

El encuentro entre José Luís Ábalos Delcy Rodríguez, estuvo lejos de lo que apuntó Ábalos en sus primeras declaraciones. Él lo describía como una iniciativa personal en el que había asistido incluso sin su coche oficial.

Según los últimos informes policiales, resultó ser un verdadero despliegue policial en el que actuó el "personal de seguridad diplomática del Ministerio de Exteriores" y agentes de la unidad de Policía Nacional que coordina sus acciones con el CNI, junto con guardias civiles y policías que habitualmente trabajan en el aeropuerto de Madrid.

 

Por su parte Nicolás Maduro ha dado otra vuelta de tuerca en el caso de Delcy Rodríguez y su misteriosa conversación con José Luis Ábalos. El líder chavista dijo ayer que lo que hablara su vicepresidenta con el ministro de Transporte español es «secreto». Cualquier cosa que diga Maduro hay que ponerlo en cuarentena y es susceptible de ser pura manipulación, pero, en todo caso, lo relevante es que confirma que ambos hablaron. Ábalos tendrá que explicar el contenido de esa conversación secreta. 

Por último AENA tiene ‘secuestrada’ las imágenes de la vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, y el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, paseando en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. El presidente de la institución y hombre de confianza de Pedro Sánchez, Maurici Lucena, se niega a entregar las cintas de las cámaras de seguridad.