Se ha relacionado el crimen de Alcácer con el illuminati Gabriel Lopez de Rojas, que se inició en la masonería el día 13 de noviembre de 1992 por el rito escoces. Precisamente este día, comenzó el secuestro de las tres niñas de Alcácer. Gabriel tiene un origen judío sefardí. Estuvo en estrecho contacto con la Orden esotérica Perfectibilista y fundó en 1995 su propio sistema de iniciación alquímico: El Rojismo. Este último sirvió de fachada para el espionaje al Mossad. En 2006, se retiró a una escuela rabínica, convirtiéndose en el rabino Gabriel Yehudah Shahor.

El monumento erigido en memoria de las tres niñas recuerda a la triple diosa Hécate invocada por magos y brujos, representada por tres cabezas, en relación con las fases lunares: nueva, llena e intermedia. Resulta que la base de la estatua es un octógono con las niñas en el centro del mismo y se puede relacionar con la estrella de 8 puntas de otra gran diosa: la venusiana. Asimismo, el 13 de noviembre de 1992 fue un viernes 13: fecha templaria, con una noche de luna llena. En la lápida del lado del retrato de Toni, se dibujó al dios buho Moloch (Baal), sediento de sacrificios humanos y a una estrella de David delante de su fecha de nacimiento, lo que vincula este crimen con el mundo judío.

El satanismo está netamente presente en el caso Alcácer por el encuentro de una cruz de Caravaca (templaria) en una cadena incrustada en la cuarta vértebra lumbar de Desirée. La cruz Leviatán o cruz satánica es la misma que la cruz de Caravaca con un ocho en la parte inferior. Se dice que los judios coetáneos a Jesucristo decidieron esconder la cruz de Caravaca para evitar la veneración de dicha reliquia. La maldición de Jacques de Molay, un viernes 13 sigue a la orden del día.

 

Como lo señaló tan bien el brillante periodista: Josele Sanchez, “José Luis Corcuera, ministro de Interior, presionó al Director General de la Guardia Civil, Luis Roldán, para que se resolviera de manera inmediata el caso del modo que fuera. Y sus subordinados cumplieron sus órdenes, encontrando a dos culpables a los que cargarles las muertes (Corcuera estaba recibiendo llamadas diarias de  Felipe González para acabar con el asunto).” Aquí empezaría la denominada “Operación Niebla” que consistió en tapar la verdad. “El ministro de Interior tenía las primeras conclusiones de los investigadores de la Guardia Civil que señalaban -entre los principales sospechosos- a un tal Luis Solana, nada menos que el hermano de su compañero en la mesa del Consejo de Ministros, Javier Solana”. A raíz de aquello, Miguel Ricart vendió su libertad a cambio de recibir altíssimas sumas de dinero y a Antonio Anglés lo terminó matando la propia guardia civil de 3 tiros en la cabeza según lo afirmó y presenció su hermano: Roberto Anglés.

Por estas fechas, se instalaron en España empresas israelíes de seguridad (H Seguridad del judio Jacobo Hachuel: tapadera de la empresa ICTS) donde trabajaban ex-miembros del Mossad y del ejército israeli, operando de forma ilegal con el beneplácito de las autoridades españolas. En cuanto a la empresa ISDS, mantuvo estrecha relación con la empresa Tepesa presidida por Luis Solana y envió a Israel a tres de sus guardaespaldas para que siguieran un adiestramiento. En 1989, la policía investigó varias fincas o campos de tiro en El Levante donde mercenarios israelitas estuvieron entrenando a paramilitares relacionados con el narcotráfico colombiano (Cartel de Medellín). Entre 1985 y 1995, desaparecieron en esta zona valenciana 23 jóvenes. Se puede citar en particular al mercenario israeli Jair Klein que entrenó a militares colombianos y usó la misma arma (una motosierra) que se usó en el crimen de Macastre.

Se recuerda que, tres años antes de Alcácer (a 34 kilómetros de distancia),

el 15 de enero de 1989, hubo un crimen parecido de 3 jóvenes de edades similares en Macastre. Curiosamente, el bar de Catadau, el último lugar donde fueron vistos con vida, fue el mismo local en el que Miguel Ricart y Antonio Anglés fueron vistos la noche del secuestro. Otra coincidencia se puede añadir: se encontró el pie de Pilar Ruiz en un contenedor, justo en la calle Alcácer de Valencia el 27 de enero 1989: la misma fecha en que fueron encontradas las niñas de Alcacer (27-01-93). En este asunto, aparece un personaje vinculado por su onomástica: el sirio Monzer Al Kassar, traficante de armas (FARC) y narcotraficante, vinculado a la causa palestina y a Yasser Arafat. Justamente, el 27 de enero de 1989, Yasser Arafat fue recibido en la Zarzuela. Se podría deducir que estos crímenes se basaron en un tipo de chantaje político formulado por parte de Israel al estado español, como vindicta por la protección a un delincuente pro-palestino. La fecha del 27 de enero hace referencia a la conmemoración de la liberación de las víctimas de Auschwitz en 1945. Este cumpleaños se cobró nuevas víctimas como Marta Obregon Rodriguez de 22 años cuyo cadáver fue encontrado el 27 de enero de 1992 en Burgos.

En Ciudad Juárez (México), los feminicidios empezaron el mismo mes y año de encontrar los cuerpos de las niñas de Alcácer (enero 1993). Es preciso recordar el apoyo incondicional del país mexicano a Palestina, hasta el punto de que se erigió una estatua en homenaje a Yasser Arafat en Azcapotzalco en 2011. Si las autoridades mexicanas no cambian de parecer, seguirán los femicidios ad vitam eternam.

Podemos mencionar al empresario multimillonario sefardita March Rich con su sociedad Argentia Trust relacionado con el tráfico de drogas y armas. Este grupo de empresarios tienen vínculos con lo que se denominó “El Clan de la Moraleja”. Podria perfectamente tener conexiones con el Centro Peres para la Paz, presidido por el empresario judío Isaac Siboni que, en junio de 1997, invito a su domicilio, en la madrileña urbanización de La Moraleja, entre otros a Shimon Peres (donde se celebro un cóctel en su honor), y al barón Eric de Rothschild.

El caso Bar España en 1997 tiene cierta vinculación con Alcácer. Se acusa a José Luis Bermudez de Castro del “Clan de la Moraleja”, a Alfonso Calvé: accionista de la clínica donde desapareció la estudiante Gloria Martinez Ruiz el 30 de octubre de 1992 (fecha aniversario del 30 de octubre de 1941 donde en Eslovaquia, 15 000 judios fueron llevados a campos de trabajo) sabiendo que Alfonso se marchó luego a New Jersey donde hay una fuerte comunidad judía. Figuran también Carlos Fabra Carreras y Francisco Camps Ortiz con su respectiva simpatía por el Opus Dei (Opus Judei: rama judía de la masonería). Cabe señalar que la muerte de Marta Obregon estuvo vinculada asimismo con el Opus Dei. La Fundación Dignity, de igual manera, se puede relacionar con “La Obra de Dios”, fundación en la que Marc Rich dispensaba cursos de esoterismo judio. Otros atentados, esta vez medioambientales, estuvieron vinculados a los mismos máximos responsables del Caso Alcacer. Los dueños del “Prestige” también propietarios del “Mar Egeo” que naufragó en Galicia en 1992 pertenecían a la mafia rusa (Mikhail Fridman), socio israeli de Marc Rich. El Prestige se hundió a su vez un 13 de noviembre de 2002, fecha aniversario de la desaparición de las niñas de Alcácer. No es todo: el viernes 13 de noviembre de 2015, la mano negra se cobró en el Bataclan (Paris) a 131 vidas. ¿Por qué esta fecha?

El 9 de noviembre de 1997 tuvo lugar el triple femicidio de Cipolletti en Argentina. Ahora tengo que entregar de nuevo mi tesis: estos asesinatos, atentados y desastres medioambientales traen a colación, a modo de venganza o vendetta, cual recuerdo de cumpleanos, “ La noche del Pogromo o Noche de los Cristales Rotos”: entre el 9 y el 13 de noviembre de 1938, cuando cientos de judios murieron asesinados por los paramilitares del Partido nazi en Alemania.

Ahora, volviendo al Caso Bar España, resulta muy similar al Caso Dutroux en Bélgica (1996) que acontecio por las mismas fechas y que implico a la aristocracia belga (Le Cercle: Baron de Bonvoisin), a la familia real de los Saxe-Coburg-Gotha, al Opus Dei, a los Caballeros de Malta (red vaticana paneuropea) y a la Liga Anticomunista mundial. Podemos mencionar aquí la influencia de la red Gladio (Francisco Laina), ejército paramilitar del “Stay Behind”de la OTAN. Javier Solana, hermano de Luis Solana fue secretario general de la OTAN entre 1995-1999. La Gladio apoyó a la extrema derecha en países europeos. Gladius designa la espada utilizada por las legiones de la antigua Roma. Hay que subrayar que estos poderosos quieren revivir el Sacro Imperio Romano, añorando esta élite aristocrática de los Patricios (Patrizi romani), casta aficionada al incesto, la pedofilia y la homosexualidad (homexualidad tan querida por la familia Hachuel en Espana al patrocinar a Pedro Almodovar).

En resumidas cuentas, esta red criminal es netamente global y su cerebro es finalmente Satanás. El máximo responsable pagará el máximo precio. Además, no nos toca juzgar a nosotros porque, después de 3 décadas, las personas implicadas pueden haber fallecido o tal vez se hayan arrepentido. El juez más adecuado vendrá a ser Jesucristo.