Aquí todo el mundo da ya por vencedor a don Pablo Casado… y el refrán dice “no mates la perdiz antes de cazarla”

Aquí los señores de Génova están ya brindando con champán su triunfal entrada en la Moncloa.

Aquí don Casado y don Teo hasta han nombrado ya su primer Gobierno y ensayan su primer consejo de Ministros.

Aquí ya los periódicos y los columnistas más serios dan ya por hecho el triunfo de Casado, con normalidad y hasta con beateríos.

 

Y eso es de coña

Porque si es cierto que todas las encuestas (por supuesto, pagadas) le dan un máximo de 131 escaños, también lo es que callan, o lo dejan para la letra pequeña, que para poder ser investido Presidente hacen falta 176… y ahí sí que los números no cuadran, señor Casado, porque entre 131 y 176 hay una diferencia de 45… y yo pregunto ¿y cómo va a conseguir don Casado esos 45 votos que le faltan? ¿quién o quiénes van a darle o prestarle esos 45 votos?

Señores, vamos a ser serios. Porque el señor Casado se puede quedar, con sus 131 en la mano, como el “Gallo de Morón” o el inefable Arenas la noche electoral de Sevilla.

Porque señor Casado, señor Feijóo señor Rivera, señores todos de la “Cofradía de los cobardicas”, pues por mucho que ustedes celebren ya la victoria y se pongan chulos con los 131 ustedes se quedarán la noche electoral como “El gallo de Morón” sin plumas y cacareando. Y por si acaso no conocen la leyenda se la reproduzco para que la tengan presente y no canten victoria si no suman los 176 que necesitan para entrar en la Moncloa.

El gallo de Morón remite a una frase comparativa, documentada desde principios del siglo XVIII, para referirse a quien queda sin dinero (sin pluma) y gritando (cacareando), y creada a partir de la comparación con "el gallo de Platón" desplumado por Diógenes, documentada en 1624 con un valor casi idéntico. Desde finales del siglo XIX, algunos cronistas locales han creado diversas leyendas de carácter histórico que atribuyen el dicho a un suceso supuestamente acaecido en Morón de la Frontera (provincia de Sevilla, Andalucía, España). En la propia población hay una placa que refiere una de esas leyendas:

Allá por el año 1500 se dividieron en dos bandos los vecinos, se enardecieron los ánimos y libraron verdaderas batallas. La Cancillería de Granada envió un juez con fama de matón, para poner orden, que repetía siempre "donde canta este gallo no canta otro". Los moronenses cansados de sus bravatas se pusieron de acuerdo y después de dejarlo completamente desnudo lo apalearon; por dicho motivo nació el popular refrán: "Te vas a quedar como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando en la mejor ocasión

El dicho figura en numerosas canciones y obras de teatro desde el siglo XVIII, y es muy popular tanto en España como en Hispanoamérica. (Villalón-Daoiz)

Link de la canción de “El gallo de Morón”: https://www.youtube.com/watch?v=Q0reIIzngAk

 

Salvo que… y aquí viene la hora de la verdad. Una verdad llamada VOX, esa VOX que usted, señor Casado, desprecia y humilla con altanería, sin darse cuenta, usted que tanto entiende de números, que sin los votos de don Santiago Abascal se quedaría compuesto y sin novia. ¿Sabe usted lo que es entrar en el  altar para casarse y cuando la novia tiene que decir sí, se vuelve y se va por los Cerros de Úbeda?

Y aquí viene la otra verdad: que con usted al frente del PP esa suma (131 + 52) será imposible, porque usted, por lo que se ve, por lo que dijo y por lo que dice, no puede sentarse a la mesa con una “persona non grata” y de la extrema Derecha, y mucho menos si esa mesa es la “Mesa del Consejo de Ministros”. Por tanto, la papeleta que se le presenta es de órdago, porque tiene que aceptar y acatar los hechos. Usted no podrá ser Presidente del Gobierno si no canta la Palinodia en público y en la Plaza de Colón... pero sí lo podría hacer otra persona del PP y ahí aparece ganadora, resplandeciente, con carisma, la Presidenta de Madrid, doña Isabel Díaz Ayuso,  la Thatcher española, la novia de las urnas, la bandera del resto de los españoles, ya que ella, y en eso ha demostrado ser más política que usted, no tendría inconveniente en sentarse a la mesa con los de VOX o enfrentarse con los cataplines bien puestos, que a usted le faltan, al comunismo y al gran Dictador.

Así que menos champán y más realismo… si no quiere quedarse como “el gallo de Morón”.