Y sí, he votado a VOX en las dos últimas elecciones generales. Lo afirmo porque, además del hecho personal,  conozco a muchísimos más votantes de VOX que nunca han votado al PP, que de los que si. Ese mentiroso, estúpido e infantil argumento esgrimido por esos traidores líderes peperos de que los de VOX somos de su "corral" se lo pueden meter por donde les quepa. 
 
Tal vez piensen que utilizo palabras algo gruesas, pero, ni mucho menos, son las adecuadas. Además la hipocresía nunca ha sido mi fuerte. Es que ya aburren con esa matraca, son más pesaos que las moscas. Es admisible que grey tan mediocre no tengan más luces, pero que rebusquen en sus  huecas cabezotas argumentaciones con algún tipo de fundamento para variar. 
 
De todos modos una vez estuve a punto de votarlo, fue hace unos cinco años cuando residiamos en Madrid (eran unas Generales), fui al colegio electoral cogí la papeleta del PP y la miro detenidamente:
 
1. Mariano Rajoy Brey
2. Soraya Saenz de Santamaria
3. No me acuerdo 
4. Cristóbal Montoro (el vampiro tributario) 
 
En fin, estimados lectores, hacia falta tener unos hígados como un caballo para elegir semejante opción (si se puede llamar opción política a esas malnacidas e indignas sanguijuelas) y salí despavorido del colegio electoral uniendone, en esa ocasión al grupo de los votantes abstencionistas de mi apreciado rival Luys Coleto. Luego en el piso donde residiamos me lave, oportunamente, tres veces con lejía para desinfectarme por haber tenido contacto con semejante inmundicia. 
 
No se cuanto tiempo seguiré votando a VOX, desde luego que si mantienen su actual línea de honradez y beligerancia con las cosas importantes y contra el pensamiento único, se que será durante mucho tiempo. De lo que no tengo ninguna duda es de que jamás me arrepentiré de haber tomado aquella decisión hace cinco años, y de llevar al menos el expediente "votacional" sin esa pringosa mancha. 
 
Mis felicitaciones y ánimos a D. Santiago Abascal, a los 52 de VOX en el Congreso (sin menoscabo de ninguno de ellos tengo que manifestar mi devoción personal hacia el Dr. Juan Luis Steegmann), y a todos los que se "baten el cobre" representando a ese partido en todos los rincones de España. 
 
Y una anécdota de despedida que creo ilustra a la perfección el estado de la política española, el cual ha quedado diafanamente esclarecido tras la reciente, y acertada, moción de censura: 
 
Resulta que un general estadounidense durante la II Guerra Mundial se dirige a sus soldados y les dice :
 
"Tenemos enemigos al norte, al sur, al este y al oeste" 
hace una pequeña pausa y exclama:
"¡Ahora ya no se nos pueden escapar!"