Estas líneas son una nota discordante a los aplausos por las cartas y manifiestos de oficiales, ya retirados. En estos escritos se describe una situación de España penosa. Y ciertamente lo es. Pero Vive Dios ¿no era penosa hace sólo que un año? Perdonen la autocita, pero es que parece que toda esta situación ha surgido ahora por generación espontánea. Dejé constancia -y no fui el único- de toda esta situación desde el minuto uno, por ejemplo: aquí y aquí y aquí y aquí o en Informe: de la democracia liberal al totalitarismo. Los casos de Chile, Venezuela y España (I-IV). Si tal era ya la situación ¿por qué todos estos oficiales en la reserva se mantenían callados?

Y más preguntas que me surgen. La constitución ha sido incumplida en multitud de aspectos –desde mi punto de vista- desde el minuto uno, especialmente en Cataluña y Vascongadas y principalmente en al área educativa (respecto a la lengua española), respeto a nuestros símbolos (concretamente nuestra bandera, pese a las resoluciones judiciales incumplidas sistemáticamente), las negociaciones con ETA… Y los partidos PP y PSOE negociaban, pactaban con los independentistas y terroristas profundizar en estas rupturas.

¿Dónde estaban todos estos oficiales que ahora protestan? Calladitos, porque entonces estaban en activo y no querían jugarse sus carreras ni ir a la cárcel, supongo ¿Pero, no tienen como lema “todo por la Patria”? Y ¿no han jurado defender la Constitución y la unidad de España? Y ¿no estaba, ya, la unidad de España en alteración?

Todas estas rupturas que se han estado produciendo desde hace cuarenta años, se han acelerado tras las elecciones generales de 10 de noviembre de 2019. La situación actual es simplemente el resultado lógico de todo ello. Por lo tanto, no es entendible que, pese a sus juramentos, no arriesgasen el “todo por la patria” y hablasen cuando estaban en activo como hablan hoy, cuando ya no se juegan ni la pensión por tenerla asegurada, “ni el todo por la patria”.

Y otra pregunta más ¿los que están en activo, no tienen nada que decir a toda esta situación actual? El juramento obliga y la Patria aún más. Pero claro, tal como dije en diversas ocasiones en este mismo medio:

Ya saben aquello de que el honor es patrimonio del alma y el alma sólo es de Dios. Pero “hoy no veo hombres de honor porque ya no veo fe en esos que juraron. Y sin fe el honor no existe y el juramento no es nada. Para mí, se les atragantó su juramento o lo han tenido por inválido o espurio. Para mí ellos también son culpables. Para mí ya solo son hombres de deshonor e ignominia. El estigma no se lo podrán quitar ni con piedra pómez. Pesará sobre ellos por muchas décadas”.

Y otra cosa. Resulta que en sus cartas y manifiestos estos oficiales retirados claman a Felipe VI ¿Pero tenéis ojos en la cara? ¿Habéis visto lo que Felipe VI lleva colgado de la solapa de su americana? ¿La bandera de España? ¡Quía! ¡El símbolo de la agenda globalista!

¿A quién obedece y sirve, pues, el rey? Para mí, a los que dirigen el NOM, que resolvieron destruir España por lo menos desde el atentado del 11M, que para mí fue un golpe de Estado.

¿A qué vino Soros varias veces a España en los años 2018 y 2019, entrevistándose en discreto secreto con Pedro Sánchez? Pues, supongo, que prepararon toda la trama para llegar al momento actual.

He visto a un Jefe de Estado y Presidente de Gobierno que en vez del símbolo de la agenda globalista, lleva prendida de la solapa de su americana la bandera de su país. Estoy viendo a este Jefe de Estado enfrentarse al Estado Profundo –al NOM- en una guerra sin cuartel. Y, de momento, parece que está ganando una batalla esencial, la de las elecciones fraudulentas en su país ¡Qué diferencia entre ese Jefe de Estado y Felipe VI!

Para terminar, expongo una vez más una hipótesis que ya he planteado en otras ocasiones. Supongamos:

Ante el poderío globalista en España, decididos a destruir la unidad de España, la dinastía y la monarquía, Felipe VI accedería a negociar (no quiere que le pase como a su bisabuelo). Se le mantendría en su puesto y a cambio aceptaría la conversión de España en una confederación de estados independientes. Estoy convencido que esta confederación de estados independientes bajo la forma de monarquía -por Felipe VI encabezada- sería sólo un paso rápido hacia la república confederal.

Este experimento ya se hizo en Yugoslavia y en la Unión Soviética cuando se transformó en la CEI. Y todos sabemos cómo acabaron estas experiencias: desintegración, guerras entre estados y guerras civiles (las guerras en Ucrania y en Armenia-Azerbaijan son coletazos de todo aquello). Estoy convencido que lo mismo pasaría en España.

¿A qué están esperando aquellos que han jurado y tienen el mandato constitucional de defender a España de sus enemigos internos y externos, y de defender -el llamado- orden constitucional hoy en peligro (como ellos mismos reconocen en sus manifiestos)?

Para mí, esperan a jubilarse y así poder cobrar su pensión sin ser molestados y sin jugarse “el tipo”, mientras la patria está siendo destruida y ya quebrada. Entonces, los nuevos jubilados escribirán un manifiesto pero a lo mejor ya no habrá Felipe VI a quien dirigirlo ni España por la que manifestarse. A lo mejor ya solo habrá asesinatos, chekas, guerra. Pues, gracias por vuestros servicios.

Nota: espero que los lectores de la asociación de los “bien pagaos” disfruten con este artículo de opinión, que simplemente refleja el cómo yo veo las cosas pasadas y presentes.