En la primera parte de PLANDEMIA, aunque tenga aspectos discutibles, la doctora Judy Mikovits nos confirmaba la grandísima plaga de corrupción que afectaba a toda esta farsa coronavírica. Ponía algo más de luz a aquellos personajes que han sido partícipes, desde hace ya varios años, de este horror planetario. En la entrevista Judy confirma lo sabido: corruptísima y vasta trama dirigida desde varios frentes por miembros de la psicópata élite global como el fundador de Microsoft, Bill Gates, o el director del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos para enfermedades infecciosas, Anthony Fauci, asesor vacunero del "disidente" (juas) Trump. Apretada recapitulación: se estarían aprovechando, previa generación de falsa pandemia, para forrarse - más, si es posible-  vendiendo vacunas contra la presunta enfermedad. Y, de paso, obtener mucho poder. Político. Biopolítico. Eugenesia, claro.

Piensa mal y acertarás

La segunda parte, mucho mejor, el papel de la mafia médica en toda esta demente farsa coronavírica. Su ínsito embuste. Las autoridades sanitarias mienten cuando afirman que las vacunas nos protegen, mienten cuando dicen que el "sida" es contagioso y mienten cuando dicen que el cáncer es un misterio. Tres ejemplos sin más. Infinidad se me ocurren. La mentira, como estilillo moral, su estandarte desde hace decenios. Y la Organización Mafiosa de la Salud, a lo suyo, a sus cosas. Cosa Nostra.

Ilusionistas, magos negros, masiva manipulación mental, planetaria esta vez, para hacerles creer que va iba a suceder una epidemia. Y un día, zas, ocurrió, así, de repente, locas sopas de murciélagos. Y las autoridades afirmando que ya lo habían previsto. Y claro, todo lo que vivimos se fue preparando desde hace mucho tiempo, hay un sigiloso proceso detrás de todo ello. ¿Cascarle a todo el mundo un chip electrónico porque cuando hay una gran campaña vacunera se puede poner cualquier cosa en la jeringa? ¿Estrategia que consiste en decir que hay una epidemia y que hay que nanovacunar a todo el mundo? ¿Algo detrás, muy turbio, un propósito secreto en decir que hay una epidemia y que hay que tener cuidado? Vaya usted a saber. Piensen mal y acertarán. Y, sin duda se quedarán cortos. De todos modos control absoluto y despótico sobre la población, realidad, no hipótesis.

Recomendación. Excelente. En fin.