Hoy voy a escribir el artículo en medio de la calma de la noche y con alguna copichuela en el cuerpo. Ruego a los dioses de las artes que guíen mis dedos sobre el teclado y me salga un buen artículo. Allí arriba refulgen los luceros y me hacen pensar. Pensar en la sangre derramada para construir una civilización que le diese al ser humano un buen lugar para desarrollar su andadura vital, y que hoy , como diría Toynbee, se ve amenazada desde dentro y desde fuera.
 
Todos sabemos quienes son los enemigos externos de nuestra civilización.  El comunismo asiático y el islamismo. Esto es así y no vale el cerrar los ojos y no querer verlo. El islam y el comunismo han sellado su alianza para destruirnos. Quien no lo quiera ver o es ciego o es tonto. 
 
El problema entonces, y siguiendo haciendo uso de Toynbee, no está en localizar a los bárbaros externos, si no a los bárbaros internos, es decir, el enemigo interno o interior. El que está o están llevando a nuestras sociedades occidentales a tal grado de podredumbre que corren el peligro de desintegrarse a la menor presión externa.
 
Nihilistas, relativistas, hedonistas, pacifistas, ecologistas, globalistas y un largo etcétera de nombres acabados en istas vierten su veneno sobre una desmoralizada sociedad que un día fue el ama y señora del mundo y que hoy en día corre el riesgo de desaparecer por el derrumbe y por la invasión.
 
Pero como dice mi amigo Edu de León, esto no sucederá. Cuando el instinto de supervivencia de la sociedad occidental de su señal de alarma, nos llamarán a nosotros, los fascistas, para detener la hemorragia. Yo lo creo así también, no se cuando se producirá esa llamada, si en cinco años, en diez o en veinte, pero debemos irnos preparando para cuando llegue ese momento y olvidar los derrotismos y desesperanzas.
 
Tenemos una crisis económica y social de caballo en estos momentos. Quizás dicha llamada esté más cercana de lo que creemos. Por lo menos en España. Nuestros territorios del Sur se ven amenazados impunemente además. Llega el momento de destapar las vergüenzas de un régimen que nos condena al expolio, la pobreza y la cobardía y falta de honra. Puede que llegue el momento de que los españoles escuchen nuestra propuesta de un nuevo amanecer.
 
Nuestro país debe dejar de ser expoliado por puteros y cocainómanos para poder formar un ejército capaz de contener toda amenaza exterior. Para desarrollarse industrialmente y para repoblarse. Es nuestra única vía de escape de la catástrofe y nosotros, los fascistas, somos los únicos que abogamos por ello. Por ello, no me cabe duda, pronto los españoles nos darán esa tarea, aunque hoy ni se vislumbre esta posibilidad.
 
Habrá que prohibir el aborto, por supuesto, habrá que promover la natalidad, habrá que mandar al baúl de los recuerdos el nefasto régimen de las autonomías para que cese el expolio de nuestros conciudadanos. Y con ese dinero desarrollar un plan de infraestructuras moderno y eficaz. Y habrá advertir a quienes vivan en nuestro país que el compromiso con nuestro desarrollo y progreso es condición sine qua non para poder vivir en el.
 
En el silencio de la noche de este pequeño pueblo castellano me destrozo el cerebro pensando en cómo poder llegar de una vez a los jóvenes que pierden su vida entre el botellón y el paro. Porque ustedes supongo que estarán de acuerdo en todo lo que digo, pero hay que devolverles la ilusión a estos pobres chicos que quizás han sido mimados en exceso.
 
En el silencio de la noche vuelvo a mirar hacia los luceros por la ventana de mi habitación.  Y nos piden las almas que los habitan que paremos la invasión islámica, que proclamemos la desnudez del borbonato y denunciemos las ideologías que corroen nuestra sociedad por dentro.
 
En el silencio de la noche ruego a Dios nuestro Señor que esa llamada de la sociedad a los camaradas se produzca cuanto antes. Pues los problemas son graves y algunos, como el de la despoblación están cerca del punto de no retorno. 
 
Hoy Ortega Smith de Vox ha estado en Benavente para decirnos que el problema de la despoblación se arregla fomentando la natalidad. Pero ¿cómo se fomenta la natalidad? Pues ofreciendo un futuro por medio de la reindustrializacion, cosa que solo ofrece Falange española, pues estos de Vox siguen empecinados en su reyecito, su constitución y su liberalismo injusto que nos está llevando a la despoblación y a la ruina.
 
En el silencio de la noche escribo estas líneas para esperanzar a los patriotas y camaradas en que nuestro momento llegará más pronto que tarde y que llevaremos a España de nuevo por las sendas de la grandeza y el progreso material y espiritual. 
 
Así que ya les dejo. Mañana espera un duro trabajo campestre y ahora son ya la una de la noche. Estoy agusto y feliz redactando estas líneas acompañado por la soledad y la quietud. Pero debo ir terminando. Pensando en la mejor manera de llevar nuestro mensaje revolucionario por todos los despoblados y envejecidos pueblos de esta querida provincia zamorana.  Pensando en los carteles que llenarán las paredes de esos pueblos si ustedes me compran y difunden el disco Blue Rockers y puedo así pagarme una campaña a la americana para ir al congreso por Zamora.  Pensando en los eslóganes que llevarían esos carteles tales como "industrializa tu tierra con Falange española" y cosas así. En este bendito y creativo silencio sueño despierto en como poder ayudar a mi provincia a librarse del trágico destino a la que le han condenado el liberalismo económico y la podredumbre progre.