Terminado el  largo paréntesis del “Proceso de Berna” volvamos a donde dejé el tema: la organización de la Bimilenaria Organización satánica.  Había llegado al punto en que decía: La suerte de que cayera en manos de cristianos el texto de los “Protocolos” del Congreso Sionista de Basilea de 1897 nos ayuda a entender su organización y continuaba afirmando que desde el proceso de Berna,  contra los traductores al alemán de los Protocolo de los sabios de Sión,  a  partir del original ruso  conservado en el Museo británico (1933),  nada ha cambiado en su argumentación  para desprestigiar y hacer pasar como un falsificación ese texto a cantos escribimos sobre esta realidad innegable.

Recuerdo que la última vez que oí a un ministro Israelí en visita a España y toco el tema, no se apartó un  ápice de los argumentos esgrimidos en Berna. Prueba cierta de que han sido incapaces de refutar la autenticidad de los Protocolos,  caídos  en anos de los cristianos europeos.

Y es difícil entender  cómo hizo --en forma tan inteligente-- que no ha sido posible descubrir ni quien lo consiguió  ni cómo lo  hizo. ¡Ni una pista!

Pero continuemos con los temas previstos (qué es el “Poder supremo sin rostro”, cómo trabaja, cómo nos controla  y cómo nos anula) empezando por su “esencia” 

No tengo la menor duda; Es una organización perfecta o casi. Casi seguro de que  mi  única cualidad es cierta facilidad para organizar lo que sea y, por lo tanto sé valorar  las estructuras que  mueven las empresas cuando son están adaptadas al fin perseguido. En ese sentido el Poder Supremo sin rostro --o sea la sinagoga de Satanás--ha conseguido  crear  los instrumentos más eficaces para controlar el mundo. Principalmente son   tres: 1, hacerse con las riquezas del mundo entero  (leí en cierta publicación que sumaban  una porrada de “trillones” de dólares, --algo mareante--), 2, adueñarse o controlar la totalidad de los “medios de comunicación” (prensa, televisión, radio, mundo del cine, agencias de publicidad, etc.),   y 3. --algo único-- tener  una red impresionante  de agentes secretos en número incalculable”.

Claro que es una organización  con  dos mil años de existencia y con otros dos mil de experiencias similares previos. Y,  en dos milenios, con instinto de perfección,  se pueden logar muchas coas.  Esos tres “poderes” (dinero, “media” y “agentes secretos”) son la clave e de su total dominio de los gobiernos y, del mundo.  Si tienen la paciencia de seguirme  verán por qué sostengo que en el año 2022 no sucede nada que no lo controlen “ellos”. (Y no soy un “extraterrestre” iluso y soñador, inventor de  cuentos) Me limito a dejar por escrito y en mis charlas  lo que tengo comprobado día a día. Claro que para eso hay que estar decidido a  analizar todos sus movimientos.  Y yo lo llevo haciendo setenta y siete años ya. Mi mérito “intelectual” --como pueden comprobar—es muy escaso, y si algo  merezco es un poco de  reconocimiento por la constancia en seguir los pasos  a los hijos de Satanás en cuanto dicen y sobre todo, hacen.  Con lo cual, como ocurre con los buenos sabuesos el olfato no me falla y suelo estar rápidamente sobre la pista de sus proyectos, casi antes  de que los lancen.

 Por ejemplo, en estos momentos,  si los españoles --y los hispanoamericanos que tienen las mismas obligaciones que nosotros--, fuéramos inteligentes tendríamos muy en cuenta que ahora “ellos” tienen entre sus proyectos la liquidación o desintegración del idioma español. Lo hacen por diversos frentes, uno evidente y eficaz, el desatado por las Logias de Cataluña Valencia  Baleares, Galicia, Vascongadas y ahora en Asturias --y pronto en  las diecisiete comunidades españolas, empezando por Andalucía--  y, el otro, atacando directamente --por medio de los propios escritores, locutores, tertulianos y demás pijos de los medios de comunicación--  la integridad del idioma  utilizando sin ton ni son anglicismos – (el idioma propio de los enemigos de España). Con todo un ataque aún más peligroso es la “limpieza” de conceptos  en el “Diccionario de la Real Academia de la Lengua”, so pretexto del odio esencial que profesaban los castellanos hacia todo  lo “marrano”.

Reconozcan conmigo que estaos frente a una organización genial. Yo no la habría hecho de otro modo. Si se controla al cien por cien el pensamiento de la masa ---y de la no menos masa, --aunque se crea muy intelectual-- que sale de nuestras escuelas tanto  elementales como medias y universitarias, y otro tanto de los hogares y de  la calle, la Victoria es segura. Hoy la masa no utiliza el cerebro sino los sentidos, especialmente la vista y el oído, su inteligencia se alimenta de imágenes y ruidos que no armónicos, pues la música  ha huido a  las “reservas”…

. La propia iglesia ha apuñalado al gregoriano y lo ha arrinconado a cambio de esa música chabacana postconciliar,  de guitarra  y pandereta. (Como para no creer en la Sinagoga de Satanás)

Esos tres “pilares” de su estructura se han  consolidado con los siglos: Valdría la pena que un especialista siguiera los pasos  y dejase claro cómo han podido,  los sionistas,  acaparar las inmensas  riquezas del orbe,  sin duda con esta fórmula: “método + siglos”… yo no tengo mucha idea pero salta  a la vista que el  invento de la “inflación” ha sido  de una eficacia  absoluta. Difícilmente se podría inventar un método más eficiente para arruinar a las clases medias que devaluando  el dinero,   en dos pasos: 1,  encareciendo los productos constantemente; 2, e imponiendo la ley de la “oferta y la demanda”. Y siempre, basándose en la filosofía que  cambia  el cimiento de la vida del hombre con el trueque: «Verdad por Libertad”. La Verdad es  fundamento roqueño, mientras que la Libertad es una “Veleta” que se mueve  según sople el viento…