Creo que, en relación con el PP, VOX no debiera olvidar ni por un momento tres puntos esenciales:
1) Para el PP, el enemigo principal no es el PSOE ni los separatistas, sino VOX, que le ha arrebatado gran número de votos, y hasta ahora ha presentado un discurso  muy distinto. El PP no cesará en su política para reducir a VOX a la impotencia o satelizarlo.


2) La táctica del PP con respecto a VOX, viene a ser: debemos aliarnos contra el (supuesto) enemigo mayor, el PSOE. En esa alianza, el PP aporta lo que VOX no puede: amplia organización, larga experiencia de gestión, una gran masa de votos (en principio) garantizados. Por lo tanto, el voto útil será el que vaya al PP. Además, presentará a VOX como un partido un tanto extremista e iluso, argucia que cala en gran parte del electorado.


3) Si el votante no percibe con claridad diferencias de fondo entre PP y VOX,  se inclinará por el primero, como ha pasado en Andalucía, y no entenderá siquiera por qué Abascal ha creado un nuevo partido “debilitando” innecesariamente a la derecha. 


La mayor parte del electorado está simplemente confuso. Muchos se han alejado asqueados del PP por la larga trayectoria de traiciones de este partido, y han ido hacia VOX. Pero si perciben en VOX un PP bis, más radicalizado y gritón, preferirán abstenerse. Y el proceso de destrucción de la herencia del franquismo (unidad nacional, democracia, monarquía…) llegará a su fin o dará pie a un nuevo periodo de violencias.