El partido de Ortega Lara, en un día histórico, consigue tener representación en Vascongadas, algo que no soporta el mundo abertzale, que echa espumarajos por la boca. La formación verde, de forma heroica, practicará una oposición feroz en una región cada vez más batasunizada y radicalizada en el odio a todo lo que represente España y todos sus símbolos.

En la región rebelde sigue habiendo un ambiente irrespirable para los que resistieron a la presión del entorno etarra. Además de los que se vieron obligados a irse por las amenazas y el impuesto revolucionario, otros lo hicieron por propia voluntad, como está pasando en Cataluña.

El partido ha denunciado este domingo que algunos de sus apoderados en las elecciones vascas han sido víctimas de "actos de acoso y violencia". Estos actos se habrían registrado en localidades como Galdácano (Vizcaya) o Rentería (Guipúzcoa), según ha indicado el portavoz del Comité de Acción Política de Vox, Jorge Buxadé, al cerrarse los colegios electorales. Algo inadmisible en un Estado de derecho. La formación de Abascal no se han amilanado ante el acoso violento de los sucesores de ETA, con la complicidad del PNV y Podemos.

Vox ha conseguido entrar en el parlamento de País Vasco tras lograr un 1,9% de los votos y escaño por Álava en las elecciones vascas 2020. La candidata por Vox, Amaia Martínez, empezaría a formar parte de la Cámara.

El líder de Vox, Santiago Abascal, se ha volcado en la campaña de las elecciones vascas 2020 y se ha mostrado convencido en todo momento de que conseguiría representación en el Parlamento vasco.

 

El PNV ha logrado 31 escaños en las elecciones vascas de este domingo, reforzando así su peso en el Parlamento y con posibilidad de volver a gobernar con el apoyo del PSE, que ha conseguido 10. Bildu se queda como segunda fuerza, con 21 escaños, mientras que Elkarrakin Podemos bajaría a 6 escaños, la coalición del PP y Ciudadanos se quedaría con 6.