El Juzgado de lo Mercantil Nº 1 de Cádiz ha dictado una sentencia que se caracteriza por declarar la nulidad de una cláusula suelo y por señalar que los efectos de dicha declaración deben tener efecto retroactivo, aunque el Tribunal Supremo ha indicado en su Sentencia de 25 de marzo de 2015 que “cuando en aplicación de la doctrina fijada en la sentencia de Pleno de 9 de mayo de 2013, ratificada por la de 16 de julio de 2014 y la de 24 de marzo de 2015, se declare abusiva y, por ende, nula la denominada cláusula suelo inserta en un contrato de préstamo con tipo de interés variable, procederá la restitución al prestatario de los intereses que hubiese pagado en aplicación de dicha cláusula a partir de la fecha de publicación de la sentencia de 9 de mayo de 2013”.

El juez Manuel Ruiz de Lara, que es el encargado del Juzgado de lo Mercantil Nº 1 de Cádiz, ha obrado apoyándose en contundentes fundamentos jurídicos. Sin embargo, existe un debate que jamás debería haber nacido.

El artículo 1303 del Código Civil recoge los efectos de la nulidad diciendo que “Declarada la nulidad de una obligación, los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato, con sus frutos, y el precio con los intereses, salvo lo que se dispone en los artículos siguientes”. Además, la Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de febrero de 2003 señala que “procede analizar los efectos jurídicos de tal declaración, los cuales se regulan con carácter principal (no exclusivamente) en el art. 1.303 CC, en el que se establece que declarada la nulidad de una obligación, los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato, con sus frutos, y el precio con los intereses”. Sin embargo, no parecen importar las reglas sobre la nulidad al Tribunal Supremo y a los órganos jurisdiccionales que han decidido actuar como el Tribunal Supremo.

No es el Juzgado de lo Mercantil Nº 1 de Cádiz el único que ha obrado así. Según se puede observar en la base de datos de actualidad de http://noticias.juridicas.com/, la Audiencia Provincial de Jaén dictó una sentencia de 27 de marzo de 2014, en la que se indicó que es conforme a derecho que una vez declarada la nulidad de la cláusula suelo contenida en un contrato de préstamo hipotecario, procede la condena a la entidad financiera demandada a devolver al prestatario las cantidades abonadas en exceso como consecuencia de la aplicación de la misma, así como a la devolución de todas las demás cantidades que aquél haya abonado sin tener que hacerlo por la aplicación de las referidas cláusulas suelo, más sus intereses legales, hasta la fecha de resolución definitiva del pleito. Además, el Juzgado de lo Mercantil Nº 2 de Zaragoza estima la demanda de nulidad de la cláusula suelo incluida en el préstamo hipotecario celebrado entre los litigantes y condena a la entidad prestamista a la devolución de las cantidades indebidamente cobradas en virtud de dicha cláusula en una sentencia de 27 de abril de 2015.

El ordenamiento jurídico español establece las reglas básicas para aplicar la nulidad, que no deben olvidarse, pero se ha suavizado su aplicación en un caso muy concreto. Desgraciadamente, mientras no se resuelvan los procesos por cuestiones prejudiciales sobre las cláusulas suelo que se están desarrollando por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, no habrá seguridad jurídica.